"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 6 de junio de 2013

Asesinado un joven sindicalista y antifascista en París a manos de tres neo-nazis.

La violencia neo-nazi ha vuelto a mostrar su lado más horrible, esta vez en el barrio de Saint Lazare de París donde ayer un joven de origen bielorruso pero residente en París donde cursaba en el Instituto de Estudios Políticos, miembro de un sindicato de izquierda y parte activa del ámbito antifascista de la ciudad, fue apaleado por un grupo de neo-nazis, que le causaron lesiones en la cabeza a las que no sobrevivió.

Méric, el joven asesinado, salía de una tienda de ropa cuando tres individuxs, dos hombres y una mujer, con estética de cabeza rapada y encapuchadxs, le propinaron un puñetazo que hizo a su cabeza golpearse con un poste metálico, y la combinación de ambos golpes le dejó inconsciente.

Tras ser auxiliado por peatones que habían visto la agresión, y tras haber huido lxs cobardes agresorxs, el chaval fue trasladado al hospital de Pitié Salpêtrière, donde sólo pudieron certificar su muerte cerebral esa misma noche.

La mejor forma de acabar con estos episodios en nuestras calles es terminar con la ultraderecha y con el sistema asesino que la patrocina y que crea los caldos de cultivo perfectos para que puedan crecer las ideas basadas en la xenofobia, el odio y la discriminación de todxs lxs individuxs que no se ajusten a lo marcado por estxs bastardxs. Sabemos que la destrucción del fascismo nunca vendrá de la mano de leyes estúpidas, organizaciones izquierdosillas de afán oportunista, ONG's partidistas (como Movimiento Contra la Intolerancia y demás hipócritas demócratas de mierda que buscan llenar sus asquerosos bolsillos convirtiendo en propaganda a nuestrxs muertxs mientras miran hacia otro lado con las masacres perpetradas por el capitalismo que les subvenciona) ni ningún otro agente representante de este sistema. La auto-organización en los barrios, la solidaridad y la determinación para responder con la fuerza y contundencia que sea necesario es nuestra mejor baza. Si el fascismo mantiene su fuerza a través de la violencia, que esa sea la respuesta que encuentren a su paso. Sin justicia no hay paz, sin libertad no hay justicia.

Ni olvido ni perdón, ni ahora ni nunca. Contra el fascismo, ¡acción directa!