"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Texto de Giannis Dimitrakis tras su detención en el barrio de Exarchia (Atenas, Grecia)

Antes hagamos memoria...

El compañero Giannis fue detenido, gravemente herido tras ser alcanzado por balas policiales, tras un atraco a una sucursal de Banco Atenas el 16 de enero de 2006. A pesar de que dicho atraco fue en un principio no-violento, el intento de un segurata de jugar a los superhéroes derivó en forcejeos y enfrentamientos con la policía que convirtieron la calle Solonos de Atenas en un tiroteo a plena luz del día, que tendría como conclusión las heridas de Giannis y las de un vendedor de cupones inocente herido por las balas de la policía El compa es arrestado y en sus declaraciones, siempre defendió su postura anarquista y reconoció con orgullo su decisión de haber robado el banco como una acción contra las opciones de "vida" (no-vida) impuestas por el capital y contra el chantaje de la esclavitud asalariada. Dada su integridad como militante anarquista, y la ausencia total de arrepentimiento por su parte, el Estado al servicio de los caprichos bancarios arremetió contra él con furia, y varios dispositivos represivos se pusieron en funcionamiento. Los medios de comunicación burgueses se inventaron una supuesta "Banda de los ladrones de negro" como vehículo para involucrar de la nada a personas afines del entorno de Giannis, y tras construir el sujeto a reprimir, desde instancias policiales se empezó a relacionar mediante artimañas y montajes a esa inexistente "Banda de los ladrones de negro" con una serie de robos y atracos que nunca fueron resueltos (aprovechando la captura de Giannis para dar salida a todos esos casos archivados) y más adelante, conectaron al supuesto grupo de atracadores al que pertenecería Giannis (la llamada "Banda de ladrones de negro") con el crimen organizado.

Al compañero le condenaron a 35 años de cárcel, y en el juicio donde se resolvió su apelación, que tuvo lugar si no recuerdo mal a finales de 2010, le redujeron la condena a 12 años y medio. Más adelante, y tras haber cumplido la mitad de la condena, 6 años aproximadamente, el compañero fue liberado.

Cabe señalar que, durante su estancia en prisión, el compañero mantuvo una posición de participación en las luchas de dentro del talego, mediante comunicados y otras herramientas, lo que le costó ser objeto en varias ocasiones de las palizas de lxs carcelerxs, el aislamiento, los traslados de una cárcel a otra y demás medidas y castigos vengativos. Además, en el mismo caso de la llamada "Banda de ladrones de negro" se involucró a algunos compañeros más: Simos y Marios Seisidis, y Gregorio Tsironis, de los cuales sólo Simos fue detenido mientras que los otros dos se fugaron a tiempo.

Pues bien, tras esta breve introducción para ponernos en contexto, la represión al compañero continúa. El pasado 2 de agosto, Giannis fue detenido en una cafetería del barrio de Exarchia en Atenas, donde estaba tomándose un café, después de que el barrio fuese literalmente militarizado por más de 45 polis de diferentes unidades.

Una vez arrestado (con el pretexto de una detención rutinaria para identificarle y tomarle ciertos datos), y tras alejarle de la vista de sus amigxs y familiares, empezaron a increpar al compañero, amenazándole y exigiéndole que pagase una suma de dinero por ser anarquista. Tras esto le trasladaron al infame edificio de GADA (jefatura policial de Atenas) donde la policía descargó sus frustraciones con violencia sobre el compañero que permanecía sin poder defenderse y con las manos atadas a la espalda.

A las tres horas, aproximadamente, el compañero fue liberado.

Este texto contiene las reflexiones del compañero tras el arresto.

Extraído de Contrainfo (aquí):

-----------------------

Definitivamente, el siguiente incidente no le va a sorprender a casi nadie, pues este tipo de episodios se han convertido en parte de una cotidianidad llena de acontecimientos similares.

