"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 27 de agosto de 2012

Sobre el caso de Juan Pablo Torroija.

Antes de nada, decir que siento mucho mi demora al dar cobertura y difusión a este caso. En su momento, dada la poca información todavía existente, opté por dar prioridad a otros temas, y posteriormente, reconozco que se me fue el santo al cielo. Entono el "Mea Culpa" y pido perdón.

También desde aquí enviar un mensaje a familiares, amigxs, compañerxs que le conocieron y demás allegadxs de Juan Pablo. No estáis solxs.

Expresado esto, lo que sigue es un recorrido pormenorizado por los hechos que envolvieron la escabrosa muerte de Juan Antonio Torroija, que redacté basándome en la información que ha ido apareciendo en el blog creado para dar cobertura a su caso (aquí) y en otras fuentes contra-informativas como Valladolor (aquí), además de en los mass-mierda. Como siempre, a las noticias procedentes de medios corporativos, comerciales, oficiosos o "dentro de la lógica del sistema", no le doy mayor importancia, ya que no considero que tengan ninguna utilidad salvo proporcionarnos periódicos que podamos utilizar para limpiarnos el culo cuando se nos olvidó comprar papel higiénico, no siendo como simple vehículo para contrastar y así evaluar la propia contra-información. Las herramientas del amo nunca desmontarán la casa del amo, y por eso la prensa burguesa nunca debe ser tomada en serio. Por esto, una vez más, paso de enlazar a las susodichas noticias, y me limitaré a difundir algunos vídeos que aunque procedan de la misma clase de excrementos mediáticos, contienen lo que considero son declaraciones importantes de la familia. Quien quiera encontrar más información sólo tiene que introducir en el buscador Google "Juan Pablo Torroija" y encontrará mogollón de enlaces a varios medios de diferentes grados de fiabilidad y corporativismo.

He visto que algunas cifras varían levemente de una noticia a otra (por ejemplo, en algunas se dice que vivía en el Estado español desde hacía 7 años y en otras que desde hacía 8). Si alguno de los datos que refleja la presente entrada fuese erróneo, pido que me lo comuniquéis al mail del blog (unabomb@riseup.net) y si procede lo cambiaré. Absténganse estupas y demás desinformadorxs (se os ve demasiado el plumero, así que ni lo intentéis). Lxs maderxs y lxs periodistas de mass-media iros mejor a fisgar a otra página, que esta es muy aburrida y además soy un maleducado que os insulta constantemente, así que no perdáis vuestro preciado tiempo conmigo y largaos.

Recomiendo encarecidamente, antes de la lectura de esta noticia, dedicarle unos minutos al texto de Marcelo Expósito, artista multidisciplinar, sobre este tema. Para leer, click aquí.

Por lo que se sabe, y se ha ido difundiendo en unas y otras fuentes, Juan Pablo Torroija es (o mejor dicho, era) un hombre de origen argentino que, hace ocho años, para poder estar con su compañera sentimental, Jazmín, dejó su Argentina natal para ir a vivir a Barcelona, donde conoció el movimiento okupa de la ciudad y decidió implicarse. Así, pasó a ser habitante de una de las tantas viviendas okupadas que quedan en la metrópolis condal, durante 3 largos años. Cuando las manifestaciones del 15-M llevaron el fenómeno "indignado" (aún me hace gracia llamar "indignación" a aquello, y ha pasado más de un año) a las calles, Juan Pablo y sus compas se vieron envueltxs en la represión desatada contra los movimientos sociales o contestatarios de la ciudad, y tras ser víctima de un desalojo, desamparado, Juan Pablo se va a vivir a Girona.

