"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 14 de agosto de 2012

Sentenciada a 15 meses de cárcel una compañera, por su participación en la contra-cumbre del G-20 en Canadá en Junio de 2010

La compañera Kelly Pflug-Back de 23 años fue condenada en Canadá a 15 meses de cárcel por su participación en las acciones del "Bloque Negro" (nomenclatura periodística, no nos olvidemos) que reventó la cumbre del G-20 en Toronto (Canadá) el 26 de Junio de 2010.

Según ha informado la contra-informativa "Viva la anarquía" (aquí), la compañera fue detenida tras los disturbios, en el marco de una de las operaciones represivas que siguieron a la cumbre y fue acusada en un primer momento de cargos de conspiración y asalto a un policía, cargos que, finalmente, habrían sido desestimados. Tras aquello, la compañera quedó bajo un estricto régimen de arresto domiciliario y se le prohibió terminantemente mantener cualquier tipo de contacto con lxs otrxs compañerxs detenidxs y acusadxs por su activismo o presunto activismo en dicha movilización (incluyendo a su compañero sentimental, al que tampoco podía ver ni contactar con él).

Finalmente, la compañera enfrentó un juicio por siete cargos de daños además de pagar también por uso de "disfraz con intención" (imagino que se refiere al uso de vestimenta toda de negro como el resto de participantes del bloque, capucha etcétera con intención de ocultar la identidad).

Al parecer, durante el juicio la compañera se reconoció como culpable y mostró además una actitud despreocupada y burlesca hacia el circo judicial que se desarrollaba en su contra, jugando con el pelo, bostezando y mostrándose indiferente, además de afirmar que, a su parecer personal, los actos que había cometido (principalmente de sabotaje) no eran una mala forma de difundir sus ideas. El juez la condenó definitivamente el pasado 19 de Julio de 2012 a 15 meses de cárcel (teniendo en cuenta que al parecer habría obtenido el atenuante por declararse culpable) que habrán de ir seguidos de otros 3 años de libertad vigilada, por romper 3 coches de policía y también por causar daños en establecimientos de las multinacionales asesinas Mc Donald's, Adidas, American Apparel, Urban Outfitters y CIBC.



Según informaron agentes de la policía junto al juez, los ataques del Bloque Negro habrían "traumatizado" a clientes y empleadxs de los establecimientos atacados. Esto no es más que un intento (bastante mediocre por cierto) de sumarle espectacularidad e importancia al asunto, por parte de las autoridades represoras. Sin embargo, en caso de que fuese así, ¿qué esperan? Uy, pobrecitx... mientras compraban/vendían unas nuevas zapatillas deportivas para sus hijxs, fabricadas por niñxs de su misma edad (10-12 años por ejemplo) esclavizadxs hasta la muerte en sub-contratas tercermundistas alejadas del control de esas ONG de "derechos humanos" que usan para lavar sus falsas conciencias, unxs encapuchadxs rompieron el cristal y les hicieron pasar mucho miedo. ¿Estáis de coña? Ahora pregunto, ¿han pensado en el miedo que pasan las personas sometidas por las empresas a las que compran sus productos, cuando están viviendo en sótanos sin luz, cosiendo día y noche, sin vacaciones, sin seguridad, sin derechos ni posibilidad de afiliación sindical, sin tiempo libre, sometidas en todo momento a las palizas y violaciones de lxs capataces...?

Además, afirmaron que la compañera habría estado encargada de mantener la logística de los ataques del Bloque Negro para evitar que afectasen a pequeños comercios y se centrasen en las grandes empresas y la policía.

Tiene gracia que esta declaración proceda de los maderos y del juez, sobre todo si tenemos en cuenta que según afirmaron varias fuentes de distinta procedencia (sobre todo conspiranoicxs, así como "pacifistas" sectarixs que no aceptan que alguien se canse de bailar y de sentarse en el suelo y use otros métodos quizá más a la altura de las circunstancias) la policía habría introducido agentes de policía vestidxs como manifestantes para que atacasen pequeños comercios y así, tras grabarlo los medios de comunicación oficiales, poder deslegitimar y difamar sistemáticamente la actividad de acción directa que fue enfocada exclusivamente contra los intereses capitalistas y sus defensorxs (la policía). De este asuntillo de lxs maderxs infiltrados en el Bloque Negro se ha hablado demasiado, la verdad, casi tanto como del propio concepto de Bloque Negro. Unxs dicen que es cierto que había polis pero que eso no quiere decir que todo el bloque lo fuesen, otrxs afirman que sí, que todo el bloque eran estupas que querían justificar la violencia mala malísima contra lxs "pobrecitxs pacifistas" (entended que os van a atacar seáis "violentxs" o no, aprended a defenderos y dejad de culpar a otrxs de las consecuencias de vuestro empeño masoquista en no responder a las agresiones) y luego hay quien directamente, niega la infiltración policial en el bloque. Yo personalmente soy de lxs que creen que sí que ha habido polis, pero como también lxs hay en una mani sindical en un pueblecillo de la meseta castellana, o sea, eso pasa siempre y no debería implicar (porque lo peor de todo, es que para algunxs sí lo implica) que haya que envenenar la imagen de todxs lxs que participaron en el bloque con unos objetivos y dinámicas claras.

A continuación, siguen las que serían algunas palabras de la compañera durante el juicio:

“Creo que cubrirse la cara durante una protesta puede ser una manera de transmitir una sensación de uniformidad y el anonimato durante las protestas: mi identidad individual no tiene importancia, es la causa más amplia la que importa. Como he dicho, nunca he pensado en ello como algo que necesariamente haga con el objetivo de romper las leyes. (…)

Desde mi detención he pensado acerca de como el Estado puede obtener una sentencia más dura por romper cristales que por asaltar a alguien o dañar a un ser vivo. Creo que realmente esto muestra lo mucho que nuestro sistema jurídico se basa en la preservación y protección de la propiedad privada de lxs ricxs. Romper una ventana es básicamente un asalto contra el dinero y la idea del dinero. Tratar como un delito mas grave ese daño que el cometido contra un ser vivo, está diciendo básicamente que se valora mas el dinero que la vida, y eso es bastante psicópata.”

Durante todo el juicio, grupos de decenas de solidarixs apoyaron a la compañera.

El pasado 5 de Agosto se lanzó un llamamiento internacional de solidaridad con la compañera y con el resto de peña reprimida por su participación en el Bloque Negro de Toronto, que se tradujo en acciones de diferente tipo en varios lugares. Yo sin embargo no me enteré del llamamiento.

De todas formas, cualquier fecha es buena para solidarizarse.

Por si queréis escribirle, la dirección de la compañera es la siguiente:

Kelly Pflug-Back
Vanier Prision de mujeres.
P.O.Box 1040
655 Martin Street
Milton, Ontario
L9T 5E6 Canadá

¡Ningún/a compañerx está solx!