"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Avances en el juicio contra Luciano Pitronello en Chile. Absuelto de terrorismo y en arresto domiciliar.

El sexto día del juicio comenzó con Cristian Pérez Mancilla, perito de la DIPOLCAR ("Inteligencia" de Carabineros), quién estuvo encargado de analizar en la sala las diferentes grabaciones obtenidas por las cámaras de seguridad instaladas en puntos cercanos al lugar de la explosión. En la página del blog Viva La Anarquía, de donde extraigo la información, podéis encontrar un resumen de lo que cada cámara habría revelado (aquí).

Tras la exposición de las respectivas grabaciones, el perito continuó insinuando que Luciano sería el presunto acompañante que iría junto con el compañero Mauricio Morales la noche que este se disponía a colocar una bomba en una escuela de gendarmería, explotando finalmente la bomba mientras la transportaba y matando al compañero en el acto. No olvidemos que esta misma acusación recayó, de forma igualmente falaz y perniciosa, sobre el compañero Felipe Guerra, mientras permaneció incriminado mediante montajes en el Caso Bombas. Ahora, tras fracasar su intento de cargarle ese muerto a Felipe Guerra, intentan culpar de lo mismo a Luciano, haciendo un ridículo similar al de entonces. Y es que la única explicación que el perito dio a esta acusación es que Luciano se habría reconocido a sí mismo como anarquista insurreccionalista, y la única "prueba" con la cual contaba sería la carta que Luciano presuntamente escribió y difundió desde la cárcel pero que quedó excluída como prueba por el tribunal de garantías, al no poder demostrarse de ninguna manera que Luciano hubiese escrito efectivamente esa carta (y no alguien haciéndose pasar por él), entre otras razones. Habiendo quedado apartada del juicio la prueba tanto en su imagen como en su contenido, el perito fue avisado por el tribunal de que no podía referirse a ella en su alegato, lo que truncó su teatrillo represivo.

A continuación, trató de explicar lo que, según él y la "inteligencia" policial sería un modus-operandi estándar para la comisión de lo que llamó "atentados explosivos terroristas" (siguen refiriéndose al ataque como una acción terrorista pese a haber quedado demostrado en anteriores audiencias que nadie sintió miedo ni se vio obligado a cambiar su rutina diaria tras el bombazo), como si el perito reconociese que en todos los ataques los pasos a seguir son los mismos (algo absurdo). Su exposición se habría dividido en dos partes fundamentales, la que sería la "planificación" y la que sería la "ejecución" de la acción. Tiene su gracia leerlo.

Copio y pego desde Viva La Anarquía:

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Planificación para realizar el atentado: Elección del lugar (características del entorno: poca luminosidad, análisis de las cámaras que hay, flujo de tránsito y peatones…); propender a la difusión, en este caso elegir un lugar ubicado al frente de una oficina del MEGA; elección del tipo de artefacto a utilizar: dimensiones, sustancias, modo de activación (temporizador, mecha); partícipes: en este punto destaca que la participación del acompañante radica en la vigilancia, que existe un acuerdo previo entre ambos de que si algo falla, el otro huye, etc: haciendo presente que es algo que se repitió tanto para el caso de Mauricio Morales como para este caso; elección de la movilización, que en este caso fue la moto.

Instalación, día de ejecución: El perito acá vuelve a su afán de vincular a Luciano con Mauricio Morales, entre otras cosas señalando que el atentado se produjo casi una semana después de cumplirse 2 años desde la muerte de Mauricio Morales, que según la declaración de la ex-compañera de Luciano, ambos habrían asistido a una actividad en la “okupa” Cueto con Andes, en conmemoración a la muerte de Mauricio Morales, lo que se reafirma con informes policiales de la PDI en que existe registro fotográfico de aquello.

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Por último, el madero se habría referido también a las páginas de contra-información que ofrecían cobertura y difusión a los comunicados por los cuales se reivindica la comisión de estas acciones. Al parecer se habría referido específicamente a las dos contra-informativas chilenas "Hommodolars" y "Liberación Total", y también a páginas anarquistas internacionales (¿como esta, por ejemplo?) donde según él se "endiosa" a quienes hacen acciones de estas características y que además, utilizan "servidores de correo electrónico que no son comunes" que cuentan con "resguardo de la información". También señaló que aunque la policía podía registrar las IP's de los ordenadores desde los cuales eran enviados esos comunicados de reivindicación, siempre terminaban topándose con equipos de algún ciber-café o de otro lugar de uso público que hacía imposible identificar a la persona concreta que le dio ese uso.

