"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 2 de julio de 2013

[Texto] La recuperación nihilista

Dejar claro que mi intención al difundir esto no es caer en una crítica fácil a lxs nihilistas o reafirmar un así llamado "anarquismo social" que para mí está vacío en varios aspectos. Ni creo en la "sociedad" como conjunto de fuerzas, pautas, roles y como moralidad que diseñan, perpetúan y desarrollan los comportamientos de alienación, depredación y esclavitud modernos, ni creo en mucha de la gente que la compone. No soy asistente social ni cura, por lo que no tengo ni que justificar los comportamientos de la peña que, pese a todo, sigue alienada en su puta burbuja, ni tampoco crear santos donde no los hay.  ¿Sois tan ingenuos e ingenuas de pensar que cuando empeore la situación económica de esas personas absorbidas por el espectáculo y su realidad de pantalla de plasma, estas se rebelarán mágicamente? Eso no va a suceder. Hemos sido testigos durante los últimos años de que cuanto más empeora la situación económica de quien no se ha destetado de la dominación, más buscan estos zombis refugio en entidades y poderes autoritarios y carismáticos (el mejor ejemplo está en Grecia, donde la desesperación ha llevado a gran parte de la muchedumbre social al voto a la extrema derecha o al respaldo de las fuerzas estalinistas). Por otro lado, existe la postura de que "la gente no sabe", "la gente está alienada", y demás argumentos de dibujos animados donde, pobrecita, la gente necesita ser salvada. A mí (a nosotrxs) me rodea la misma alienación, los mismos comportamientos estándar, las mismas publicidades, la misma mentira y sin embargo he decidido reaccionar. Quien no reacciona, quien sigue asumiendo la miseria cotidiana para no enfrentarse a la totalidad de una realidad que desilusiona, entristece y mata las ganas y los sueños, es básicamente porque no quiere y porque es más cómodo ignorar y mirar a otro lado que aceptar que aquí hay una guerra y tomar parte en ella de una forma u otra. Ante eso, yo no puedo hacer nada ni voy a ir a abrirle a nadie los ojos a la puerta de su casa en plan testigo de Jehová. No obstante, para mí, destetarse de la dominación y emprender un camino por la liberación real es algo que constituye una tarea individual de cada unx pero en el desarrollo de esa tarea intervienen variables que hacen que, muchas veces, que alguien se replantee sus hábitos y conductas depende de nuestra forma de expresar y de desarrollar la teoría y práctica anarquistas. Hay peña que está despertando tímidamente, y si sabemos comunicar nuestras intenciones y deseos no sólo a nuestrxs compas y afines, sino a todxs lxs que estén dispuestxs a escuchar en un momento dado, quizá, y sólo quizá, un grupo amplio y heterogéneo de cómplices irá apareciendo y se hará cada vez más posible organizar estructuras y métodos y estrategias de lucha con alguna posibilidad de éxito y con una continuidad operativa en el tiempo. Sin embargo, caer en ilusiones sociales ambientadas en 1936, en mi opinión, y siento decirlo, es masturbarse con un pasado que huele a museo y que no volverá. Mi intención por lo tanto al publicar esto es contribuir en la elaboración y discusión de una crítica constructiva y positiva a ciertas dinámicas y formas de lucha.

El otro día recibí en la bandeja de correo electrónico un enlace al Indymedia de Barna (aquí) donde encontré un texto titulado "La recuperación nihilista". Tras leerlo, he decidido difundirlo, pues aunque puedo discrepar en algunas cosas puntuales, comparto gran parte de lo expuesto.

El texto es una crítica necesaria en mi opinión, y acertada, y sobre todo, a mí me parece importante tener a mano críticas como esta en un momento en que muchxs critican a lxs compañerxs anarco-nihilistas pero pocxs lxs entienden o se han molestado en analizar mejor su práctica, mientras otrxs les alaban con la misma futilidad y falta de análisis.

Pero comentarios intelectualoides aparte, os dejo el texto. El debate, como siempre, espero que se traslade a las calles que es donde debe estar.

