"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 11 de junio de 2013

Apuntes sobre manipulación mediática y represión dirigidos al llamado "Movimiento animalista".

Nota: En esta entrada utilizo el término "Animalista" para referirme a aquellas personas que defienden a lxs animales desde una posición insertada dentro de la programática del sistema, y que limitan su radio de actuación a ese ámbito, sin cuestionar los demás aspectos de un problema.

Por otro lado, cuando me refiero a "Anti-Especista", hablo de aquellas personas que aunque luchan y actúan por lxs animales no sólo desde perspectivas netamente ofensivas o insurreccionales sino también legales y abiertas, compaginan esta acción con teoría y práctica en otros espacios de lucha entendiendo que no hay liberación animal sin liberación humana, y que la liberación humana no es posible sin una transformación radical del mundo en que vivimos y de la forma que tenemos de vivir.

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Hace un par de días me encontré con que varias personas activistas en diferentes colectivos y organizaciones animalistas mantenían una conversación sobre el modo en que los medios de comunicación criminalizan al movimiento en defensa de lxs animales calificándolo de Terrorista y mintiendo sobre él para así desacreditarlo ante la opinión pública. Creo que a veces doy por sentado que la ingenuidad que caracteriza al/a la ciudadanx de a pie ya no puede sorprenderme más, y es entonces cuando, otra vez, lo consigue. Hay quien cree todavía que todxs tienen buenas intenciones, que no existen la manipulación, los montajes y la represión a las ideas, y cuando se encuentran con un caso de difamación en los medios se sorprenden. Sin embargo, querubines bienpensantes, esto no es nada nuevo.

Si buscáis en la red o en publicaciones afines no es complicado dar con información acerca de la operación represiva y de difamación desencadenada en EE.UU. hace unos años bajo el nombre de "Green Scare" (traducido literalmente sería algo así como "Susto Verde") y dirigida contra SHAC (Stop Huntingdon Animal Cruelty, Paremos la Crueldad Animal de Huntingdon), una campaña a gran escala donde conjugando una labor social de cara al público, abierta y mediatizada junto con acciones clandestinas reivindicadas de forma anónima y centradas en el sabotaje, la destrucción de la propiedad y la liberación de animales, se atacó sistemáticamente a todas las entidades financieras o personas que suministraban fondos o recursos a los laboratorios de HLS (Huntingdon Life Sciences, Ciencias de la Vida de Huntingdon -tiene tela que se llame así semejante monumento al asesinato) la mayor empresa de experimentación animal por encargo del mundo, obligándola a desplazar sus estructuras de Reino Unido a EE.UU. y, una vez allí, minando nuevamente su base económica atacando a quien invertía o destinaba dinero a esa empresa, y forzándola así a buscar desesperadamente apoyo económico en el gobierno, que no sólo financió sus sádicos e innecesarios experimentos para mantener contentos a los lobbies financieros de la explotación animal en general y de la vivisección en concreto, sino que además impulsó nuevas leyes para criminalizar y encarcelar a quien quiera que osase desafiar a la industria especista.

Para más inri, y para que no se tome esto como algo ajeno a "nuestras" fronteras, basta con ver también, sin irnos tan lejos en el tiempo ni en el espacio, el caso por el cual 11 personas de diferentes organizaciones animalistas oficiales, registradas y legales como Equanimal o Igualdad Animal (entre otras, y con las cuales yo personalmente mantengo serias discrepancias, aunque eso es otro tema que daría para otro texto) fueron las acusadas en un primer momento en un proceso judicial aquí en el Estado español donde sin pruebas se les tilda de "eco-terroristas" por unas acusaciones falsas relacionadas con la liberación de visones. Actualmente, son 25 las personas involucradas en este proceso, tras 14 nuevas causas, que afectan incluso a gente que únicamente mantenía relación de parentesco o amistad con las otras 11 acusadas. Estas 25 personas han sido presentadas en todas las cadenas de televisión, desde las más conservadoras y fieles al régimen hasta las, presuntamente, más "izquierdosas", como verdaderas criminales, y los periódicos hicieron lo propio. Fueron encarceladas temporalmente en preventiva y su situación y mensaje se manipularon hasta la saciedad, y todo por participar en acciones de tipo no-violento con tal de mostrar a la sociedad lo que las industrias tratan de ocultar con publicidad engañosa y mentiras (liberaciones de animales a cara descubierta acompañados de los medios que luego les criminalizaron -eso os pasa por confiar en esa escoria, a ver si aprendéis-, asaltos al ruedo en plena corrida de toros o a pasarelas de moda contra las pieles, sabotajes pacíficos a campeonatos de caza etcétera).