Tras una temporada viviendo en Girona, es detenido la noche del 10 o el 11 de Julio, al parecer acusado de un presunto intento de robo. Lxs maderxs le pegan una brutal paliza y luego, en un estado de gravedad notable, le trasladan a dependencias policiales. A pesar de que, dado que Juan buscaba nacionalizarse en el Estado español, tenía todos sus papeles en regla, lxs maderxs no avisan ni a su ex-compañera (que tiene nacionalidad española, 44 años, y vive en Mallorca con el hijo que ella ha tenido con Juan, y del cual él, según ella ha declarado, nunca se desentendió) ni a ningún/a familiar directx, ni tampoco se avisa al consulado argentino, vulnerando así de forma clarísima (y premeditada, dado que durante 3 largas semanas nadie supo nada de Juan) el artículo 37 de la Convención de Viena sobre relaciones consulares, donde se establece la obligación de las autoridades correspondientes al país donde se produce la defunción a notificarle esta al consulado del país de origen de la persona fallecida. Nadie sabe qué pasó en aquel calabozo, no hay cámaras, no hay testigos. Se sabe que permaneció allí 3 horas, tras las cuales, moribundo, es llevado al hospital Josep Trueta, donde lxs polis cuentan que Juan habría tratado de ahorcarse en su celda sin éxito. Juan muere finalmente tres días después, todavía bajo custodia policial, en términos oficiales y al parecer por asfixia, indicando la causa de esta como "suicidio". Sin embargo, no son pocas las graves contradicciones presentes en la autopsia realizada al cadáver, empezando por la parte donde dice: "el cuerpo descrito es el de un hombre de 76 años, sin cicatrices, ni tatuajes, ni piercings", ya que Juan tenía piercings y tatuajes, una gran cicatriz en el brazo (perfectamente visible sin necesidad de ser médicx forense) y además, no tenía 76 años, sino 41. Por si esto fuera poco, el informe médico refleja que Juan Pablo no tiene familia, lo cual es totalmente falso. Cuando Juan Pablo fue encerrado en calabozo, los maderos le requisaron, junto a los demás objetos personales que portaba, el teléfono móvil, en cuya memoria se encontraban tanto el número de su ex-pareja (con la que además, mantenía una buena relación, como demuestran sus declaraciones tras la muerte de Juan) como el de sus padres en Argentina. Esto prueba que sí tenía familia (y además, que la policía lo habría tenido muy fácil para avisarles si hubiese querido cumplir con sus propias leyes, esas por cuya transgresión, o presunta transgresión, llegan a matar y torturar sádicamente a otras personas, como Juan).

Una venganza, tal vez, por parte de la policía contra Juan, por su activismo en el marco de la okupación y el movimiento social anti-capitalista de Barcelona. Quizá aburrimiento de los agentes, que propinan una salvaje lluvia de golpes a Juan y luego utilizan el falso delito de robo para justificar la detención, siendo la muerte fruto de la casualidad (que no el montaje paralelo a esta). Quizá ni una cosa ni la otra, simples hipótesis mías a fin de cuentas, desde la distancia y basadas en casos anteriores, y que no han de ser tenidas en consideración. Fuese como fuese, a la poli se les escapó algo. Un amigo italiano de Juan se presenta en casa de una tercera persona, también amiga de Juan y al que, dada su intención de no revelar su nombre real, llamaremos Ramón. Ramón recibe en su vivienda al amigo italiano quien pese a su pobre español, logra explicar lo sucedido a Juan en su detención. Ramón, tras enterarse, acude de inmediato a la comisaría donde habían torturado (¡uy, perdón!, quería decir donde habían "mantenido retenido respetando todos sus derechos") a Juan. Una vez allí, le comunican que Juan ha sido trasladado al hospital e ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos, tras su presunto intento de ahorcamiento. Incrédulo, Ramón va al hospital y allí puede ver a Juan, encontrándoselo en un estado muy deteriorado. Según Ramón, Juan presentaría heridas, causadas a todas luces por fuertes golpes, en la cabeza, los dos brazos, las dos piernas y las costillas del lado izquierdo, así como también marcas en el cuello. Además, lo más inquietante no es esto, sino que Ramón también habría contado que todas las zonas donde Juan presentaba heridas por golpes habían sido cubiertas con cinta, como tratando de disimular las de todos modos evidentes lesiones. Ante tal panorama, Ramón se dirige al personal del hospital pidiendo explicaciones, pero no le dicen nada salvo que Juan presentaba graves problemas a causa de su intento de suicidio y que creían que no iba a sobrevivir. Nadie le dice nada de por qué, si fue un intento de ahorcamiento, tenía tantos moratones y heridas, ni ningún otro dato, y lo único que hace el hospital es ratificar la a todas luces opaca y falaz versión de la poli.

