"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 20 de febrero de 2013

De cara a la próxima manifestación de "Marea Ciudadana" del 23-F

Bueno, como muchxs ya sabréis este sábado hay convocada la típica manifestación-batukada-rave donde un grupito de "manifestantes" tan variopinto y heterogéneo como inofensivo para el orden social dominante toma las calles para cambiar el mundo bailando, twitteando y lo más importante, ¡agitando las manos!

Sí, señoras, señores y géneros no normativos, la revolución del futuro no consiste en alzamientos armados masivos, ni en la toma de los medios de producción, ni en el bloqueo de la economía mediante huelgas salvajes indefinidas que obliguen a las patronales y a las élites a romper la paz social de una vez. ¡NO! Todo eso es cosa del pasado. Lo que ahora aterroriza de verdad al poder es juntarnos muchxs ciudadanxs y agitar las manos, creando un halo mágico que haga que a los policías les invada un repentino sentimiento de culpa, que haga enternecer sus corazones y acabe con toda la maldad y el engaño que les domina, para que vuelvan a ser seres compasivos, con sentimientos y buenas intenciones que se sumen a nuestro festival de Woodstock (uy, perdón, a nuestra "revolución mundial, multicolor y ciudadana").

Para evitar lesiones, producto ya no de los porrazos o los disparos de pelotas de goma de la policía, sino del movimiento constante de muñecas que realizaréis arduamente como vehículo para expresar vuestras reivindicaciones y anular los efectos de la violencia policial sobre vosotrxs, os aconsejo que una hora antes de la manifestación realicéis ejercicios de calentamiento, como muestra el gráfico siguiente:


Además, no podemos olvidarnos de que a veces, la brutalidad del sistema y su indiferencia hacia nuestras geniales intenciones es tal, que nos vemos tristemente obligadxs a dejar a un lado las buenas maneras y responder con algo más, sacando la artillería pesada. No os hablo de responder con violencia ¿Eh?, no me malinterpretéis. Recordar que la violencia SIEMPRE es cosa del poder, y nunca de lxs ciudadanxs indignadxs. Alguien que justifica la violencia como forma de respuesta a un sistema que a diario acaba con miles de vidas inocentes a cambio de dinero, enterrando las que siguen respirando en nóminas, trabajos agotadores, drogas, consumismo y telebasura, tiene que ser policía siempre, y si lo niegas tú también eres policía (en resumidas cuentas, todo aquel que no piense como nuestrxs comisiócratas es un puto estupa). Yo os hablo de algo mucho más contundente, cuya efectividad para las luchas revolucionarias ha quedado más que demostrada y probada. A continuación, os dejo una demostración de esta terrible arma secreta que, a veces, la incomprensión y la frustración de los pobres antidisturbios engañados nos obligan a emplear, a nuestro pesar. ¡Cuidado!, este vídeo puede herir la sensibilidad del/de la espectador/a:


Si todo esto falla, siempre puedes abrir los ojos, descubrir que la policía es un cuerpo al servicio del poder y que la UIP (Unidad de Iletrados con Porra), en concreto, está compuesta por seres sin corazón ni sentimientos, psicópatas uniformados que disfrutan haciendo daño a gente que ni conocen pero a la que convierten en su objetivo porque sus jefes/as se lo ordenan, sin plantearse siquiera el por qué (la farlopa les impide razonar). Siempre puedes comprender que, efectivamente, la violencia es algo horrible que sería mejor evitar, pero que desgraciadamente (sí, desgraciadamente, pues la persona que edita este blog -o sea, yo- es partidaria de la violencia revolucionaria porque precisamente, odia la violencia, ¿a que suena contradictorio de cojones?, ¡pues tiene sentido!) es la única opción que nos deja un sistema que masacra pueblos y ciudades de Oriente Medio por uranio y petróleo, que nos hace padecer unas miserias cada vez más humillantes, destruye el medio ambiente para enriquecer a unxs pocxs, aniquila la biodiversidad, acaba con toda noción de humanidad y compasión y lo degrada todo a mercancía y espectáculo, etcétera... Siempre puedes dejar a un lado estas pseudo-luchas mediocres y organizarte con tus afines para atacar, en lo teórico y en lo práctico, en lo creativo y destructivo, al monstruo que es este mundo, un mundo que agoniza y al que tenemos que dar cuanto antes el golpe de gracia.