"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 11 de octubre de 2012

Un carcelero dispara "al aire" en una protesta estudiantil en Santiago de Chile y hiere de gravedad a un estudiante.

Un nuevo "accidente" ensombrece la protesta y deja ver la cara más sanguinaria y cobarde de la democracia burguesa y sus mercenarixs.

El pasado martes 9 de octubre tuvo lugar una nueva jornada de lucha estudiantil contra las políticas neo-liberales del Estado chileno. En dicha movilización, en la ciudad de $antia$co de $hile como ya viene pasando desde hace tiempo, mientras un sector optó por no comenzar los enfrentamientos a no ser que la policía atacase la manifestación, hubo otro sector, integrado por individuxs tanto anarquistas como marxistas de diferentes tendencias que atacaron a las fuerzas represoras como herramienta para llevar la protesta más allá de los cauces recuperables por la democracia y sus estructuras. Fue en el marco de dichos enfrentamientos cuando, en la intersección correspondiente a la calle San Martín con Catedral, un vehículo de carceleros (Gendarmería de Chile) fue abordado por un grupo reducido de encapuchadxs (en el artículo aparecido en Refractario -aquí- de donde yo saco la información, hablan de sólo dos estudiantes), que atacaron el vehículo policial arrojando contra él piedras y golpeándolo con palos, mientras huían de un carro lanza-aguas que maniobraba cerca. En ese momento, el carcelero que conduce, identificado como Jorge Retamal Segura, se asoma a la ventanilla y efectúa con su arma reglamentaria lo que según la versión de la policía habría sido "un disparo al aire en legítima defensa", aunque el número de atacantes era considerablemente menor en ese momento al de fuerzas represoras. El disparo "sin querer" va a dar contra una ventana del cuarto piso de uno de los edificios universitarios desde donde un joven estudiante de sólo 21 años llamado Anyelo Estrada Argomedo observaba los sucesos. La bala alcanza a Anyelo en la cabeza y queda herido de gravedad. El compañero corre aún el riesgo de morir, además de que ha perdido masa encefálica. Esa misma tarde, compañerxs de clase del joven herido colocaron velas en el lugar donde tuvo lugar la desgracia.

Aquí la foto de una de lxs compañerxs de Anyelo cuando enciende las velas (foto cedida por una chica que participó en el pequeño homenaje a través de Twitter a varios medios de la prensa burguesa chilena, de uno de los cuales yo la extraigo, aunque me niego en rotundo a enlazar y dar publicidad a semejante basura y  manipuladorxs):


También dejo un vídeo que muestra el momento justo del disparo:


Para terminar, dejo una copia de la infografía publicada en un periódico chileno (Diario El Mercurio) donde se ilustra lo sucedido (pinchad en la imagen para verla más grande):


La brutalidad de lxs carcelerxs en Chile, y la impunidad con la que actúan, son ya una tradición. ¿Quién olvida la masacre de la cárcel de San Miguel, donde 81 presxs murieron en el incendio por culpa de la negligencia de lxs carcelerxs que no dejaron pasar a lxs bomberxs a tiempo (poniendo toda clase de excusas para retrasar todo lo posible su intervención)?, ¿fue aquel incendio un accidente por el mal estado de la instalación eléctrica como dijeron los carceleros y repitieron como loros los medios de comunicación oficiales?, ¿o fue provocado para descongestionar un poco el talego?, y en caso de que los mass-mierda dijesen la verdad, ¿sobre quién recae la responsabilidad del precario estado de las instalaciones y por lo tanto, del incendio y de la muerte de 81 personas?, ¿por qué nadie ha pedido responsabilidades no siendo los colectivos e individualidades que participan en la lucha contra el Estado $hileno y sus cárceles? Esto por no mencionar el asesinato a sangre fría de otro estudiante, Manuel Gutiérrez, quien participaba en protestas nocturnas en agosto del pasado año 2011 cuando fue tiroteado por un madero, identificado como Miguel Millacura y murió. Esto hace que entre la juventud revolucionaria resulte fácil identificar a policías, carceleros y demás bastardxs como instrumentos inertes de tortura y muerte, sin corazón, sin dignidad, y al servicio del status quo del sistema que les ahoga cada vez más.

Cobardes... La violencia que día a día sembráis terminará por estallar en vuestras propias manos y desencadenará el huracán de rabia que hará trizas vuestro mundo. Seguid dándonos razones para odiaros cada vez más.

Esperemos que el caso de Anyelo no se sume a la triste lista de personas asesinadas impunemente por la irracionalidad del capitalismo y sus secuaces asesinxs.

Como gritan lxs compañerxs en Chile cada vez que honran a lxs compañerxs caídxs...

"Ya lo van a ver, ya lo van a ver, que todas las balas se van a devolver..."

¡MADERXS, CERDXS, ASESINXS!