"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 18 de octubre de 2012

Abuso en una avícola de Toledo contra una empleada.


Un compañero y amigo colgaba en su blog (aquí) el siguiente artículo sobre la situación que se da en la granja avícola "Huevos Guillén-Padrino Sierra", en la provincia de Toledo.

Quiero decir antes de nada dos cosas.

Primero, que en este blog rara vez encontraréis cuestiones relativas al obrerismo, pues considero que esta ideología es un error enorme, que conduce a tratar de legitimar otros abusos a lxs que tanto nosotrxs como otrxs animales no-humanxs estamos sometidxs y todo en nombre del sacrosanto "trabajo".

Segundo, que yo no comparto que haya personas que trabajen en negocios que implican la explotación de otrxs animales no-humanxs, por muy buenas o malas que sean tanto las condiciones de lxs no-humanxs como las de lxs trabajadorxs humanxs, y especialmente las de lxs no-humanxs, pues creo que son quienes están verdaderamente explotadxs por esas industrias y su sufrimiento en pocas ocasiones es objeto de debate fuera de ciertos entornos sensibilizados con la liberación animal, mientras que para discutir las condiciones laborales de las personas siempre sobran momentos, colectivos, siglas y discursos. Esto no quiere decir que no me importe o que no me encuentre sensibilizado también con la situación de las personas que cada vez están más puteadas con el curro, por supuesto que lo hago, y por lo tanto, he querido publicar esto, en tanto que supone un nuevo caso de acoso y abuso de  las directivas hacia una persona empleada que cumplía rigurosamente con las condiciones exigidas pero que, por no quedarse callada ante la humillación, ha sido víctima una vez más del terrorismo de lxs patronxs. Con esto no estoy apoyando en absoluto el trabajo que esa persona desempeñaba (para mí cualquier forma de explotación animal es inadmisible), pero sí apoyo a la persona en concreto y sus circunstancias, intentando no caer, por otro lado, en la retórica obrerista que muchas veces busca legitimar, entre otras aberraciones, el especismo.

Explicado esto, aquí os dejo el artículo:

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Existe una fábrica destinada a la manipulación de huevos en la Carretera De Recas, KM 5,400. Villaluenga De La Sagra. (Toledo), en la que se lleva a cabo una brutal y además doble explotación, por un lado nos encontramos con una fábrica-granja de unas 600.000 gallinas ponederas que son sometidas a un fortísimo stress y bajo condiciones de hacinamiento, estas gallinas únicamente son utilizadas como forma de mercancía para surtir huevos a la empresa del blaverista Paco Roig, se puede ver si se entra en la zona de encarcelamiento de estos animales las condiciones de sufrimiento a las que son expuestas.

Pero la explotación no sólo se queda en el ámbito animal sino que el personal dedicado al trabajo más duro e ingratificante es expuesto a unas extenuantes jornadas de más de 50 horas semanales, haciendo trabajar inclusive domingos y festivos y percibiendo por ello una miseria de salario poco más que el que marca el mínimo interprofesional. Evidentemente existe una jerarquización en los puestos de trabajo de esta fábrica y vemos como algunos gozan de ciertos privilegios simplemente por tener puestos de encargadxs o jefxs de otro tipo, pero hay además un personajuzo o mejor dicho personajuza dedicada al ámbito de los recursos humanos dentro de la empresa que no sólo se comporta como los explotadores típicos con látigo de la revolución industrial, sino que además tiene un trato discriminatorio, prepotente, fascistoide y altivo hacia lxs empleadxs que tiene a su cargo. Esta señora forma parte del equipo de privilegiadxs que hacen y deshacen a sus anchas y tratan como mera mercancía a sus empleadxs en un tono impositivo y pseudo-esclavista.

Pocxs empleadxs son lxs que se rebelan ante este clima de miseria y doble explotación (animal y humana) pero lxs que lo hacen son inmediatamente enviadxs a la violencia sistémica del paro. Muchxs empleadxs son lxs que tienen las quejas de la señora encargada del ámbito de los recursos humanos pero nadie o pocxs se atreven a formar piña para dejar de ser lxs sometidxs. No sólo la cosa se queda en el personal de dirección de dicha fábrica, sino que también existe toda una serie de empleaduchxs, lxs cuales muchxs se creen "encargadillxs" y otrxs únicamente responden al rol del/de la esclavx satisfechx y voluntarix que como autómatas desempeñan su tarea en la frustraste jornada laboral. Hay incluso empleados y empleadas que se dedican a la delación, al conflicto entre sus semejantes y al esquirolismo y lameculismo de la dirección. Todo esto me parece vomitivo, repugnante y motivo para que sean blanco de la ira y los ataques que lxs oprimidxs debemos asestar.
               
En los últimos días una entregada empleada, pero a su vez insubordinada, ha sufrido severas discriminaciones y acoso por parte de la dirección de dicha empresa, lo que la ha obligado a tener que volver a la violencia del desempleo.

Invito a los grupos de liberación animal, a lxs proletarixs iracundxs y desesperadxs y a todx aquel/la que sienta que la violencia laboral solo se combate con la violencia popular a dar una respuesta contundente y certera a este entramado de decadencia y degradación humana y animal que se esconde tras los muros de la avícola Huevos Guillén-Padrino Sierra.

¡SALUD, AUTO-ORGANIZACIÓN Y ATAQUE!