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La recuperación nihilista

Al críticar al nihilismo [1], no queremos despreciar esta corriente filosófica y revolucionaria ni a la gente que se identifica con ella. Más bien, queremos señalar un rol que desempeña a menudo. Esto no es una característica intrínseca del nihilismo, pero es una característica histórica que se repite con frecuencia. Primero, queremos afirmar que estamos inspiradxs por los golpes potentes realizados por lxs compañerxs nihilistas, desde Conspiración de Células del Fuego y otros grupos contemporáneos hasta históricos grupos como Narodnaya Volya. Nos consideramos parte de la misma lucha y hacemos esta crítica desde la solidaridad.

De todas las corrientes radicales anticapitalistas, el nihilismo puede ser la única que fue denominada y hasta un cierto punto creada por el espectáculo en sí mismo [2]. El término “nihilismo” se origina en un libro por el escritor ruso Turgenev (un escritor interesante, pero al final un progresista y no un radical), quien usó ésto para describir a lxs nuevxs revolucionarixs anarquistas y socialistas que iban apareciendo entonces en Rusia. Ellxs eran gente que creía en nada - “nihil”.

La adopción de este nombre como una identidad ideológica sería como si, dentro de 100 años, radicales de todo el mundo se llamasen a sí mismxs koukouloforistas o encapuchistas. En otras palabras, en sus orígenes, nihilismo es un término aplicado por la prensa para ridiculizar o generar temor en torno a una corriente política.

Una característica del nihilismo original fue su absoluto rechazo del cristianismo y de cualquier creencia o superstición no racional, y, como tal, una fuerte adhesión al racionalismo. En este caso, lejos de ser radical, su posición quedó caduca. En este momento, el cristianismo ya estaba siendo reemplazado como religión del Estado por la ciencia misma, por el racionalismo fetichizado de lxs nihilistas.

Para decirlo de otra manera, su deseo de parecer muy radicales superó su capacidad de llegar, a través del pensamiento crítico, a un análisis verdaderamente radical que permitiese identificar las raíces del sistema que odiaban.

Hoy en día, unx se da cuenta del mismo patrón. Lxs nihilistas odian (y con plena justificación) a la izquierda y todo lo que se parezca—aunque sea un poco—a la izquierda o a sus prácticas [3]. Pero no se dan cuenta de que ya hace décadas, la izquierda está desapareciendo. En la actualidad, es el espectáculo el que tiene una importancia mucho mayor en el desempeño de la recuperación de la lucha. Irónicamente, pero fiel a sus orígenes, el nihilismo actual es la más espectacular de las luchas anticapitalistas.

Su mayor impacto es en el espacio virtual: en Internet y en los medios.

Después de una ola de ataques en Barcelona reivindicados en Internet por el grupo “Anarquistas Nihilistas”, muchxs compañerxs anarquistas se preguntaron si esta impresionante serie de acciones realmente ocurrió o si fue un montaje. No porque no creamos que hay compañerxs nihilistas en Barcelona que son valientes y están preparadxs para atacar – sabemos que lxs hay – , sino porque muchos de los ataques reivindicados ocurrieron en nuestros propios barrios y no tuvimos notícias más que por un artículo en Indymedia. Unx debe asumir que en una ciudad alienada, es normal que unx no se entere de los acontecimientos que suceden de una calle a otra, por lo que podría ser una coincidencia que la mayor repercusión de estas acciones sucediese en el Internet. Pero sabemos que los ataques que se han cometido dentro de las luchas sociales tuvieron una mayor repercusión: se habló de ellos en las calles y sirvieron como referente – negativo o positivo, no nos importa – para otras personas fuera de nuestros círculos.

Posteriormente, el mismo grupo comenzó a publicar videos con sus comunicados, lo que demuestra que las acciones fueron reales. Pero esto no aumentó su repercusión directa en las luchas, sólo demostró más claramente su espectacularidad.

