"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 30 de agosto de 2012

Sabotea el espectáculo.

"Y quien llega a ser Señor de una ciudad acostumbrada a vivir libre y al punto no la destruye, que tema ser destruido por ella, porque ésta tiene siempre por refugio en sus rebeliones el nombre de la libertad y sus viejas costumbres, las cuales ni por el paso del tiempo ni por beneficio alguno se olvidarán jamás. Y por más que se haga o se provea, si no se expulsa o dispersa a sus habitantes, estos no olvidarán en ningún momento ese nombre ni esas costumbres..." Maquiavelo, El príncipe.                

¡Bienvenidxs a la metrópolis de Carcelona, con C de Cárcel!

Entre la miseria del suburbio y el consumismo turístico, entre hoteles de cinco estrellas, y especulación que deja a la peña sobando en cajeros automáticos a merced de las multas y golpes de lxs maderxs, una cámara en cada esquina, y un policía en cada cerebro, controlando que nadie salga del renglón. La metrópolis, un lugar estático desprovisto de poesía y belleza donde nada puede salirse de lo previsto por el espectáculo, que determina vidas, horarios, deseos, ritmos, escenarios, y despoja de contenido todo aquello que no parta del consumo y la auto-depredación. Recorremos paraísos de luz de neón y supuestas promesas de éxito en el futuro, y no alcanzamos a entender que están ahí para entretenernos y que no nos percatemos de que la rutina ahoga la pasión y aniquila la esencia de los días, ensombreciendo nuestras vidas, y poniéndonos más y más ataduras, que a su vez, justificarán las siguientes.

Somos hormigas asustadas corriendo de un lado a otro, stressadas, con prisa, con miedo, pero aburridas, buscando encontrar algo que haga ese día distinto al anterior y al siguiente, pero ahí no hay nada, y en el fondo lo sabemos.

No obstante, a veces pasan cosas como esta, y es entonces cuando lxs agentes del espectáculo intervienen, antes de que el germen se extienda y surja la peor pesadilla del dominio: Una duda rondando en la cabeza de lxs esclavxs anestesiadxs, de aquellxs que encerradxs en la cárcel invisible del sonambulismo social perpetuo, les parece una locura cuestionar la realidad circundante y dinamitar sus cimientos. Una locura, cuando precisamente lo que necesita este mundo psiquiatrizado es locxs de verdad.