"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 25 de julio de 2013

Aumenta la presencia fascista en el barrio de Exarchia (Atenas)

El que hace un tiempo era considerado por muchxs el bastión anti-autoritario ubicado en el cementado corazón de la gran metrópolis de la diosa Atenea, se convierte poco a poco en un terreno fértil para lxs fascistas, que encuentran en la hastiada población "nacional" del barrio el caldo de cultivo perfecto para sus ideas islamófobas, racistas y chovinistas. Según informó Contrainfo (aquí) el pasado 18 de julio un grupo de islamófobos acompañado por otro grupo de nacionalistas autónomos (nueva corriente del movimiento neo-nazi que adopta una estética presuntamente anti-capitalista y autónoma para filtrarse como un movimiento más de ruptura cuando son lxs mismxs nazis bastardxs de siempre, y de la que podéis encontrar más info en este otro texto, aquí) se concentró en el área de Neapoli, dentro del barrio de Exarchia, con la finalidad de protestar contra la construcción de una mezquita en el barrio de Votanikos, también en Atenas. Según la misma noticia de Contrainfo, no sería la primera vez que esto sucede y últimamente se estaría dando una constante donde lxs fascistas empiezan a aparecer con cierta frecuencia en el barrio, concentrándose, siempre a primera hora de la mañana, ante las oficinas de la EYDEK (Oficina Estatal Especial de Obras Públicas), que es el lugar donde se estarían llevando a cabo las subastas y concursos para la construcción de la mencionada mezquita.

La presencia de esta escoria en Exarchia y otros barrios combativos de Atenas y de otras ciudades griegas responde a su desesperada búsqueda de nuevxs simpatizantes que sigan engrosando los censos de votantes de lxs aspirantes al poder del Estado griego que proponen abiertamente minar las fronteras o restablecer la pena de muerte sólo para las personas migrantes. Para ello, se sirve de un discurso, el de la "Unidad Nacional", donde apelan a dejar atrás los maniqueísmos políticos de los que sus propias estructuras forman parte esencial y así "unirse" contra la "invasión migrante", la "izquierda" (donde meten de todo, desde socialdemócratas hasta anarquistas pasando por los estalinistas o los troskos, sin ninguna clase de rigor histórico) y lxs políticxs que "arruinan Grecia" (esxs mismxs políticxs que administran un Estado arrodillándose ante la U.E., pero cuya policía no cesa de defender y salvar a estxs "valientes" patriotas). Por supuesto, tras su islamofobia y su discurso anti-islámico no existe un componente laico o anti-religioso, como demuestran sus lemas en pos de otra clase de religiones, sino simplemente un pretexto más para sembrar el odio hacia lxs migrantes, presentarles ante la desorientada sociedad griega como lxs culpables de todos los problemas y potenciar así el canibalismo social existente, es decir, el enfrentamiento de todxs contra todxs que, basado en los prejuicios y enfrentamientos absurdos que emergen de las desigualdades de la sociedad actual y de toda la estructura de individuxs-masa alienadxs (y no tan alienadxs...) que la sostienen, legitiman y reproducen en sus relaciones cotidianas, termina por imposibilitar cualquier forma de auto-organización y, por lo tanto, crea las condiciones para que los sueños de dominación del capitalismo se sigan consolidando y afianzando, mientras al/a la ciudadanx común arruinadx y desesperadx le preocupa si el/la vecinx es marroquí, albanx, griegx o sudamericanx.

Contra-atacar para destruir al fascismo es parte fundamental de la guerra de clases, dado que el fascismo no es otra cosa que la correa de transmisión entre la dimensión política y económica del capitalismo y su exageración lógica en tiempos de re-estructuración interna, o lo que es lo mismo, de "crisis".

Por suerte, todavía hay una buena parte de la población de Exarchia que no olvida lo que el fascismo ha representado siempre, ni a aquellxs que siempre les respaldaron y protegieron bajo distintos rostros.