Estamos de acuerdo con lxs nihilistas en que no hay que esperar hasta que haya movimientos sociales para atacar el sistema, pero no estamos de acuerdo en que tenemos que rechazar estos movimientos y las personas que los componen. Para nosotrxs, es importante conocer a estxs otrxs y saber si son políticxs de base o personas reales, y como tal, posibles cómplices.

Recordamos cuando teníamos 15 o 12 años, la felicidad, la sensación de emoción peligrosa que hemos sentido al enterarnos de fuertes ataques contra el sistema. También por esta razón llevamos a cabo ataques en los momentos más visibles: para crear señales para otras personas, perdidas y inquietas como nosotrxs.

Está claro que lxs nihilistas no atacan simplemente por motivos personales, por puro placer o por necesidad de atacar – una motivación que apoyaríamos totalmente – porque comunican sus ataques a Indymedia con la intención de extenderlos. Por lo tanto, hay un elemento estratégico en sus acciones. Pero estratégicamente, no se puede justificar que una lucha verdaderamente radical adoptase y mantuviese las formas más espectaculares y siguiese permanenciendo, sobre todo, en el espacio virtual.

Cuando las personas que ya estaban llevando a cabo ataques incendiarios contra el sistema empezaron a utilizar las siglas de la Federación Anarquista Informal (FAI), intencionalmente eligieron una forma que les daría una fuerza virtual y aseguraron que la prensa tomaría nota de su existencia. Cuando las personas que iniciaron la Conspiración de Células del Fuego dejaron la práctica bien establecida dentro del espacio anarquista no-izquierdista (o insurreccionalista) en Grecia, y en lugar de tener una existencia temporal y de firmar cada comunicado con un nuevo nombre (o no escribir ningún comunicado), se constituyeron en un grupo permanente con una existencia simbólica y un protagonismo, asegurando su éxito en los medios de comunicación.

Sólo tenemos que mirar las luchas de los años '60 y '70 para confirmar que la prensa – y como tal el Estado – no desea enfrentarse a una lucha descentralizada y caótica sin un enemigo bien definido. Por esto financian a lxs académicxs: para definir siempre a su enemigo. En todo caso, cuando apareció un grupo armado izquierdista que se consideraba la punta de lanza y quería dirigir toda una lucha heterogénea, la prensa reaccionó de inmediato, convirtiendo al grupo en un símbolo de la lucha, fijándolos con un protagonismo central y una presencia mediática fuerte. Dicho de otra manera, se produjo una fuerte confluencia entre las estrategias de la prensa y las de estos grupos. Grupos como la FAI o la CCF, al tiempo que actúan como lxs más radicales, están realmente volviendo a una forma de lucha que pertenece a la izquierda revolucionaria, y confiando en los medios de comunicación para que les den una fuerte repercusión [4].

Algunxs de ellxs también comparten otra característica con la izquierda: como lxs marxistas buscan el sujeto revolucionario que es el único capaz de rebelarse, y el único digno de respeto. Para Anarquistas Nihilistas de Barcelona, se trata de "lxs jóvenes criminales" a lxs que imponen sus ideas [5]. En el caso de un grupo muy heterogéneo, como "jóvenes criminales", se imaginan una conspiración amplia y revolucionaria consciente, a pesar de que estxs nihilistas sin duda conocen muy pocxs jóvenes que coinciden con la descripción. Y a pesar de que afirman que "Queremos unirnos con todos los elementos de la lucha", dejan muy claro que rechazan la forma de lucha, con suprema arrogancia, de todas las personas que no son nihilistas o afines a ellxs.

Otro aspecto curioso de estos grupos: a menudo, sus comunicados, impregnados con el tono de lxs más revolucionarixs, están dirigidos al enemigo. Están escritos a un “tú” que incluye al Estado, lxs ricxs y lxs reformistas. El público preferido de muchxs nihilistas, en la práctica, es aquél que debe ser destruido. Pero la negación no es posible donde hay diálogo de cualquier tipo. A pesar de ello, a veces lxs nihilistas celebran su transparencia o legibilidad al Estado. Por ejemplo, "esta afinidad y complicidad [...] se encuentra y se reconoce a través del deseo común de los ataques aquí y ahora, a través de señales de humo entendibles a veces sólo por nosotros mismos y nuestros enemigos” [6].

