"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 18 de marzo de 2013

Ataque incendiario contra una sucursal del banco BCI en Santiago de Chile.


En Chile el 21 de febrero fue asesinado un dirigente sindical. No se sabe con exactitud quién le mató, o quién ordenó su asesinato, pero está claro que hay un móvil relacionado a su labor política, la cual este espacio (o sea, yo) rechaza por completo y odia (siento decirlo, pero lxs dirigentes sindicales me dan asco, sean quienes sean y tengan las condiciones que tengan), pero que igualmente convierte a Juan Pablo en otra de las personas asesinadas por oponerse activamente (desde unos planteamientos muy equivocados en mi opinión, pero que a fin de cuentas constituyen una cierta oposición) a los intereses de esas patronales explotadoras que se lucran y enriquecen con los abusos laborales a las personas inducidas por esta maquinaria asesina a aceptar el chantaje que la economía nos hace asumir a cambio de seguir vivxs (el trabajo asalariado).

En respuesta al asesinato de Juan Pablo, y distanciándose mediante el siguiente comunicado de sus formas de lucha pero reconociéndole como una víctima más de este sistema y su violencia estructural, compañerxs antiautoritarixs atacaron con un artefacto incendiario un cajero de una sucursal del banco BCI en Santiago de Chile. A continuación, dejo el citado comunicado, extraído de Contrainfo (aquí) y que además de reclamar la responsabilidad por el sabotaje al cajero incluye una buena reflexión en torno al trabajo asalariado y aquellas "luchas" que no atreviéndose a plantear su abolición se conforman con su humanización, con volver el plato diario de mierda más "digerible". Es cierto que bien por las condiciones que viven o bien por miedo, mucha gente trabaja, incluso dentro de los entornos anarquistas, pero es algo que no se debe identificar como natural, sino como algo que intentar superar o evitar en la medida de lo posible poco a poco, construyendo alternativas que nos permitan depender cada vez menos de los engranajes que hipotecan nuestras vidas:

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El 21 de Febrero de este año recibe un disparo en la cabeza Juan Pablo Jiménez, dirigente sindical de la empresa AZETA, falleciendo en el acto, asesinado de esta maquinaria donde cumplía un rol participante. Haya sido asesinado por un sicario o por una bala loca, en lo concreto a Juan Pablo lo ha matado la sociedad, el dinero, el Trabajo, el emprendimiento y la inversión y especulación de alguien. Unas horas mas tarde y en todos los medios de comunicación, se refiere al trágico hecho Francisco Orellana (de la Brigada de Homicidios de la PDI), calificando el hecho como “consecuencia de una bala loca”.

Si bien no creemos en la tesis de la policía, Juan Pablo ha sido asesinado en último momento por el Trabajo. Ya sea por ser un luchador social o por el mal azar de la vida, lo cierto es que el capital lo mató. Creemos que él fue un hombre que tuvo la valentía y el coraje para mirar de frente a sus verdugxs y dar parte de su vida a una lucha que para nosotrxs se vuelve estéril si no hace una critica en esencia al Trabajo (como sustento de la miseria humana, animal y de la tierra) y dentro de este contexto es que lo reivindicamos, separándonos de las demandas que él pudo haber levantado y que no son las nuestras. Las reivindicaciones laborales son la regulación de la esclavitud, aceptando la dominación de nuestras vidas mediante el Trabajo y el dinero y todos los procesos y practicas inherentes e impuestas que se tejen entre uno y el otro, pretenden que nuestra existencia sea vender nuestras horas de vida para ganar dinero que irá a un saco sin fondo y que intercambiaremos por espectáculos, comida que nos envenena y diversión. Este estilo de vida es una porquería, creemos que dedicar nuestro tiempo a generar dinero convierte a nuestra vida en una basura.

Es en nombre del fruto del Trabajo, el dinero (ese trozo de papel que te cuesta la vida endeudándote para tener una casa, pagar el alquiler, agua o luz) que se mata a diario, que se explota a miles de animales y a millones de hectáreas de bosques, tierra y mar.

El Trabajo no dignifica a nadie.
El Trabajo significa un crimen a la vida.
El Trabajo nos mata.

Porque pasarse así, en extenuantes jornadas de explotación o “sentadxs viendo la vida pasar”, si no es una muerte lenta ¿Que es?

Hoy fue Juan Pablo, ayer Rodrigo Cisternas y así sucesivamente, ¿Cuantxs mas vendrán?

Nuestra vida NO tiene precio, no tiene precio, porque la vida no es un negocio, tiene otro valor para nosotrxs y una parte importante de ese valor se lo da la lucha por lo que queremos y por lo que creemos, y el Trabajo es justamente una de las cadenas que desde tiempos inmemorables hasta hoy apresa aquello que mas deseamos: LIBERTAD.

La muerte de Juan Pablo es sensible para sectores del espectro social, a nosotrxs también nos toca y nos lleva a desarrollar estos puntos acompañado del gesto, acompañado de la acción directa. Es así como entendemos el Trabajo como una de la ramas con las que se fortalece el capitalismo, y se engrandece cada vez mas de PODER. La muerte de Juan Pablo es un acto terrorista. Morir en las manos del poder es un acto terrorista.

Es por eso que el martes 26 de Febrero atacamos el cajero del banco BCI ubicado en la avenida Pajaritos con O´higgins con un artefacto incendiario, herramienta que no causo los daños esperados (incendiar la estructura completa), pero que si logro su objetivo mayor: atacar al sistema mediante la acción directa, lo que pretende también convertirse en afectuosos saludos de fuerza y energías a compañerxs que viven las consecuencias de alzarse contra esta máquina de muerte estando dentro de las cárceles (hechas precisamente para quienes no nos acomodamos o ajustamos a este sistema): Juan Aliste Vega, Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla, a Henry en su digno silencio preso en Bolivia, Marco Camenisch, Emilio Berkhoff (en huelga de hambre desde del 18 de Febrero por reconocimiento como preso político y cambio de módulo). Así como también a Felicity Ryder, Hans Niemeyer y a todxs lxs perseguidxs por luchar.

Reivindicamos esta acción con la intención de tapar esos vacíos que entregan acciones sin asumir la responsabilidad. Por ejemplo los componentes del artefacto y los a veces imaginarios vínculos de la Fiscalía con otros ataques y la censura de la prensa.

Que resuene la acción directa en las vidas de cada unx que se ampara del lado del enemigo, pues en esta guerra nosotrxs ya asumimos los costos, ¿Y ustedes?

Por todxs lxs presxs y perserguidxs en especial aquellxs que siguen luchando contra las cárceles del mundo y el poder.
A combatir contra la cárcel, a luchar contra el olvido.
Porque ningún/a presx ni perseguidx en la Guerra Social está solx.
Porque ningún asesinato del Estado quedará impune.
Muerte al Trabajo, fuego al dinero, fin a la producción.
Abajo el Trabajo y que viva la anarquía

Bandita Antilaboral La Venganza Por Juan Pablo Jiménez