Estos son sólo dos ejemplos de cómo la represión avanza globalmente no sólo contra el movimiento anti-especista en sus distintos grados de radicalidad, sino también contra todo posicionamiento político, ético o social que cuestione o ponga en peligro los intereses económicos de lxs poderosxs o la injusta organización de sus estructuras. Terrorismo es únicamente una etiqueta estándar que colgar a todxs aquellxs que, pese a la represión, escogen posicionarse y abandonar la miseria contemplativa para intervenir en la resolución de los problemas que les afectan, y en la defensa de aquellxs que indefensxs sufren las peores consecuencias de todo este desastre.

No podemos hablar en términos del poder. No somos terroristas, ese es su lenguaje, no el nuestro. Ellxs son lxs terroristas. Ellxs condenan a diario a millones de criaturas inocentes a muerte. Alguien que es capaz de mirar a un/a animal a los ojos y acabar con él/ella, y luego dormir tranquilx por las noches es alguien que no siente nada y que jamás comprenderá el sentido del amor o la compasión. Ellxs rebanan pescuezos mientras desoyen los gritos y gemidos de las vidas que están destruyendo para enriquecer a industrias ecocidas y genocidas. Ellxs juegan a ser Dios en experimentos con animales donde separan sus músculos, inyectan sustancias químicas abrasivas en sus ojos o electrocutan su sistema nervioso, todo ello sin anestesia. Ellxs encierran a animales en Zoos o circos y les desnaturalizan hasta la locura, provocándoles zoocosis y traficando con lxs animales como simples objetos, sin valorar todos los problemas que la cautividad y el stress les provocan. Ellxs llaman arte y subvencionan "espectáculos" donde la violencia sin sentido y el dolor presiden dantescas escenas en plazas abarrotadas de miserables energúmenos que piden sangre a gritos. Ellxs destruyen los valles de América para cambiar bosques milenarios y selvas mágicas por extensos monocultivos transgénicos, destruyendo la tierra y reconstruyéndola en un decorado de plástico, mientras destinan esos alimentos de laboratorio a sobrealimentar de forma artificial y barata al ganado que explotan y aniquilan en sus campos de exterminio. Ellxs bombardean países por petróleo, ellxs llenan las calles de cámaras que vigilan todos nuestros movimientos, ellxs desahucian familias engañadas por el fraude hipotecario mientras rescatan bancos con dinero que obtuvieron mediante guerras imperialistas donde intercambiaron vidas humanas por beneficios, ellxs nos inducen desde que nacemos a un estilo de vida basado en perder el tiempo en curros inútiles para poder ganar dinero con el que consumir toda su tecnología y demás mercachiflería innecesaria. Ellxs son lxs terroristas, ellxs carecen de corazón y de sentimientos, ellxs provocan la rabia que origina a su vez la violencia contestataria que se manifiesta en ataques a sus propiedades, disturbios y gestos solidarios con quienes siguen entre rejas, ellxs son lxs responsables y no quienes luchan por la libertad de todo ser viviente, pensante y sintiente.

Somos culpables de no digerir la agonía, el encierro, el maltrato, la esclavitud, la enfermedad, la muerte.
Somos culpables de posicionarnos contra un mundo que mató la compasión y congeló los corazones, educándonos para ser apáticxs y permanecer pasivxs ante las injusticias que nos rodean, cuando lo lógico y racional sería intervenir para acabar con ellas, porque TODOS Y TODAS merecemos consideración y respeto, sin que importe cómo nos hayan clasificado lxs que dicen ser nuestrxs amxs, ya sea por género, especie o nacionalidad.
Somos culpables de actuar en consecuencia a dicho posicionamiento.
Somos culpables de no dejarnos intimidar por vuestras bandas de psicópatas uniformadxs, asesinxs a sueldo protegidxs por la ley, ni por las mentiras de vuestros medios de comunicación, cómplices de vuestros crímenes, ni por lxs jueces/zas y fiscales desalmadxs que envían a prisiones superpobladas a quien desafía un orden basado en la opresión y el abuso de unos sobre otros, para reparar las conciencias incorrectas con aislamiento, brutalidad y soledad.
Si por esto somos terroristas, de acuerdo. Nuestra conciencia está tranquila.