"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 19 de junio de 2013

Retrato de la hipocresía ciudadana.

En el vídeo siguiente se muestra un momento filmado en el transcurso de la huelga general del 29 de marzo de 2012 en Barcelona. Encapuchadxs arrasaron el escaparate de una tienda de la multinacional Chicco, que como sabréis, vende toda clase de productos para bebés (carritos, ropa, alimentación y nutrición, información para madres etcétera). Al parecer, la pobre dependienta se asustó, y empezó a lloriquear de una forma más que patética y asegurando que había niños en el interior de la tienda. Como era de esperar, el mojigato círculo conocido como "opinión pública" se puso de su parte, condenando a lxs "malvadxs" y "terribles" encapuchadxs anarquistas que habían destrozado el escaparate pintando además la palabra "RABIA" en grandes letras rojas sobre el mismo.



Rabia por la hipocresía generalizada, Rabia por la explotación, Rabia por ver cómo desaparece todo lo que valoramos y se nos conduce a la agonía entre reformas laborales, sueldos, nóminas, hipotecas, alquileres, leyes, cámaras de vídeo-vigilancia, manipulación informativa, terrorismo de Estado, cárceles, montajes represivos, cultura del miedo, pasividad, indiferencia, canibalismo social y egoísmo. Rabia por los suicidios. Rabia por los desahucios, por las detenciones de nuestrxs amigxs migrantes y su deportación a otro país, rabia por saber que no les volveremos a ver. Rabia por lxs compañerxs encarceladxs. Rabia. Rabia porque odiamos el asqueroso mundo de luz y colorines que empresas como esta tratan de proyectar con sus anuncios para esconder las miserias de una vida intolerable.

Rabia por las 87 personas muertas y por las 47 personas heridas graves en un incendio que tuvo lugar en una de las plantas proveedoras que Chicco tiene en China, la Zhili Handicraft Factory, en 1993. Lxs 200 empleadxs que curraban en condiciones de precariedad y explotación intentaron huir pero, para evitar que lxs empleadxs robaran mercancías, la fábrica había sido asegurada como una cárcel: las ventanas tenían rejas y las salidas de emergencia estaban bloqueadas. El edificio también servía de almacén, por lo cual las llamas se extendieron rápidamente, matando a un montón de personas y dejando a las restantes con importantes lesiones y secuelas. Supongo que de eso no diréis nada, ni tampoco de que esas personas nunca fueron indemnizadas ni compensadas por la empresa, y que los por entonces directivos y responsables de aquella masacre ahora están al cargo de una nueva planta proveedora a la misma empresa, completamente impunes. Rabia por todos los episodios parecidos que siguieron a aquella tragedia en esta y otras empresas.

Rabia, porque es el único modo de hacernos oír.

La dependienta lloriquea y el/la ciudadanx medix chilla, señala y luego calla y otorga, pero lo que tampoco diréis es que Chicco es responsable de explotación infantil y destrucción medioambiental, por poner sólo dos ejemplos más de las realidades atroces que esconden vuestras publicidades de bebés y mamás "felices". De eso, claro está, tampoco diréis nada.

Vuestras vidas aterciopeladas, acolchadas y sin turbulencias, en las que escapáis de las consecuencias de vuestra indiferencia cotidiana, nos dan asco, y es su injusto contenido el que provoca toda la violencia que luego os lleva a lloriquear así, a poneros nerviosos corriendo de un lado a otro en cuanto alguien perturba un ápice de vuestra falsa paz, buscando ayuda en papi Estado y consuelo en las mentiras de los medios.