"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 24 de agosto de 2012

La cárcel mata de muchas formas. 116 presxs intoxicadxs en la cárcel de Valdivia (Chile).

El pasado 2 de Agosto, en la cena, 116 presxs resultaron con intoxicaciones de poca gravedad (afortunadamente). Según informó la publicación "Refractario" (aquí), se habría demostrado que fue por causa de la ingesta de alimentos en mal estado, lo cual conduce a la responsabilidad directa de la empresa privada que se encarga de proporcionar y cocinar los alimentos para lxs prisionerxs de ese y otros centros penitenciarios.

En Chile (como pasa en el Estado español) las cárceles son un gran negocio para muchas empresas privadas que se forran gestionando diferentes servicios (por norma general, de paupérrima calidad) tales como la comida, el aseo, el mobiliario, transporte etcétera. El resultado, como veis, es nefasto.

Ni privada ni pública ni de ninguna forma. Abajo las prisiones y el modelo socio-económico enfermo que blindan.