"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 19 de agosto de 2012

Luciano Pitronello no volverá a prisión. Condenado a 6 años de libertad vigilada y medidas restrictivas.

Fuente: Publicación anti-carcelaria Refractario (aquí) y Liberación Total (aquí).

Tras 14 días de juicio oral, finalmente el pasado 15 de Agosto, a la 13:00 de la tarde, se entregó la sentencia para el compañero Luciano Pitronello. Recordamos que, en la sesión anterior, del 7 de Agosto, se había decidido, finalmente, no aplicarle ley anti-terrorista, manteniendo sin embargo los cargos contra él de porte de material explosivo, daños y uso de matrícula falsa en el vehículo que utilizó para llegar al lugar donde tuvo su accidente, explotando la bomba que colocaba en una sucursal vacía de Banco Santander, en la noche del 31 de Mayo de 2011. Ante esto, se fijó la fecha de la sentencia y se dejó al compañero en arresto domiciliario total, hasta dicho día.

Hay que señalar también que Antonio Ulloa, el juez que votó a favor de aplicar a Luciano ley anti-terrorista (dos votos en contra frente a uno a favor) ha dejado bien claras sus sucias intenciones de sensacionalismo y criminalización de todo un espectro político (el anarquismo) dando rienda suelta a sus delirios en la sentencia (que podéis leer íntegra aquí, en la web "Poder Judicial") y donde desde la página 58 en adelante el tío menciona (sin puta idea, y con un profundo afán anti-anarquista) a Alfredo Maria Bonanno, a Errico Malatesta y a otrxs escritorxs y pensadorxs anarquistas tan alejadxs en el tiempo y todo ensalzado con un copia-pega muy descarado de una parte del apartado en Wikipedia donde se habla del insurreccionalismo / anarquismo insurreccionalista. La intención no es otra que, mediante montajes, cosas sacadas de contexto y tono deliberadamente alarmista, sembrar el miedo en la gente ignorante en temas políticos, con respecto al anarquismo al reiterar constantemente que para ser anarquista tienes que ser intrínsecamente terrorista. Tiene mucha gracia (por no decir que me dan ganas de romper bocas) que esto lo digan quienes día a día disparan a niñxs y adultxs mapuches por reivindicar su derecho a vivir y su dignidad como pueblo, lxs que se inventan cargos para encarcelar de por vida a disidentes, lxs que torturan en cárceles y calles, lxs que reparten los recursos de forma desigual e injusta enriqueciendo a unxs a costa de la miseria del resto... Eso sí es terrorismo, y no reventar un banco que no es más que un símbolo inanimado de vuestro poder y uno de vuestros centros de gestión de la miseria, sobre todo, si el banco atacado está vacío y además el ataque sucede en plena madrugada, reduciendo al mínimo las posibilidades de hacer daño a alguien. Además, terrorismo es el uso deliberado del terror como medio de coacción política a través del cual presionar a unx o más individuxs para que obedezcan los fines de quien ejerce dicho terror. La intención de Luciano no era sembrar terror, sino atacar un símbolo. Sin embargo, día a día vuestra policía sí lleva a cabo actos que buscan atemorizar e intimidar a quien propone alternativas a este mundo, y a quien se niega a desaparecer en silencio en el abismo, y eso sí es terrorismo. De hecho, ya quedó constatado en una sesión anterior del juicio que el material explosivo utilizado por Luciano no era el idóneo para causar una explosión fuerte, sino más bien para una detonación muy sonora y luminosa, lo que conduce a pensar que el fin era llamar la atención, y no matar a nadie ni atemorizar a todo el barrio.

Más delirios del juez (como señalar que existirían centros de entrenamiento para terroristas, aunque nadie conozca tales centros a no ser que se refiera a los centros culturales okupados, como trataban en vano de demostrar sus colegas Peña y Hinzpeter con montajes y pruebas manipuladas, durante el juicio del Caso Bombas) pueden leerse en el artículo elaborado por lxs compañerxs de la publicación "Refractario", quienes añadieron algunas declaraciones de este sujeto al diario burgués "La tercera". El artículo de Refractario podéis encontrarlo accediendo al enlace que he mencionado como fuente al comienzo de esta entrada.

Pues bien, el compañero ha sido condenado a:

- Tenencia de material explosivo: 3 años y un día de presidio menor en su grado máximo.
- Delito de daños: 41 días de presidio en su grado máximo.
- Utilización de matrícula falsa: 541 días de presidio menor en grado medio.

Como veis, si sumamos el tiempo de condena de cada cargo, no alcanzan los 5 años (son 4 años y medio aproximadamente). Considerando esto, junto a varios atenuantes como la falta de antecedentes, la buena conducta de Luciano, el hecho de que la madre de Luciano haya pagado parte de la reparación de los desperfectos que causó en el banco la bomba que él colocó (me pregunto qué opina Luciano de que su madre ayudase a reparar lo que él pretendía dañar o destruir, pero eso es otro tema), además de que no le han aplicado anti-terrorista, el compañero ha sido condenado finalmente a 6 años de libertad vigilada, así como la inhabilitación perpetua para sus derechos políticos y la inhabilitación total para desempeñar cargos y/o oficios públicos mientras dure la condena. Por último, se le ha suspendido también el permiso de conducir durante 3 años, por uso de matrícula falsa en la moto.

Basándose en el voto del juez que votó a favor de condenar a Luciano bajo ley anti-terrorista, la fiscalía y el ministerio público ya han advertido que piensan apelar para exigir la anulación del veredicto que absolvió a Luciano de presuntos delitos de terrorismo (como ya hicieron con el juicio del Caso Bombas) para que la sentencia se dicte de nuevo y puedan tener tiempo de untar los bolsillos que haga falta para que todo salga a pedir de boca para ellxs. Veremos qué sucede.

Como dato anecdótico a destacar, poco antes de empezar la audiencia, en el primer piso del edificio, en un cuarto de baño, se habrían encontrado dos extintores sospechosos que mostrarían una nota donde se diría que estaban preparados para explotar a la 13:30 de la tarde. Esto alarmó a todo el personal y obligó a desalojar las plantas más bajas (no afectando a la audiencia, ya que se desarrollaba en el noveno piso, aunque obligó a que esta se realizase con mayor rapidez y agilidad). Finalmente, tras ser inspeccionados por agentes del GOPE (Grupo de Operaciones Policiales Especiales) se determinó que la bomba era falsa y que no había peligro.

Suerte para el compañero de ahora en adelante.