Hay que decir que, a pesar de que esta manera tan coherente de vivir la guerra social es admirable e inspiradora, es una concepción de la guerra muy similar a la concepción que tiene el mismo Estado: un conflicto entre dos antagonistas que se resuelve a través de acciones armadas por la destrucción de la infraestructura, el personal y la capacidad de organización de uno de ellos. La diferencia fundamental con el Estado es que la motivación nihilista es el deseo de libertad y no el deseo de poder. La motivación nihilista se basa en la valentía y el ideal, y como tal, no tiene límites, mientras que la motivación autoritaria está limitada por las posibilidades calculadas de ganar. Lxs nihilistas irán a la guerra incluso cuando saben que no pueden ganar, y eso es admirable. La diferencia con las guerrillas maoístas es que el esquema nihilista no incluye la eventual incorporación de las masas a la organización político-militar de la guerrilla. Ese es otro punto a favor del nihilismo. Pero a pesar de estos dos elementos mínimamente libertarios, la concepción nihilista de la guerra social lleva a la militarización del conflicto (el desarrollo del conflicto de acuerdo con una lógica estatista) y como tal, el aumento del poder del Estado para “leer”, entender, rodear y reprimir al enemigo. Para aclarar la crítica, a diferencia del maoísmo o de cualquier otra corriente revolucionaria pero autoritaria, no creemos que el nihilismo sea capaz ni esté dispuesto a reproducir un Estado, pero lleva la lucha a un terreno estatal.

No se puede proponer la creación de un nuevo mundo sin la destrucción del actual. Y no podemos planificar la forma del nuevo mundo ya que de momento no podemos imaginar las condiciones futuras. Además, planeando la forma del mundo – o la planificación de la forma de cualquier colectividad mayor que nuestro círculo de conocidxs – estamos haciendo un ejercicio autoritario. Pero el Estado no sólo existe en sus estructuras materiales, sino también en las relaciones sociales que se reproducen, y una relación no puede ser destruida sin la simultánea creación de una nueva relación. Se puede derrumbar un edificio sin construir otro, pero no se puede acabar con una relación de alienación sin crear otro tipo de relación. Siempre hay una relación entre los cuerpos y seres en el mismo espacio. Sin hablar de la creación de nuevas relaciones sociales, no podemos hablar honestamente sobre la destrucción del Estado. Para decirlo de otra manera, hemos llegado a una bifurcación entre la propuesta de atacar al Estado y la propuesta de destruir el Estado. La propuesta que habla más de destrucción, la propuesta nihilista, puede ser incapaz de realizar esto, ya que se dedica únicamente al ataque. Sería una visión muy triste de la "revuelta permanente": atacar los símbolos del Estado sin ser capaz de tocar la base de su poder.

Debido a que es una práctica de ataque y no de destrucción (ya que la destrucción de cosas no físicas sino sociales también requeriría un aspecto creativo, aspecto que no proponen lxs nihilistas [7]), esto lleva fácilmente a bordo el concepto de violencia. El discurso sobre la violencia de muchxs nihilistas (y no de todxs) es un diálogo de contrarios con el discurso pacifista de lxs ciudadanxs. Es un diálogo entre el ángel y el diablo, pero no obstante un diálogo. En lugar de rechazar la dicotomía del espectáculo respecto a la violencia, toman el polo opuesto del pacifismo dentro del mismo paradigma creado por él. El truco más viejo de la democracia es el control de los términos del debate para que las dos opciones que se muestran, la buena y la mala, reproduzcan la lógica del poder y del Estado. No es posible llegar a una visión radical dentro del paradigma estatista. A pesar de esto, el nihilismo, desde sus orígenes, ha estado en el polo del diablo, la opción del mal definida y señalada por el espectáculo mismo. El conflicto trascendental del nihilismo es el siguiente: elegir la postura del malo que lleva a cabo todas las funciones que dan sentido a la oposición pacifista y ciudadana, o elegir el proyecto de la negación radical de los fundamentos del sistema y, como tal, la negación de la jerarquía patriarcal de las tácticas, la categorización y la fetichización de la violencia y las formas alienadas y espectacularizadas de comunicación.

