"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 18 de junio de 2013

Apaleado, detenido y acusado sin motivo de atentado a la autoridad y lesiones un periodista de Barcelona.

Recordemos la detención de dos periodistas en Madrid falsamente acusados de atentado a la autoridad por filmar y recoger en imágenes la brutalidad policial en las calles durante la represión a las diferentes protestas que han tenido lugar en los últimos meses en la ciudad. De repente, los medios burgueses critican a la misma policía a la que con sus mentiras protegen y conceden impunidad diariamente. La industria mediática no podía tolerar que los guardianes del status-quo oficial tocasen a uno de los suyos.

Pues bien, lxs compañerxs de Abordaxe (aquí, de donde yo tomo la información, en galego) se hacen eco de una noticia que relata hechos acontecidos en Barcelona en la madrugada del pasado sábado 15, cuando Bertrán Cazorla, que trabaja de corresponsal de la Agència Catalana de Noticíes y es colaborador del semanal La Directa, pasaba, acompañado por un amigo suyo, por delante de la comisaría que los mossos d' esquadra tienen en la calle Nou de la Rambla, mientras volvía a casa. El periodista y su acompañante se detuvieron a mirar a distancia prudente el modo en que algunos miembros de este cuerpo de mercenarios identificaban a una persona (al parecer migrante), momento en que uno de los maderos, tras percatarse de que les estaban mirando, fue hacia él y a empujones le metió en la comisaría mientras a su amigo, que intentó acceder también, le echaban fuera a trompicones. Una vez dentro, y ante las protestas de Bertrán por esa actuación policial y por no tener a la vista el número de placa, los maderos empiezan a ostias con él en una lluvia de golpes donde al menos cuatro de estos matones le tiran al suelo del vestíbulo y le propinan varios puñetazos, patadas y pisotones, de los cuales fue testigo el acompañante mientras los maderos le impedían entrar.

Además de la salvaje paliza, los maderos mantienen a Bertrán detenido toda la noche y no le sueltan hasta las 16:30, y para colmo, con cargos de atentado a la autoridad y lesiones (es que el detenido golpeó con su cabeza la punta de mi bota).

El periodista dijo que piensa denunciar los hechos, aunque a estas alturas deberíamos tener claro todxs que denunciar a un madero sólo consigue que aparezcas más en su punto de mira, porque la "justicia" y el Estado no van a hacer nada y, salvo que las pruebas sean tan evidentes que no dejen lugar a manipulaciones, rara vez reconocerán este tipo de actitudes en aquellxs que salvaguardan sus estructuras e intereses.

La versión de los pacos es que ellos habrían identificado dentro de la comisaría a Bertrán para "preservar su intimidad" (no dicen el motivo) y que cuando le dijeron que se podía marchar, este se habría abalanzado sobre los policías atacándoles con un juego de llaves (¿?). Dado que se resistiría violentamente, dos agentes más habrían tenido que intervenir, empleando lo que llaman "mínima fuerza indispensable" (una paliza con patadas y puñetazos a un hombre tirado en el suelo y ya reducido, totalmente indispensable y necesario), culminando la ilusoria pelea (que sólo existe en la imaginación cruel de los psicópatas uniformados de la Generalitat) con tres pobrecitos maderos heridos leves.

Lo interesante de esto viene cuando se hace público que el periodista apaleado y encausado sin razón por los maderos es responsable de haber realizado un extenso reportaje acerca del incremento de las muertes bajo custodia policial en Cataluña durante el año 2012 (reportaje que podéis consultar aquí). Esto da qué pensar sobre la posibilidad de que los maderos le hayan reconocido y decidiesen desquitarse, enviando también, por segunda vez (siendo la primera la detención de los dos periodistas en Madrid) un mensaje a todos los medios de comunicación "alternativos" (con "alternativos" no me refiero necesariamente a contra-información, sino también a periódicos independientes con afán populista, izquierdosillos del gremio etcétera): Denunciar públicamente las atrocidades de la policía en el Estado español sale caro. Esto es lo que todx periodista deberá tener claro si no quiere recibir una buena dosis de democracia, como le pasó a Bertrán.

Sólo queda destacar la imparcialidad de los medios burgueses en denunciar estos hechos y su imparcialidad a la hora de ponerse de parte del periodista, en comparación a su actitud frente a otros casos de igual o incluso mayor gravedad, que o bien fueron obviados por completo en un cómplice silencio, o bien fueron tergiversados para mantener la buena imagen de los cuerpos represivos, una buena imagen que se desmorona cada vez más deprisa dejando al descubierto la brutalidad de la que, borrachos de impunidad y de prepotencia, siempre hicieron gala, incluso cuando no salía en televisión. Y no me vengáis con que hay "policías buenos" porque alguien que se mete en un cuerpo de este tipo por convicción de estar haciendo lo correcto, de estar ayudando a la armonía, a la justicia verdadera, al bienestar, debería sentirse avergonzadx al ser testigo de hechos como estos y abandonar esas instituciones. Quien pone pretextos para seguir ejerciendo de maderx, es eso, un/a maderx, y nada más y sólo merece toda nuestra rabia y rechazo.

A ver cuándo queda claro que la policía no son seres humanos y no están ahí para servir a otra cosa que no sean los intereses privados de sus amxs.

¡Gossos de Cuadra torturadores!

Más información en La Directa (aquí, en catalán).

También dejo el siguiente vídeo, que tomé de la noticia publicada en el blog Abordaxe y que ellxs tomaron a su vez de la web Rereguarda en Moviment (aquí). El vídeo está con audio en catalán y contiene la declaración del periodista agredido una vez fue puesto en libertad. Podéis ponerle subtítulos al castellano aquellxs que no habléis catalán: