"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 25 de marzo de 2013

Detenido un guardia civil y un carcelero en una operación contra una banda de narcotraficantes.

El objetivo de esta entrada no es convertir el blog en un espacio para el sensacionalismo periodístico progre tipo 20 Minutos sino informar de uno de tantos episodios en los que la represión se encuentra consigo misma a la hora de "funcionar". Para mí, los narcotraficantes son sólo escoria, pues detesto a quienes viven traficando con una mercancía que si bien se supone (SE SUPONE) que está al margen de la ley, destroza millones de vidas y además, identifico las drogas como un elemento de control social introducido en las calles por el sistema e históricamente empleado como extintor para las llamas de las revueltas por lo que quien vende drogas no sólo vende miseria y adicción, sino también alienación, conformismo y pasividad, justo las tres cosas que vuelven a la gente robots sin voluntad fácilmente controlables, dependientes y predecibles, tal y como nos quiere el Estado.

No me inspira ninguna lástima esta peña, y sólo les deseo el peor de los destinos.

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La policía está para proteger y servir al/a la ciudadanx, o al menos, esa es la idea que todx menda de esta puta sociedad tiene que tener bien metida en la cabeza. Es lo que aparece en la tele, lo que se dice por ahí, lo que repite todo el mundo, así que será cierto ¿no? Por eso, cuando alguien del poder la caga demasiado y trinca a otrxs que la cagaron todavía más, descubriendo que eran de lxs suyxs, el procedimiento habitual es juicio rápido, indulto cuanto antes, para casita y "aquí no ha pasado nada". Los medios limpian el estropicio y pronto la ciudadanía se ha olvidado del asunto y sigue confiando en esos gusanos de uniforme para resolver sus problemas. Son "casos aislados", son "manzanas podridas". Pero el problema de las manzanas podridas es que cuando hay demasiadas, al final, terminan infectando a todo el cesto y atraen a los parásitos y demás seres indeseables.

Sin embargo, a veces pasan cosas como esta. Accidentes, errores burocráticos que vulneran el bloqueo  informativo y el ocultismo que los cuerpos represivos mantienen cuando se trata de encerrar a sus colegas. A veces las noticias trascienden y si revisas titulares, encontrarás varios que hablan de corruptelas con maderxs o políticxs implicadxs en blanqueo de dinero, especulación y recalificación ilegal de terrenos, tráfico de drogas o incluso homicidios.

Esta vez, un carcelero y un guardia civil fueron detenidos nada menos que en una operación contra una banda criminal que entre otras cosas se dedicaba al tráfico de drogas (hachís, marihuana y cocaína, concretamente y según la prensa burguesa), la extorsión, las estafas bancarias y el cohecho y que incluía entre sus actividades criminales también las agresiones sexuales, los secuestros y varios asesinatos. Dentro del entramado de la organización, el papel que estos dos "respetables" representantes de la ley (uno funcionario, el otro militar) era el siguiente. El carcelero se encargaba de hacer la vista gorda y permitir el paso de teléfonos y droga dentro de la cárcel para los miembros de la banda ya entalegados mientras que el guarro civil se encargaba de asegurar que todo fuera sobre ruedas durante los traslados de la mercancía.

La poli por supuesto ha decomisado la droga. Estarán contentxs, ¡ahora los antidisturbios ya tienen con que empolvarse la nariz para repartir a gusto en desahucios, protestas y demás "convenciones de perroflautas"! Vivan las FSE (Fascistas Super Enfarlopados).

Tenéis más información en la web de Cruz Negra Anarquista del Mediterráneo-Sur quienes difundieron la noticia y de donde yo saqué la información.

Aunque me opongo drásticamente a la existencia de prisiones y no confío en absoluto en la utilidad de estas como métodos de reinserción (por no hablar de que como decía Jiddu Krishnamurti, no es saludable estar bien adaptadx a una sociedad profundamente enferma, por lo que me pregunto si vale la pena eso de "reinsertarse" en esta sociedad), tengo que decir que espero que estos dos terminen en una, pero no para cumplir condena como esperaría cualquier ciudadanx políticamente (patéticamente) correctx, sino para que lxs presxs puedan tener unas "charlitas" con ellos y devolverles sólo un poco de todo el odio y el rencor que sus abusos y represión siembran impunemente día tras día. De todos modos, supongo que eso no es posible porque aunque de verdad acabasen en la cárcel, lxs perrxs del sistema nunca van a la prisión de verdad, sino que se alojan en pabellones apartados, llamados FIES 4 FS (Fuerzas de Seguridad y Funcionarixs), hotelitos de 2 estrellas donde están a salvo de lxs otrxs presxs. Pero, aunque suene especista, a todx cerdx le llega su San Martín. No lo olvidéis.

Ahora, queridos bastardos, limpiad vuestra imagen como hacéis siempre.