La recuperación nihilista es una recuperación de los momentos simbólicos de las luchas heterogéneas dentro de un discurso de la violencia, que es la misma tarea que la prensa realiza en lo que respecta a estas luchas, a pesar de que la prensa lo hace para generar miedo y el nihilismo lo hace para generar una ilusión simplificada y virtualizada de su propia fuerza, dentro de una narrativa heroica de combate entre la Autoridad y el Rebelde.

Esta narrativa y la espectacularización anteriormente mencionada son también alimentadas por la selección de objetivos de ataque: a menudo son personajes o símbolos del protagonismo del Estado (como lxs políticxs o las fachadas de los ministerios) en lugar de los engranajes del Estado. Este enfoque de la lucha es otra cosa que los grupos nihilistas como CCF o lxs Narodnaya Volya de hace un siglo compartían con grupos de izquierda como Brigate Rosse y la RAF. Nos encanta la idea de que lxs bastardxs que nos gobiernan sientan miedo o mejor aún, los besos amargos de la bala o el cuchillo, pero creemos que no es ni inteligente ni libertario dirigir una gran parte de nuestros ataques contra las máscaras del poder, y de una manera tan profesionalizada que es casi imposible para este tipo de ataques ser generalizado.

Teniendo en cuenta que muchxs de ellxs han optado por una jerarquía patriarcal de tácticas, por una visión de sí mismxs como lxs protagonistas de un combate heroico contra el Estado, y que están condicionadxs por un rechazo total de la izquierda (con esto queremos decir que no diferencian entre la izquierda como una fuerza institucional y los movimientos o personas que la izquierda pretende institucionalizar), es prácticamente inevitable que se enfrenten a otrxs anti-autoritarixs que no son de la misma línea con una soberbia exagerada y que los confundan con lxs enemigxs.

A lxs emisarixs y mártires de la lucha armada, a pesar de que pueden representar líneas muy distintas y hasta contradictorias, como Lambros Foundas de Grecia o Marcelo Villarroel de Chile, lxs nihilistas lxs aglomeran y aceptan como compañerxs, como lxs únicxs que luchan, y hablan del resto como si fuéramos pacifistas y reformistas.

Sabemos que éste no es el caso. Sabemos de los muchos fuegos que hemos prendido, y de muchas otras cosas igualmente importantes que hemos hecho. Cuando ellxs responden a nuestras críticas como si fuéramos vendidxs, sabemos que sólo tienen miedo al debate. Es posible que algunxs de ellxs tengan toda su sangre en el corazón y ninguna en el cerebro pero estamos cansadxs de que ellxs siempre estén rompiendo la solidaridad. Tienen que aprender a criticar a otras líneas de lucha sin adoptar la arrogancia y el elitismo que pertenece a una vanguardia.

Somos anarquistas que criticamos la parte de nuestra tradición que viene de la izquierda, pero también estamos agradecidxs por todos los errores de esta tradición, ya que son oportunidades para aprender. Creemos en la negación total de todas las bases del sistema actual. Con esto queremos también entender la negación de su espectacularización, su alienación y aislamiento, la conquista y la aniquilación de la imaginación, la dicotomía entre la violencia y la no-violencia, y su concepto de militarización que también ha influido en nuestras propias luchas.

Terminamos con un saludo solidario a lxs compañeras y compañeros de Anarquistas Nihilistas, Lobos Negros y todas las personas que realizan ataques en las calles de Barcelona. Esperamos que sigan vuestras acciones y críticas, pero también que se mejoren las vías de comunicación y solidaridad que nos unen.