Claro que solo me refiero a otro episodio más de violencia y represión, bastante agresivo contra mí, resultado de la acelerada actividad de bandas fascistas/las unidades DELTA y DIAS de policía motorizada en el centro de Atenas, pero también allá donde llegue el largo brazo de la ley.

La historia tiene características muy vengativas dado que mi secuestro, en una cafetería de la plaza de Exarchia el 2 de agosto de 2012, supuestamente se trataba del “típico” arresto preventivo y comprobación de identidad –según dicen ellos–  pero mientras nos alejábamos de miradas familiares y caminábamos por callejones poco frecuentados de la zona, surgió el asunto de las deudas. No es que les deba ninguna cantidad de dinero, sino parece que tenía que pagar un precio peculiar por el hecho de que soy anarquista y, además –según ellos–, uno que dispara a agentes de policía.

Así que, practicando sus insultos más vulgares y amenazas contra mí, una manada de Tagmatasfalites [batallones de seguridad de colaboracionistas durante la II Guerra Mundial], siempre respaldados por el Estado, estaba apostado en la esquina de las calles Vassileos Irakleiou y Bouboulinas esperando por un vehículo para trasladarme a la Jefatura de Policía (GADA), bajo la protección de un escuadrón de la policía antidisturbios (MAT) que, como norma, acampa allí todos los días.

Aunque siguieron el procedimiento en un contexto más o menos conocido hasta este punto, mis tres horas de arresto en los pasillos de la jefatura de policía estuvieron adornadas por el uso de la violencia física en grandes dosis, con las manos atadas a la espalda, así el decorado se vio catapultado a un estado de canibalismo violento digno de la reputación que acompaña a los batallones de seguridad.

Aun así, si me refiero con frecuencia a estas fuerzas represivas específicas –y otras– como “batallones de seguridad” no es porque intente despertar los impulsos emocionales y volitivos de algunxs al rescatar imágenes de atrocidades del pasado, sino porque en parte es verdad que actúan de forma similar a aquellos aborrecibles sujetos y en parte porque fueron ellos quienes constantemente reintrodujeron el asunto de la Guerra Civil griega de 1946-1949 con sus lemas.

La 9ª División de Batallones de Comando de Montaña (LOK) del Ejército nacional desfiló ante nosotrxs, división responsable de varias masacres, entre otras, contra guerrillas entre 1946 y 1949. Hablaron de Grammos y Vitsi como espacios de aplastantes derrotas del Ejército democrático [dos montañas al norte de Grecia donde el Ejército democrático de Grecia (DSE) sufrió grandes pérdidas en las batallas de 1949 y lo que quedaba de las fuerzas del DSE tuvo que huir a Albania, dado que la Guerra Civil griega había finalizado en términos militares]. La referencia se hizo con orgullo a su papel paramilitar y su acción –patrocinada y, por tanto, no realmente incontrolable–, etc.

Detalles tontos que, sin embargo, reflejan la situación de creciente polarización que existe hoy en la sociedad, pero también cómo esta polarización –por supuesto, sin excluir el factor subjetivo– lleva solidamente a la formulación de claras líneas divisorias y facciones, donde todo el mundo tiene que elegir un bando.

Para terminar, me gustaría recalcar que nadie tendría que hacer referencia a un incidente así, que ocurrió por enésima vez, para demostrar el papel de la policía y sus recursos humanos desechables, y no pienso de ninguna manera que se tratara de un incidente más allá de la lógica y, menos aun, de la legalidad.

Esta lista de circunstancias busca informar, y no protestar o denunciar, sobre la forma del conflicto en un futuro cercano entre aquellxs que luchan por el derrocamiento y la revolución y quienes usarán uñas y dientes para defender sus intereses y privilegios en el régimen existente.

Personalmente, no tengo más respuestas para el acoso y las amenazas de los batallones uniformados de seguridad y sus superiores que seguir luchando impasible y de forma más dinámica por la derrota total de los dirigentes de este mundo.

NI UN PASO ATRÁS
Giannis Dimitrakis
3 de agosto de 2012