La muerte es confirmada al día siguiente y a Juan se lo llevan a la funeraria Mémora, poniendo su cadáver y su caso a disposición del juzgado número 1. Entre otras irregularidades, se produce otra muerte bajo custodia, otra vida apagada tras las rejas, que se suma a la triste lista donde figuran ya tantas otras sucedidas anteriormente por todo el país (aquí en Galiza no nos olvidamos de Diego Viña, por poner sólo un ejemplo). Sin embargo, este caso es distinto.  Lxs familiares, amigxs y consulado continúan sin noticia de nada, hasta que, finalmente, reciben la triste nueva y tras conocer las circunstancias en las que se produjo la muerte de Juan, se empeñan lógicamente en averiguar lo que había pasado. Y he aquí la diferencia, y es que ni la policía asesina (o en cualquier caso, responsable de las negligencias homicidas que causaron la muerte de Juan, dado que la legislación vigente establece la obligación incondicional de las instituciones y personal administrativo del Estado de garantizar la integridad física y psicológica de las personas detenidas que permanecen bajo custodia), ni la burocracia política, ni tampoco los medios de comunicación oficiales que respaldaron la versión policial, contaron con que Juan sería hijo de un influyente empresario argentino, que ya habría movido hilos para esclarecer lo que ha pasado y que por el momento no tiene intención de olvidar el asunto. Creyeron que sólo se trataba de otro migrante anarquista tirado y sin apoyo, alguien por cuya muerte nadie importante haría preguntas incómodas, y como veis, se equivocaron de cabo a rabo.

A pesar del silencio guardado con respecto a los seres queridos de Juan, el alcalde de Girona, Carles Puigdemont, no cerrará tanto el pico cuando se trate de instar a todos los grupos parlamentarios a guardar máxima discreción en torno a lo que él definirá como "un simple caso de suicidio".

En el presente vídeo, Jordi Navarro, regidor de la CUP (Candidatura de Unidad Popular) de Girona, explica cómo el alcalde telefoneó a los grupos parlamentarios para ofrecer la versión distorsionada de la muerte de Juan y tratar de dejar bien atada la presunta "buena gestión" por parte de los efectivos policiales en estos hechos.


Por su parte, el señor Josep Palouzié, bastardo jefe de lxs media-placa de la policía municipal de Girona, escribiría un artículo de opinión en el medio burgués El Punt Avui, donde expresaría su indignación ante la actitud de la familia de Juan, y afirmaría que sus dudas en cuanto a la versión policial y las acusaciones e insinuaciones que esta realizó respecto a la posibilidad de que Juan fuese asesinado por la policía, traspasaban "todas las líneas rojas", ya  que tales actos serían propios de "sistemas autoritarios en que los derechos humanos y las libertades públicas no están garantizadas". No sé por qué el maderito se escandaliza si luego reconoce que las torturas de las cuales la familia de Juan acusa a la policía son propias de sistemas como el capitalismo. Porque ¿no pensará que el capitalismo no encaja en tal descripción, no?, ¿garantiza el capitalismo tales libertades y tales derechos, señor Palouzé?, ¿cómo lo hace?, ¿tiroteando y apalizando gente desarmada en manifestaciones pacíficas?, ¿matando y torturando presxs en los talegos?, ¿vendiendo armas a ejércitos genocidas, como hizo el gobierno español?, ¿aplaudiendo a un hombre que ostenta una fortuna construida mediante la esclavitud de niñxs de 8 años en países subdesarrollados?, ¿condenando y demonizando a otro hombre por robar un supermercado de acosadores misóginos, explotadores y fascistas de mierda como Mercadona, para dar de comer al pueblo empobrecido por las políticas del gobierno PSOE-PP al servicio de los bancos?, ¿con el paro?, ¿con los desahucios?, ¿con el hambre?, ¿con los suicidios?, ¿con el control social y las relaciones rotas?, ¿es, para este gusanito despreciable, el capitalismo un sistema que garantiza libertades públicas y derechos humanos?, porque en tal caso, quizá la culpa sea de la persona que nombró jefe de policía a un deficiente mental (con respeto a la gente que padece minusvalías psíquicas por supuesto). Hay que joderse con el pitufo, ¿por qué le nombrasteis jefe?, ¿qué era, el más listo de su promoción?...

