"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 16 de marzo de 2013

La misoginia de la iglesia católica en su máximo esplendor.

Me cago en Dios. A lo que ha hecho el nuevo Papa le llamo yo llegar y besar el santo (¡nunca mejor dicho!). El muy bastardo ha empezado llamando la atención en redes sociales y medios alternativos con unas declaraciones a las cuales el calificativo de "misóginas" se les queda pequeño. Los medios oficiales y oficiosos, como siempre, callan y otorgan. No obstante, lo que a mí me sorprende no es la profunda imbecilidad de este sujeto, sino la reacción al mismo. No es por colgarles el San Benito (joder, ¡hoy estoy graciosillo con las expresiones eclesiásticas!) pero ¿Acaso no tiene la iglesia fama de esto y de mucho más? Antes tenían a un antiguo miembro de las Juventudes Hitlerianas, y ahora que el Benedicto ha claudicado, le toca el turno a Jorge Bergoglio, quien entre otras cosas se encuentra vinculado con el robo de bebés por el vaticano y el abuso sexual de menores, además de ser profundamente machista, homófobo y gran coleguita de los dictadores Videla y Emilio Massera. Vamos, nada nuevo sobre el panorama. La iglesia católica siempre "del lado de lxs pobres".

En fin, nada que no pudiésemos esperar de un cónclave con semejante historial...
¡Bomba lapa al coche del Papa!