Acerca de ciertas páginas anarquistas

Anteriormente publicamos un artículo anexo a éste (“Comunicado por acciones anarquistas en Barcelona y respuesta a los compañeros nihilistas”, aquí). Advertimos que páginas como Liberación Total y War on Society se negaron a publicarlo. Era un comunicado sobre acciones directas acompañado por un texto crítico a ciertos conceptos de lucha en el ámbito anarquista. Ambas páginas publican casi exclusivamente textos de este tipo. Nos preguntamos, ¿en qué momento habéis debatido y decidido qué acciones de cuidado, de transmisión de la memoria colectiva de nuestra lucha, de creación de relaciones comunales y de apoyo mutuo, no constituyen acciones importantes?, ¿en qué texto o conversación habéis argumentado el por qué sólo importan los ataques?, ¿y en qué momento habéis analizado y concluido que esto no constituye una jerarquía patriarcal de tácticas, o que el patriarcado no constituye un sistema de poder imprescindible en la evolución del Estado y del capitalismo?, ¿acaso podéis articular una visión propia de la raíz del Estado y del capitalismo que no pase por el patriarcado? La verdad es que dudamos de que exista tal proceso de debate, de pensamiento crítico o de análisis histórico. Y la pregunta que nadie puede responder: ¿Si vuestra falta de pensamiento crítico provoca más fracasos estratégicos, quiénes van a estar ahí, apoyando y recuperando el hilo de la lucha, como tantas otras veces ya olvidadas?

Pero lo que realmente nos da asco es que otras veces habéis publicado nuestros textos, no obstante esta vez parece que preferís que guardemos silencio. Luchamos en las calles codo a codo, no obstante cuando criticamos la visión de lucha que algunxs tenéis, nos metéis en el mismo saco con reformistas, izquierdistas, ciudadanxs y pacifistas. Y lo que más asco da es que si morimos en esta lucha, posibilidad tanto para nosotrxs que para vosotrxs, nos convertiréis en los nuevos símbolos de vuestra visión parcial de la lucha.

¡Por favor, un poco más de autocrítica, compañerxs!

Notas al pie

[1] Por nihilismo, entendemos una corriente de lucha que no está bien definida, pero puede ser reconocida a través de una cierta afinidad en las siguientes cuestiones:

1) Un rechazo al capitalismo, al Estado, a la izquierda, a la sociedad (entendida como el conjunto de fuerzas que organizan la vida diaria) y a cualquier forma de dominación o pacificación de los conflictos.

2) Una práctica que se centra exclusivamente en los ataques físicos y fuertes contra la paz social, los edificios o lxs agentes del sistema, y en segundo lugar, en la organización de la propaganda y la comunicación acerca de estos ataques con el propósito de fomentar su reproducción en otros lugares (uno encuentra una visión clara de la segunda prioridad en el comunicado de lxs presxs de CCF en Grecia, "Carta de la CCF en solidaridad con lxs compañerxs reprimidxs en Italia", publicado el 5 de abril del 2012).

3) La creencia en la negación total del sistema, de tal manera que la formulación de propuestas o visiones respecto a la auto-organización o a la creación de un mundo o comunidad libertarios también son rechazadas.

4) Un pesimismo con respecto a la revolución que podría renunciar a la posibilidad de "ganar", e incluso al concepto de revolución, pero que en cualquier caso funda la motivación para luchar no en las posibilidades de realizar una revolución, sino más bien en la necesidad personal de atacar y no vivir como un/a esclavx.

[2] Lxs "indignadxs" también podrían estar cualificadxs, excepto que para llegar a ser radicales y anticapitalistas, lxs participantes de este primer movimiento tuvieron que superar su propia identidad de ser ciudadanxs indignadxs.

