"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 27 de febrero de 2013

[Vídeo ] La surconsommation.

Un vídeo que muestra sólo unos fragmentos diminutos del monstruo en el que hemos convertido este mundo. Un mundo donde tras el espectáculo que forman los carteles de neón, los escaparates, las ilusiones socialdemócratas y las jerarquías que determinan tu posición en la aleatoria distribución de las oportunidades de supervivencia, se esconden escenas horribles que poco tienen que envidiarle a cualquier peli del palo post-apocalíptico o distópico. Podríamos centrarnos una vez más en la humanidad, y hablar de las guerras que crean las grandes multinacionales mediante alarmistas titulares televisivos para justificar el imperialismo militar y el latrocinio de países subdesarrollados patrocinado por las democracias occidentales y lxs fabricantes de armamento; podríamos tratar las torturas a disidentes políticos en las prisiones o el apoyo de los bancos a grupos terroristas de paramilitares en Sudamérica. Pero vamos a alejarnos por un momento de nuestro ego antropocentrista. Hemos extinguido especies enteras, reduciendo la fauna a reservas y zoológicos, hemos talado la selva tropical, hemos quemado los bosques y roto los valles, hemos secado los mares y envenenado el río, hemos saqueado del suelo minerales que no eran nuestros y hemos desangrado las montañas, sintetizando la biodiversidad en probetas de laboratorio. Aquellas criaturas que sobrevivieron a la masacre, fueron secuestradas y convertidas en el sujeto del holocausto moderno, sistemáticamente desprovistas de todo asomo de libertad, dignidad o derecho y confinadas en invisibles centros de exterminio. Dolor, confinamiento y agonía, una lenta agonía que culmina en atroces asesinatos para llevar hasta tu plato tu puto capricho cotidiano manchado de sangre.

Ahora relájate y mira de frente a la realidad. Son 6 minutos. Después vomita el último cadáver que te hayas comido y la próxima vez que veas a un cerdo, a una gallina, a una vaca, a un caballo o a un conejo y pienses en que son tu comida, mírales a los ojos y recuerda tu estómago revuelto, tu sentimiento de culpa y que tú también puedes hacer algo por evitarlo.

Bienvenidxs a Auschwitz.