"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 11 de mayo de 2013

Sobre el solar okupado de Lavapies (MadRIP)

En las entrañas de la bestia, el centro de Madrid, en pleno barrio de Lavapiés, unas personas ponen en común sus ilusiones y las materializan en un pequeño espacio. Algunas son recién llegadas, otras proceden de otros intentos de revitalizar el cemento, pero confluyen en esas coordenadas. Es un solar abandonado, encajonado entre los edificios que poco a poco dejan morir la comunidad y construyen las jaulas invisibles que componen la metrópolis. Allí, hace un año y poco, diferentes colectivos e individualidades decidieron recuperar una parcela pequeña de sus vidas secuestradas por el mercado y la tristeza de lo cotidiano y empezaron a sembrar y llenar de vida otro espacio muerto. Los muebles, una pantalla, comida, murales de graffiti y otras aportaciones desinteresadas y solidarias permitieron rellenar el vacío y una vez más, la realidad ausente que se encuentra tras el espectáculo cotidiano se rebeló, levantando los escombros de un mundo en derrumbe y armándose sobre las ruinas, en busca de un futuro que merezca la pena ser vivido y declarándole la guerra a una vida intolerable. Cine al aire libre y gratuito con proyecciones de documentales y cine subversivo, jornadas de diferentes clases (el grupo surrealista de Madrid, jornadas anarquistas sobre la represión al anarquismo en Italia...), comedores veganos y risas hicieron al poder sentir vértigo, al ver que un pedazo minúsculo de su dominio se había tambaleado, sacudido por los impulsos de alegría que produce ver a lxs vecinxs del barrio compartiendo algo más que discusiones egoístas e insulsos debates ideológicos, compartiendo la magia del apoyo mutuo, la solidaridad y el deseo común de recuperar el sentido y la memoria.

Y los hemisferios del espectáculo desaparecen cuando la mercancía perece ante el avance del sueño. Apaga la tele, deja de ver tu vida pasar ante ti, participa, rompe el simulacro. Todo es posible si quieres y si te lo crees. No funciona cambiar la vida mediante ideologías obsolescentes. La vida se cambia viviéndola, transformando la realidad circundante por nuestros propios medios de intervención, aquellos que diseñamos y articulamos juntxs, sin dirigentes ni representantes. Es ahí donde respiramos. Ese, y no otro, es nuestro espacio vital, el latido de una ciudad que no tiene corazón.

Es cierto que no comparto determinados aires ciudadanistas presentes en el proyecto y no estoy plenamente de acuerdo con sus formas de protesta y otros aspectos, pero un proyecto como este es tan necesario en todas partes que la diferencia subyace, en mi opinión y sin que sirva de precedente, ante la urgencia de que los solares dejen de ser el pasto de especuladorxs sin escrúpulos y se conviertan en iniciativas sociales horizontales donde empezar a sembrar la revuelta.

Quemaremos Madrilonia...