[3] En sus comunicados de abril y mayo, 2012, Anarquistas Nihilistas critican contundentemente a la izquierda. El comunicado de 1 noviembre, 2012 de "Coordinadora Nihilista II" de Barcelona reivindica el sabotaje de unos 130 cajeros automáticos durante los tres meses anteriores, junto con "Lobos Negros". El texto no nombra a la izquierda sino que habla de una "actitud de activista" y de los sindicatos. Lxs autorxs guardan su mayor crítica para la CGT, sindicato anarco-reformista. La crítica se centra en un acontecimiento en la manifestación del día anterior, cuando la seguridad de la mani parte la cara de un joven que tiraba huevos. La crítica a la pacificación realizada por la CGT es precisa: esta tendencia suya de pacificar, demostrada de sobra, es un peligro que muchxs anarquistas olvidan, tranquilizadxs por su bandera rojinegra. Coordinadora Nihilista señala la hipocresía de la multitud en aceptar este hecho, cuando si hubiera sido la policía partiendo la cara del joven, todxs hubieran gritado sobre la democracia. Es un buen argumento, pero su indignación con el uso de la violencia por parte de la CGT es problemática porque un sindicato puede pacificar una multitud con medios mucho menos visibles.

[4] Por ejemplo, se nota una cierta preocupación y decepción, en el tercer comunicado de la CCF-FAI de México, que el procurador, al igual que los medios de comunicación, "también se une al silencio y a la minimización ocultando nuestra lucha".

[5] o en otro párrafo, "lxs protagonistas son esxs jóvenes salvajes, problemáticxs, desarraigadxs, esxs jóvenes de minorías étnicas y clases sociales bajas, que en un grito nihilista-revolucionario empezamos a abrir los ojos." Podría ser que algunxs – aunque no todxs – de lxs autorxs de este comunicado pertenezcan a la demografía mencionada, pero, por un lado, sólo una pequeña parte del resto de la juventud criminal está familiarizada con el nihilismo revolucionario o de acuerdo con ella, y por otro lado, la demografía es una tarea del Estado, del marxismo, o de lxs políticxs de identidad. La cita se extrae del comunicado de “Anarquistas Nihilistas de Barcelona”, del 25 de abril del 2012. En su comunicado de 9 de mayo del 2012, dejan claro que hablan de "esxs chavalxs" como personas ajenas por quien luchar y señalan que "luchamos por todxs ellxs por que son lxs únicxs que — aunque inconscientemente o no — se rebelan contra la sociedad capitalista, que sufren las agresiones fascistas y policiales". Se puede constatar que no es cierto que "el chaval que tiene que mantener a su familia él solo, que pasa sus días en la calle buscando comida o en la chatarra" es el único que se rebela contra la sociedad capitalista, pero es el que lxs Anarquistas Nihilistas han decidido destacar como el sujeto revolucionario y además una víctima por quien hay que luchar, ya que ellxs luchan en nombre del único rebelde verdadero, todxs lxs demás no somos rebeldes de verdad si discrepamos con lxs compañeros nihilistas sobre como luchar.

A diferencia del comunicado del mayo ("La ciudad de las bombas volverá a arder"), lo de abril ("Nueva ola de ataques incendiarios y sabotajes...") es realmente bonito. “Para nosotrxs, nuestrxs compañerxs son la chavalada que en lugar de ocupar sus escuelas y lanzar proclamas reformistas, deciden destruir las mismas reventando las (j)aulas y quemando los libros manipuladores" ¡Por fin que se lo diga!

Pero siguen en su contradicción manipulativa, por un lado reclamando solidaridad amplia ["Queremos juntarnos con todos los elementos de lucha" y "Las acciones son dedicadas a todxs lxs que en la huelga del 29 de marzo recibieron pelotazos, fueron detenidxs, encarceladxs, juzgadxs y golpeadxs"] y por otro lado no reconociendo a las luchas distintas a las suyas. Por ejemplo, muchas personas golpeadas o detenidas en la huelga que mencionan son progres o izquierdistas. Entonces, ¿son compañerxs o no?, ¿sólo merecen la solidaridad al convertirse en mártires?

[6] El texto de introducción a la edición en español del libro sobre la CCF, "Reventando lo existente, reflexiones del combate minoritario", 2011, p.6.

[7] "Anarquistas Nihilistas" de Barcelona no se consideran incapacitados por su falta de sueños, sino más "peligrosxs".