"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 20 de noviembre de 2012

Dos grandes noticias desde Chile. Desestimado el recurso contra Luciano y reaparición de la compa Gabriela.

Noticias recogidas de Viva La Anarquía (aquí y aquí) a través de Abordaxe (aquí, en galego).

Ayer, pasadas las 12 de la mañana, la corte de apelaciones rechazaba definitivamente el recurso presentado por la fiscalía, por el cual pretendían invalidar todo el proceso y que Luciano volviese a ser juzgado de nuevo, esta vez bajo la ley anti-terrorista, que la fiscalía y sus secuaces represorxs utilizan para encarcelar toda forma de disidencia construyendo montajes que justifiquen tales medidas mediante la manipulación mediática, las mentiras y las falsas pruebas (el mejor ejemplo es el Caso Bombas, extenso rompedero de cabeza del que hice un seguimiento en este blog).

Al ser rechazado el recurso, a la fiscalía sólo le queda aguantarse. El compañero, por su parte, tendrá que cumplir la condena que ya  le había impuesto el tribunal oral en lo penal en la última audiencia del juicio, celebrada el pasado 15 de agosto, de 6 años de libertad vigilada y diferentes medidas cautelares (inhabilitación perpetua para sus derechos políticos y la inhabilitación total para desempeñar cargos y/o oficios públicos mientras dure la condena, así como la suspensión de su permiso de conducir durante los próximos 3 años, por usar una matrícula falsa en la motocicleta). La pena empieza ahora a hacerse efectiva (hasta ahora, el compañero permanecía en arresto domiciliario total, a la espera de la resolución del recurso).

Desde aquí saludar al compañero y a sus afines y cercanxs, celebrando el resultado favorable al compañero de este último intento de encerrarle que la fiscalía llevó a cabo a la desesperada.

Pero esta no es la única buena noticia. Ayer también se presentó en las calles la compañera Gabriela Curilem, tras 2 años y 3 meses en clandestinidad, tras fugarse antes de ser arrestada al saber que la acusaban de ser financista de la inexistente asociación terrorista que fiscalía y Estado chilenos se inventaron para justificar las detenciones del 14 de agosto de 2010 que desencadenaron el espectáculo represivo y mediático conocido oficialmente como Operación Salamandra, y mediáticamente como Caso Bombas.

Aquella mañana, la policía asaltó, entre otros espacios y viviendas particulares, el Centro Social Okupado Sacco y Vanzetti, donde Gabriela vivía, pero ella no estaba allí. Conocedora de lo sucedido, se dio a la fuga, y así permaneció hasta ayer, cuando tras hacerse pública la falsedad del Caso Bombas y resultar absueltas el pasado 1 de junio las últimas 5 personas involucradas en el mismo, se presentó junto a sus abogadxs ante los sistemas de in-justicia chilenos, los cuales la dejaron en libertad, aunque sujeta a acudir a comisaría para firmar (no sé si de manera semanal o mensual).

Un saludo también para la valiente compañera.

Dos grandes desenlaces para truculentas historias que nos hacen sonreír y demuestran una vez más que la solidaridad no sólo es necesaria, sino también efectiva.

Arriba lxs que luchan.