"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 16 de febrero de 2013

Sobre la manifestación por la okupación y la situación de la Pizzería Anarquía en Viena.

El otro día colaboré con compas de Contrainfo para traducir esta crónica, enviada por compañerxs de Austria y que cuenta el desarrollo de la manifestación que tuvo lugar el pasado 2 de febrero en Viena. 

La manifestación, que congregó a activistas no sólo de Viena y Austria, sino también de Berlín y Alemania, fue una respuesta a la campaña Febrero Negro y una muestra de solidaridad con los espacios anarquistas y okupados del mundo, pero además, fue un ejemplo más de la solidaridad internacional que activistas alemanxs y austríacxs vienen llevando a cabo desde hace años de manera conjunta para la defensa de sus espacios.

En el texto, se incluye un resumen de la situación que están viviendo muchas familias en Viena y de cómo estas se están organizando de manera conjunta con el movimiento okupa local en una experiencia inter-generacional de apoyo mutuo en la defensa de la vivienda digna contra los planes especulativos de las inmobiliarias y constructoras, y en concreto, de Castella GmbH, compañía experta en mobbing inmobiliario, es decir, en recurrir a prácticas rastreras y mafiosas para aterrorizar a vecinos y vecinas que se encuentran alquilando pisos en sus edificios con contratos antiguos, generalmente de duración ilimitada y sin fecha de caducidad, y con precios bajos, para así lograr que esxs vecinxs, alarmadxs por la falsa falta de seguridad (provocada por la propia inmobiliaria, que contrata matones para que les intimiden o para que destrocen las instalaciones y así causar esa sensación) decidan poner fin a sus contratos y así los edificios se queden vacíos, listos para ser remodelados por completo y así poder convertir antiguos contratos de alquiler con poca rentabilidad en suculentos apartamentos de lujo, reservados a la élite que poblará los nuevos barrios tras los procesos de gentrificación mientras lxs antiguxs inquilinxs son desplazadxs a barrios dormitorio de la periferia donde su limitado margen de ingresos pueda permitirles alquilar algún agujero. Esta experiencia encuentra su núcleo en torno a la Pizzería Anarquía, un centro social okupado situado en el bajo de uno de los edificios afectados por las criminales tácticas de Castella GmbH que ahora se encuentra bajo amenaza de desalojo, después de que esta empresa haya dado su ultimátum con el apoyo de las fuerzas represoras y las autoridades locales, que se llenan la bocaza con justicia social y leyes para luego no sólo hacer la vista gorda a los abusos y prácticas ilegales de Castella GmbH, sino también hacer cumplir a la fuerza los deseos de lxs especuladorxs.

¡Difusión del mismo!
¡Desenmascaremos a la mafia inmobiliaria!

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El sábado, 2 de febrero de 2013, tuvo lugar una manifestación por la defensa y expansión de los espacios liberados por todo el mundo en Viena. Fue el primer día de una campaña transnacional por un Febrero Negro, un día en que las manifestaciones y acciones por causas similares se llevaron a cabo en muchas ciudades del mundo.

La manifestación fue ruidosa y animada. La marcha pasó por las oficinas de lxs propietarixs de la okupa vienesa, Pizzería Anarquía, el lugar que solían ser los edificios del Epizentrum (una gran okupación en octubre/noviembre de 2011, demolidos solo unos días después del desalojo), el edificio del partido verde (que lleva en el gobierno municipal un par de años), la Ammerlinghaus (uno de los proyectos más viejos de Viena que se ganaron okupando), la iglesia Votiv, okupada por refugiadxs en lucha desde hace varias semanas y terminó finalmente en las oficinas de la empresa que posee la propiedad del proyecto K.v.U. en Berlín (Alemania). Se corearon consignas todo el tiempo, se repartieron muchos panfletos y hubo intervenciones orales en todos los puntos importantes de la ciudad por los que pasamos.

Aparte de la situación en Berlín y en Viena, la solidaridad internacional fue un tema importante en la manifestación. La inició gente de Berlín, sobre todo, simpatizantes del proyecto K.v.U, la red “Wir Bleiben Alle!” (¡Somos Todxs!) y lxs Antifascistas del Noroeste. El proyecto K.v.U. es un proyecto que se remonta a la época final de la GRD en Alemania del Este y ha sido un lugar para la cultura (juvenil) antagonista y el antifascismo desde entonces. Ahora se encuentra bajo amenaza de desalojo, porque la empresa inversora “Immowert”, con sede en Viena, compró los edificios que albergan K.v.U. y quiere que lxs okupas se marchen inmediatamente. Esto ya había traído a lxs activistas de K.v.U. a Viena antes y se crearon lazos, entre otros, con el colectivo de Pizzería Anarquía. La idea de hacer una manifestación juntxs ya llevaba rondando un tiempo y el más bien pequeño movimiento de Viena pudo finalmente contar con el apoyo de otras ciudades.

En Viena, la manifestación también se movilizó por la campaña “Platz-da?!”  que a su vez la apoyó, el Panahyttn y Antifascistas Autónomxs Viena. La Pizzería Anarquía está también amenazada de desalojo. La vieja casa con la pizzería en el bajo ha sido un brutal ejemplo de los métodos que usan lxs auténticxs inversorxs estatales para obtener el máximo beneficio: echan de sus hogares a las personas con contratos de alquiler más viejos y baratos con presión y terror, para renovar los edificios enteros y luego vender cada apartamento individualmente, generalmente a gente con un nivel de ingresos totalmente diferente en relación con el de la gente que vivía allí antes.

