"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 4 de junio de 2013

Ayuntamiento de Madrid censura a un grupo de danza india porque hace denuncia social en sus actuaciones.

Es por muchxs sabido que el poder tiene dos vías para anular las ofertas culturales que desnudan y dañan, en mayor o menor medida, sus estructuras. Una es la Recuperación. Decimos que algo está siendo "recuperado" cuando es poco a poco infiltrado por una serie de individuxs y/o colectivos con intereses específicos de manipular la movida con el fin de vaciar el contenido potencialmente subversivo y paulatinamente insertar lo demás en un modelo y circuito cultural vacuo y hierático, al servicio de un mercado que trafica con cultura envasada y reduce la creatividad a mercancía y beneficios.

La otra vía es, directamente, mover hilos para que ninguna asociación, colectivo, grupo o persona que incluya en sus representaciones artísticas de cualquier tipo una denuncia social, política o comprometida con los problemas que a diario ahogan los barrios y las vidas de cada vez más gente, puedan encontrar acogida ni participar en la ampliamente aburrida oferta cultural burguesa que nos ofrecen las instituciones.

En este caso, el ayuntamiento de Madrilonia, al cargo de nuestra querida Ana (empina la) Botella, ha optado por la segunda, y el grupo de danza india Mollywood ha sido censurado literalmente porque "hacía propaganda política" (sic). Así lo comunica un e-mail recibido en el correo electrónico de este blog y enviado por el propio colectivo solicitando difusión. En él explican que un e-mail que les fue enviado a ellxs por error (por supuesto, aquellxs que lo enviaron no deseaban que el grupo se enterase) se refería a ellxs como "el grupo que hacía propaganda política" y que por tal motivo el ayuntamiento se había quejado y este había sido excluido de la edición 2013 del festival Bollymadrid, festival de Bollywood financiado por el ayunta de Madrid que pretende reproducir sucedáneos mediocres de culturas "exóticas" con los que fomentar el turismo y dar una apariencia "multicultural", "post-moderna" y "guay" a una ciudad marcada por las redadas racistas en los barrios y la pobreza de las personas migrantes. Para colmo, el festival se realiza en uno de los barrios más afectados por estas situaciones de miseria y racismo institucional aunque también en uno de los barrios que ha ofrecido las respuestas más contundentes en los últimos tiempos: Lavapies.

Pero para entender lo que sucede, nada mejor que el comunicado del propio grupo, al que doy difusión a continuación:

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Con motivo de la inminente celebración del Festival Bollymadrid los días 7, 8 y 9 de junio en el barrio de Lavapiés, queremos denunciar la censura que ha sufrido el colectivo Mollywood por motivos estrictamente políticos.

Una discriminación documentada gracias a un mail enviado por error en el que se nos calificaba como el grupo “que hacía propaganda política” (sic).

Días después de recibir este correo electrónico se nos confirmó que no participaríamos en el festival (vía telefónica) a pesar de haber formado parte del programa desde su segunda edición sin recibir ninguna contraprestación económica por ello. Desde la empresa de publicidad organizadora del evento, Mr. Monkey, lo justificaron argumentando que habían recibido quejas del Ayuntamiento de Madrid (institución pública colaboradora del evento) por nuestra actitud de denuncia sobre temas como la situación de ilegalidad de las personas migrantes en este país y la desmantelación de los servicios públicos fundamentales (educación y sanidad).

Mollywood es una asociación cultural cuya actividad se centra en la danza india, desarrollándola en contextos diferentes; trabajando con colectivos en riesgo de exclusión, fomentando el diálogo intercultural y apoyando el ocio alternativo en los barrios.

Ese posicionamiento claramente social, nos lleva a aprovechar las oportunidades que nos ofrece nuestra actividad para denunciar aquellos sucesos que creemos afectan negativamente a nuestro entorno.

También en Bollymadrid, un festival patrocinado por el Ayuntamiento en el que siempre bailamos gratis y que se celebra en un barrio ejemplo de integración pero también testigo de las redadas indiscriminadas e ilegales que sufren los extranjeros prácticamente a diario. Aquí dejamos documentación gráfica de los sucesos que han provocado nuestra salida del cartel de este año:



Por todo lo referido, queremos manifestar nuestra máxima repulsa ante la sistemática manipulación que desde los organismos e instituciones oficiales se ejerce sobre lxs ciudadanxs hasta en los acontecimientos más cotidianos de su  vida.

Entendemos que el festival se organiza para lxs ciudadanos/as y no para contentar a ningún cargo político. Esa es la única razón que nos lleva a hacer público este desagradable suceso.

Pero no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Los días en los que se celebra este festival hemos pensado realizar una performance para volver a denunciar el desmantelamiento de los servicios públicos y la censura que hemos sufrido.

Para ampliar esta información o cualquier otra aclaración la persona de contacto de Mollywood es Alfonso Ceberio, con teléfono 647556861.

En Madrid, a 4 de junio del 2013.

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Como reflexión personal al respecto, y como crítica constructiva al grupo, esto os pasa por participar en la oferta cultural que nos ofrecen las instituciones a todas luces corruptas de este Estado de desecho. Existen espacios en Madrid donde una actividad de estas características no sólo será bien acogida, sino que puede dar lugar a intensificar las luchas, como por ejemplo, Centros Sociales Okupados. De hecho, en Lavapiés recientemente se ha okupado otro llamado CSO Quimera, que viene a recoger el testigo del CSO Casablanca y del fugaz CSO Raíces. No es mi intención juzgaros ni valorar vuestra decisión de llegar a cuantos más ámbitos mejor, utilizando los festivales pseudo-culturales del ayuntamiento como lanzadera para proyectar un mensaje de crítica social a gran escala, pero creo que es un secreto a voces que el Estado nunca permitirá que una idea que cuestiona sus estructuras y funcionamiento o que pone al descubierto los abusos cotidianos que los medios de comunicación tratan de esconder pueda llegar a una mayoría de la gente, y menos a través de los medios que el Estado crea para distraer a la multitud y ponerse la careta de la pluralidad mientras sus bandas de psicópatas uniformados apalean, detienen y torturan a inmigrantes por no tener unos estúpidos papeles que representan la legalidad o ilegalidad de un ser humano en un mundo regido por códigos y cifras. Por ello siempre tratarán de condenar al ostracismo a aquellas iniciativas que no pasen por el filtro oficial, y creo que a estas alturas estos hechos no deberían sorprenderos.

Porque Madrid es un No-Lugar. Es un decorado de escaparates, consumismo, modernidad y neones, pero tras él se oculta la tristeza de los rostros que unx se cruza en el metro, el stress, las prisas, la contaminación, la precariedad, el paro, las drogas, los psicofármacos, el miedo de las personas migrantes a salir a la calle, la gentrificación y la destrucción de los lugares donde todavía podemos relacionarnos y encontrarnos sin que se establezca necesariamente un intercambio mercantil, para convertirlos en calles grises rodeadas de comercios y con más cámaras que sonrisas por metro cuadrado. Su demolición es urgente pero imposible desde los escenarios del miserabilismo capitalista.

Nuestros sueños no se venden en grandes superficies.
¡A tomar las calles sin permiso!

¡