Volviendo al contexto particular de la familia del compañero muerto, esta habría intervenido urgentemente y el 1 de Agosto, 4 días después de enterarse de la muerte de Juan, sale publicado en la mayoría de diarios locales y algunos nacionales que finalmente, la jueza Gemma Garces Sese, titular del juzgado de instrucción número 4 de Girona que "investigaba" (hacía que investigaba) dicho deceso decidió reconsiderar su decisión de cerrar el caso y admitió a la familia como parte interesada, que, tras haber denunciado públicamente, a través del consulado argentino, su opinión de que la muerte de Juan no fue un suicidio, sino un asesinato policial encubierto, solicitaba ver el cadáver y unos análisis verdaderamente concluyentes sobre las circunstancias exactas de la muerte. Ante esto, la jueza decide unificar ambas causas abiertas hasta el momento de forma paralela - una por el presunto robo de vehículo que habría, según la versión policial, originado el arresto de Juan, y otra por el presunto suicidio de Juan en calabozos - y declara que se tomará unos días para profundizar en el expediente.

Sin embargo, y para sorpresa de la familia, sólo un día después de la decisión de la jueza de mantener abierta la causa, esta volvía a cambiar de opinión señalando que "la policía actúo correctamente" y que el hombre (refiriéndose a Juan) se había suicidado. Para tal giro de acontecimientos, argumentó que había accedido a un supuesto vídeo de las cámaras de seguridad donde se vería cómo Juan “se engancha a los barrotes y se ahorca, y luego es asistido por la policía, que actuó como corresponde”.

El padre de Juan, Omar Torroija, quien es conocido en Argentina por su trabajo como importante empresario (que conste que yo no estoy de acuerdo para nada pero bueno, eso en este caso es harina de otro costal), exigió a la jueza poder ver el cuerpo de su hijo, y que le fuesen realizados todos los exámenes necesarios para precisar con claridad las causas de la muerte, dado que desde el principio, no creyó en la versión policial (y no me extraña). Además, pidió el vídeo de las cámaras de seguridad donde se vería el supuesto intento de suicidio de su hijo, alegando que, si su hijo se suicidó, tendrán que demostrárselo.

Podéis ver el siguiente vídeo, donde se lee en catalán (subtítulado en castellano) el manifiesto del colectivo anti-represivo "Rereguarda en moviment", que hace un buen análisis de los hechos y que pone sobre la mesa las preguntas incómodas que hace falta responder cuanto antes. Si bien no estoy de acuerdo con ciertos puntos muy concretos del comunicado (como su constante apelación a terminología demócrata como el "Estado de derecho" o "libertades democráticas", como si tales conceptos alguna vez hubiesen sido realmente algo más que papel mojado) recomiendo verlo. También podéis leer el comunicado aquí.


Por ahora, no hay mucha más información. Dejo sin embargo varios enlaces que considero de interés y que contienen más documentación sobre el asunto:

Aquí está el comunicado emitido por la Coordinadora Catalana por la Prevención de la Tortura y aquí, la carta, pública y abierta, que la Coordinadora de Entidades Argentinas en España (organismo que reúne a un total de 56 asociaciones argentinas presentes en el territorio del Estado español) envía a Artur Mas, fascist... perdón, venerable demócrata presidente de la Generalitat de Cataluña y por lo tanto, también responsable directo de esta situación. Personalmente, el tonito de respeto y buen rollete con Artur Mas, tengo que decir que me produce una sensación casi de repulsión, sin embargo, recomiendo igualmente echarle un ojo o tenerla en cuenta como documento relevante.

Aquí está el comunicado de la familia al respecto del cierre de la causa, y aquí el comunicado al respecto del archivo de la causa, donde la madre de Juan expone las principales irregularidades presentes en los hechos y exige la reapertura de la causa y un trato objetivo, digno, justo y honesto a los hechos y a la propia familia, alejado de los intereses privados de las fuerzas policiales y de su extensión, el sistema judicial y lxs periodistas de los medios oficiales, vocerxs miserables y profesionales del embuste al servicio del régimen.