La empresa que posee la casa de la Pizzería Anarquía, en Muehlfeldgasse nº12, Castella GmbH, lleva un modelo de negocio especial en este proceso: Compran casas viejas con pocxs inquilinxs pendientes de abandonarlas, gente que lxs anteriores propietarixs no consiguieron echar, porque los contratos de alquiler antiguos son generalmente ilimitados en el tiempo y los precios frecuentemente mucho más bajos que los pisos que se puedan encontrar hoy en día. En términos legales, es casi imposible echar a la gente de pisos como esos. Así que los precios de las casas con poca gente alquilando con renta antigua son bastante más bajos. Sin embargo, si alguien consigue echar a la gente, los posibles beneficios son muy altos.

Castella GmbH está especializada en este tipo de casas, y su creatividad para aterrorizar a la gente hasta que se vaya parece ilimitada: productos químicos apestosos o aceite derramado en las escaleras, constantes puertas principales rotas para producir una sensación de falta de seguridad, ventanas que faltan o suministro de gas apagado en medio del invierno, gente con perrxs llamando agresivamente a la puerta en plena noche mientras gritan a la gente que se vayan, ausencia de reparaciones necesarias y servicio de limpieza, amenazas legales sin fundamento pero igualmente alarmantes contra lxs inquilinxs…

Al principio, lxs propietarixs de la casa pensaron que la gente de Pizzería Anarquía podría ser útil para conseguir echar a la gente que seguía viviendo allí con renta antigua, así que les permitieron durante los primeros seis meses quedarse en la Pizzería y en algunos de los pisos vacíos de forma gratuita. Pero, claro, la gente del colectivo Pizzería nunca quiso jugar ese papel y, desde el principio, fueron forjando relaciones amistosas con lxs antiguxs inquilinxs desde el principio. Son ellxs quienes insistieron en quedarse ahí incluso cuando el antiguo propietario se las arregló para vaciar trece pisos en poco tiempo y a pesar del terror que ha surgido desde que Castella GmbH es propietaria del inmueble.

Después de algún tiempo, la Pizzería se convirtió en un punto de encuentro vivo no solo para quienes viven en la casa, sino también para la gente del barrio y el movimiento antagonista en Viena. Todos los domingos se hace pizza para todxs con el principio de la libre donación, los martes se proyectan películas y documentales, hay una zona de información con una pequeña biblioteca y una tienda gratis donde todxs pueden traer y llevarse lo que necesiten.

Hacia el fin del periodo “legal”, el pasado junio, se lanzó una campaña contra lxs propietarixs, exponiendo sus métodos para echar a la gente de sus casas por dinero. El tema lo tomaron muchos de los medios de comunicación oficiales y el hecho de que la gente de Pizzería Anarquía, generalmente vistxs como “punks”, se levantasen junto a lxs antiguxs inquilinxs contra lxs brutales propietarixs fue una curiosidad que dio mucho que hablar. Ahora está claro que lxs propietarixs cometieron un error al permitirle quedarse a la gente de Pizzería y ese es actualmente el mayor obstáculo para su éxito. Está claro también que no echarán a lxs inquilinxs de sus casas mientras el colectivo de Pizzería Anarquía esté ahí también. E incluso los casos de desalojo contra personas en otras casas propiedad de la misma empresa se han cerrado, al menos, por ahora.

El 2 de agosto de 2012, lxs propietarixs intentaron desalojar la Pizzería y los pisos usados por el colectivo, con la ayuda de unxs 12 trabajadorxs de la construcción, dos detectives privados y un cerrajero. Intentaron también conseguir el apoyo de la policía pero fracasaron en el intento de agitarlos para que participasen directamente en el desalojo, a pesar de que la policía ignoró todas las veces que los propietarios fueron más allá de cualquier punto legal y cooperaron con ellxs en cierto grado. Pero la gente se movilizó para apoyar la casa y consiguieron defenderla. Tras más de 12 horas, en medio de la noche, lxs jefxs de Castella GmbH y su banda se rindieron y se retiraron.

Desde entonces, hay un caso abierto en el tribunal del distrito para desalojar al colectivo Pizzería Anarquía por la “vía legal” y ahora está a punto de terminar, pese a que no se ha dictado el veredicto aun. Pero está claro que, tarde o temprano, el tribunal ordenará ejecutar los “derechos” de lxs propietarixs. Así que, probablemente en los próximos meses, el Estado intentará desalojar la casa y devolverla a las manos de Castella GmbH. Se necesitará mucho apoyo para evitar que esto suceda…

¡Solidaridad más allá de todas las fronteras y contra ellas!
¡Por la defensa y expansión de los espacios liberados!
¡Fascistas y maderos fuera de nuestros barrios!

PD: La okupa Pizzería Anarquía fue atacada por desconocidxs el 3 de febrero. Más información en alemán aquí.

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Un par de fotos.

Esta pancarta, en alemán, dice: "Las casas para quienes viven en ellas".