"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 27 de octubre de 2012

Un hombre armado con una maza y desesperado destroza una sucursal bancaria y agrede a dos maderos antes de ser detenido.

Noticia redactada por mí a partir de la info extraída de la prensa burguesa, aunque encontrada a través de Mislata Contrainfos (aquí).

El pasado 25 de octubre, un hombre de unos 50 años de edad fue detenido en Valencia, después de que según informaron testigos, arremetiese contra una sucursal bancaria armado con una maza de las que se usan en las obras, destrozando el cajero automático exterior, la puerta de cristal de entrada al banco y continuando una vez dentro rompiendo a mazazo limpio más cristales y mobiliario, mientras gritaba desesperado que el banco le había arrebatado todo lo que tenía y que no tenía nada que perder.

La movida sucedió cuando se presentó poco antes de la 13:00 del mediodía en el banco exigiendo a lxs empleadxs que le devolviesen su dinero, y empezando a reventarlo todo a martillazos. Acto seguido y tras "desahogarse", se acercó a una chica que se encontraba ofreciendo muestras de colonias y perfumes en la calle y le dijo "Si me ves en la tele no te extrañes. Acabo de reventar un banco porque me han arruinado".

Cuando una patrulla de la policía se presentó, el hombre ofreció resistencia y atacó a los maderos, hiriéndoles antes de ser finalmente detenido.

Más allá del espectáculo cotidiano de la paz social, hay gente que está llena de rabia. Esa gente no atenderá a los ridículos cantos de sirena del pacifismo del 15-M y demás ciudadanismos y reformismos absurdos. Tampoco tienen miedo al talego, ni a vuestras multas, porque no tienen nada que perder. Cada día son más, y algo se está organizando en vuestros márgenes. Hechos como este son sólo chispas de una hoguera aún por brillar. Ni el talante de Gabilondo ni las recetas neo-liberales salvarán vuestra democracia cuando por fin salte todo por los aires...

Foto del estado en que quedó el cajero: