"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 16 de mayo de 2013

Un hombre de 60 años arroja un cóctel molotov a una patrulla de la policía municipal en Valencia.

Según informaron algunos espacios de la red (yo cogí la información de aquí), un hombre de 60 años habría sido detenido en Valencia después de haber lanzado un cóctel molotov contra un coche de la policía municipal estacionado en la calle Juan de Austria, en el centro de la ciudad, siendo poco más de las 12:30 de la mañana.

Los maderos no sufrieron heridas porque en ese momento se encontraban realizando un control racista... ¡uy, perdón!, quería decir un control "rutinario" a los manteros de la calle Pintor Sorolla, pero el vehículo se incendió y terminó completamente destruído, siendo posteriormente llevado al depósito municipal en estado inutilizable.

Los medios burgueses han calificado al responsable del ataque incendiario como "aparentemente desequilibrado", pero ¿cómo no estarlo en una sociedad como esta?, ¿cómo mantener la cordura cuando a nuestro alrededor todo son relaciones enajenadas, violencia, miedo, ansiedad, estrés y fingimiento?, ¿cómo no enloquecer cuando la industria psiquiátrica crece inventando nuevos trastornos y medicando la divergencia respecto a lo estipulado como normalidad social?, ¿cómo no odiar a la policía, responsable de secuestros ilegales y manipulación de las pruebas, torturas, palizas, mutilaciones y lesiones irreversibles con sus pelotas de goma, racismo y de proteger con su despreciable labor un orden genocida que ocupa militarmente países enteros en busca de petróleo y uranio y siembra la miseria entre la población con recortes y políticas de neo-liberalismo salvaje amparadas en una falsa crisis?

A lxs ideólogos de esta sociedad enferma les gusta ver la paja en el ojo ajeno y temen mirarse al espejo. Ese hombre no está desequilibrado. La gente que reacciona de esta forma es la única que está cuerda.

Violencia es vuestro mundo.