Dejo aquí el vídeo, de un medio de comunicación burgués pero bastante objetivo (hay que reconocerlo) donde se entrevista a la madre de Juan:


Otro vídeo del mismo medio, pero en este caso donde se entrevista a su hermana, Ana Sol, y a una abogada:


Por último, dejo una entrevista realizada al abogado que ejerce como defensa de la familia en este caso, Benet Salellas:


Hasta aquí esta entrada. Decir que la situación es, cuanto menos, interesante, y no sirva esto, por favor, como sinónimo de menosprecio o burla hacia la trágica situación que atraviesan familiares y amigxs de Juan, dado que soy consciente de que quizá "interesante" no sea la mejor forma de referirse a la presente coyuntura, sin embargo, explicaré por qué hago tal comentario. Creo que la situación es interesante porque ahora la poli en Cataluña se ha cargado a alguien con parientes influyentes que sí pueden llevar el caso a instancias superiores si las circunstancias terminan con su paciencia, y ante esto, se esboza una encrucijada para los cuerpos represivos de Cataluña y, por lo tanto, del Estado español:

Por un lado, afrontar los hechos, actuar conforme a su legalidad burguesa (en el "buen" sentido), reabrir el caso, realizar las pruebas que exige la familia y, si finalmente se determina que Juan ha sido asesinado por lxs maderxs, que se genere una deslegitimación total no sólo de los cuerpos policiales como presuntos "defensores de la ley, el orden, la justicia y el bienestar de lxs ciudadanxs", sino también de los medios de comunicación burgueses que dan cobertura a sus mentiras sin constatar su veracidad antes, convirtiendo el rigor periodístico y la objetividad en un chiste (lo que a su vez, desnudaría sus estructuras mostrando por fin a los mass-media como lo que son, simples loros repitiendo las mentiras que llegan desde las clases dominantes, lo que, por su parte, enfrentaría a las masas al problema de la duda, tan peligroso para la estabilidad del injusto status-quo del sistema).

Por el otro, empeñarse en seguir manteniendo a toda costa esta farsa, cabrear a la familia de Juan más todavía y por ende, arriesgarse a un conflicto internacional que podría derivar en una vergüenza mucho mayor para el Estado español y sus instituciones, así como para sus "apéndices no-oficiales" (mass-media) en el caso de que, finalmente, se vean contra la espada y la pared y no tengan más remedio que admitir la que, por otro lado, se muestra ya, al menos en mi humilde opinión, como la única verdad posible: A Juan le mató la policía, igual que a tantxs otrxs, una policía que existe con la única finalidad de barrer de las calles a la cárcel o el cementerio a toda persona indeseable bien por sus ideas, bien por su situación económica, bien por sus problemas psicológicos, bien por su perseverancia a la hora de tratar que se esclarezca una injusticia que es descaradamente ocultada o enmascarada, como por ejemplo, sucede en este caso.

El tiempo dirá, y las cartas están sobre la mesa. Por mi parte, todo mi apoyo a la familia y amigxs de Juan. A la policía, recordaros que cada día regáis con sangre y lágrimas una semilla de rabia que, en nuestros corazones, se alimenta del rencor y el profundo desprecio que sentimos hacia vosotrxs y hacia todo lo que representáis y defendéis con vuestra miserable labor de mercenarixs, torturadorxs y asesinxs. Tarde o temprano, de esa semilla germinará una revuelta que sacudirá vuestra sociedad enferma y hará trizas vuestro mundo, y con él, a todxs aquellxs decididxs a dedicar su execrable existencia a mantener en pie un sistema genocida y terrorista que sobrevive sometiendo, torturando, matando, esclavizando y aniquilando cualquier asomo de libertad o dignidad, despojando los escenarios de vida y reconstruyendo la realidad en fragmentos reciclados de un diseño artificial, que embrutecen y aíslan a las personas. Ya ni siquiera vosotrxs os creéis esta mentira, la máquina se está calentando y hechos como este asesinato (a mí no me asusta decirlo, como le ocurre a lxs buitres de los medios que trabajan para vosotrxs) sólo aceleran la llegada del día en que se nos acabe la paciencia, perdamos por fin el miedo y tengáis que responder ante quienes, para entonces, ya no os escucharán y sólo querrán venganza. El día en que todo esto salte por fin por los putos aires.

Dejo una foto de Juan (he tapado con un círculo negro el rostro de la otra persona, que resulta ser su hija pequeña, por razones obvias. Aunque ya aparecía difuminado, he querido taparlo del todo igualmente).

El asesinato de Estado no es una forma de suicidio.
Policía asesina.