"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Policía de Nueva York asesina a un chaval de 16 años en un suburbio.

Según han informado en Informa-Azione y tradujo luego Viva La Anarquía, el 9 de marzo dos agentes de la policía de Nueva York asesinaron a tiros a Kimani “Kiki” Gray, un chico negro de sólo 16 años, delante de su casa en el barrio de East Flatbush. Su versión fue que el joven se acercó apuntándoles con un revólver de calibre 38, algo que sin embargo varixs testigos han desmentido. Sea como fuere, al chaval le descerrajan once tiros, alcanzándole con siete balazos, cuatro por delante y otros tres por detrás y la policía, según testimonios de algunxs presentes, supo colocar luego la pistola para incriminar a Kimani y justificar un nuevo asesinato racista que quedará impune en el silencio de los suburbios neoyorquinos. El joven murió ratos después en el hospital.

Este hecho desató una nueva oleada de disturbios en toda el área metropolitana de Brooklyn (donde está el barrio donde se produjo el asesinato) que se prolongaron durante las tres noches siguientes y llegaron a tal punto que el Estado tuvo que declarar la zona como "Forzen area", una suerte de Estado de emergencia que suspende los derechos constitucionales temporalmente en ese espacio hasta que se "restablezca el orden". Los últimos antecedentes que hay en Nueva York de la adopción de esta medida son el desalojo de la acampada Occupy que había en Zuccotti Park (el movimiento Occupy es el homólogo del 15-M en Estados Unidos) y anteriormente, los hechos del 11-S cuando se produjo el ataque a las torres gemelas.

Según se informó, el balance es de un madero herido en el hospital tras ser golpeado en la cabeza con un ladrillo y varios grandes comercios atacados y saqueados, así como unxs cincuenta detenidxs entre lxs cuales estaría la hermana de Kimani, el joven muerto.

Un nuevo hecho que refleja la realidad cotidiana del gueto, donde el embrutecimiento supera los límites de la domesticación y arremete salvaje contra la hipócrita metrópolis y su tranquilidad nocturna.

Maderos, Cerdos, Asesinos.

Descansa en paz, Kimani.