"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 11 de diciembre de 2012

Brutalidad policial durante protestas del 6 de diciembre a punto de matar a un chaval

El pasado 6 de diciembre, como muchxs ya sabréis, tuvieron lugar por toda Grecia movilizaciones en recuerdo del asesinato a sangre fría de Alexis Grigoropoulos por parte de un madero el 6 de diciembre de 2008, hecho que desencadenó los fuertes disturbios que se conocerían como "la insurrección de diciembre" y todos los procesos de auto-organización y transformación de la vida cotidiana que se dieron en paralelo a las revueltas por parte de una amplia gama de sectores de la ya entonces ruinosa sociedad griega moderna.

Pues al parecer, la policía decidió volver a lucir su "poderío" y no contentos con que el 6 de diciembre sea conocido por la muerte de un joven anarquista de sólo 15 años, que fue tiroteado por la poli mientras estaba con sus amigos en la calle, estuvieron a punto de mandar a otro joven al otro barrio.

Según informó Contrainfo (aquí) y según habría informado también Indymedia Atenas hace un par de días (aquí, en griego), en la tarde del pasado jueves 6, ratos antes de que comenzara la manifestación convocada en Atenas por la tarde, siendo aproximadamente las 19:00, en la calle Panepistimiou, tanto escuadrones de la policía en moto (DIAS, la infame brigada conocida por lanzarse a toda velocidad con sus motos contra lxs manifestantes) como después antidisturbios de los MAT arremetieron contra las personas concentradas, sucediéndose pequeños tumultos al ofrecer resistencia algunxs y dispersándose los bloques momentáneamente para evitar los golpes de la poli. Al parecer, un joven que no logró escapar corriendo a tiempo fue atrapado por los maderos quienes le tiraron al suelo y una vez reducido comenzaron a pegarle patadas por todo el cuerpo, ensañándose con las costillas y el estómago.

Afortunadamente, logró escapar del arresto pero los maderos le quitaron su mochila donde él llevaría su carné de identidad.

Después de tres horas, sus amigxs ayudaron al compañero a llegar al hospital ya que mostraba unos dolores muy fuertes en el abdomen, y una vez allí, lxs médicxs corroboraron que la paliza policial le había roto varias costillas y que estas habían provocado además una grave hemorragia interna. Si bien el compañero se ha salvado y estaría estable, han tenido que intervenirle quirúrgicamente para extirparle el bazo, que quedó reventado.

Es sólo otra de esas historias que día a día se suceden en este mundo sin que aparentemente nadie haga nada, y cuando alguien por fin decide responder, se le detiene, tortura y tilda de terrorista y vándalx en los medios, sólo por resistirse a un orden que nos asfixia.

Nuestra rabia se está organizando. Los golpes serán devueltos.
Maderos, Cerdos, Asesinos.