Aquí terminaría la primera semana del juicio, comenzando la segunda el miércoles siguiente dado que el siguiente testigo de la fiscalía, un médico de la clínica Indisa donde permaneció hospitalizado Luciano durante unos meses tras el ataque fallido, no fue notificado y por lo tanto luego se negó a acudir a declarar. Finalmente declaró el miércoles por la mañana, tratando sobre todo temas relativos a la salud de Luciano tras caer víctima de su propio artefacto. Terminaba con él la exposición de pruebas por parte de la fiscalía y comenzaba al día siguiente el turno de la defensa. Para no volver interminable esta entrada, podéis encontrar el resto de la segunda semana en el resumen realizado por lxs compas de Pikete Jurídico (aquí). Es un poco largo, pero vale la pena para conocer las tretas del dominio (que bueno, por otro lado, son igual de mediocres y llenas de falsedad como siempre).

Destaca entre otras cosas sucedidas en esta segunda semana de juicio la declaración de una testigo de la defensa, en concreto una perito bio-química que analizó la escena del crimen y realizó varios apuntes esclarecedores. El primero, cuando dijo que la bomba que Luciano intentaba colocar en la sucursal de Banco Santander cuando estalló cogiéndole de lleno, era de poca potencia, empezando porque el material explosivo que contenía era pólvora negra, que más que para provocar daños serios, lo que produce es una explosión muy sonora y luminosa. Esto condujo a la perito a presumir que la intención del explosivo era llamar la atención, y no matar ni causar daños serios. Por otro lado, resulta bastante evidente que la potencia de la bomba no era demasiado grande cuando a pesar de haber pillado al compañero de lleno, no le mató en el acto (aunque por la información que ha ido apareciendo en los medios de contra-información durante todo este tiempo, de no ser rescatado por el taxista e intervenido de urgencia posiblemente no hubiese sobrevivido, dada la gravedad de algunas de las heridas que presentaba).

Siguió la perito con que los restos de tetril que supuestamente fueron encontrados entre los restos de la bomba eran falsos. La perito afirmó que un error (¿premeditado?) en la calibración y limpieza de la máquina que se encarga de analizar y detectar restos de explosivos, pudo provocar un falso positivo en el tetril, pero que dado que dicha sustancia no se fabrica desde la 2ª Guerra Mundial por su peligrosa inestabilidad (estalla con mucha facilidad), no es posible que allí se encontrasen restos.

Finalmente, ayer, este y otro vacío en los montajes de la fiscalía provocaban que a Luciano no se le encuentre culpable de terrorismo, siendo absuelto de este cargo, por el voto de 2 que apoyaron absolverle contra un tercer juez que votó sin embargo por culparle de terrorismo. La declaración de este juez no tiene perdón, ya que no sólo da indicios de haberse creído las más que evidentes especulaciones que la fiscalía y algunxs maderxs hicieron de este caso con ánimo de sumarle espectacularidad y lograr una condena por terrorismo, sino que además, extiende la noción de terrorismo a todo el espectro anárquico. Sus palabras, según la publicación anarquista y anti-carcelaria Refractario, fueron las siguientes:

“El anarquismo en todas sus manifestaciones, aspira a la supresión del Estado y de toda forma de dominación entre los hombres, entrelazándose así con el terrorismo en todas sus expresiones, lacra que busca sancionar la Ley N° 18.314, siendo deber del propio Estado y de sus órganos, entre ellos los tribunales de justicia, darle estricta interpretación y aplicación, por  constituir un mandato jurídico  constitucional e internacional prevenir y sancionar todo acto terrorista, cualquiera sea su forma, manifestación, lugar, carácter y origen, ya que el terrorismo cualquiera sea su magnitud lleva consigo intrínsecamente un método criminal contrario a la convivencia en una sociedad democrática.”

O sea, que para este individuo buscar una sociedad sin clases y sin amxs ni esclavxs, donde ya no sean necesarias ni la autoridad opresiva del Estado y sus instituciones, ni tampoco las leyes injustas del capital y sus estructuras, es sinónimo de nada menos que de terrorismo. Pues si buscar justicia social, libertad, dignidad y querer prenderle fuego a un mundo que lleva por esencia la injusticia más absoluta es terrorismo, entonces tiene usted razón, somos todxs terroristas. Sin embargo, las matanzas de vuestra policía contra el pueblo mapuche, torturando inocentes, disparando a niñxs y destruyendo poblaciones enteras, eso no es terrorismo ¿no, bastardo? Que alguien me muestre una (y pido UNA) prueba de que anarquistas hayan disparado alguna vez contra niñxs, y que luego me hablen de "terrorismo anarco-insu". Cínicxs asesinxs miserables.

La cuestión es que no se le va a aplicar la ley anti-terrorista al compañero, quedando sin embargo delitos por infringir la ley relativa a la tenencia y manipulación de explosivos y armas, por daños a la propiedad y por uso de una moto con matrícula falsa. Esto sumaría una posible pena de hasta 7 años de cárcel. Aquí se puede escuchar el veredicto, y aquí leerlo completamente.

Esta no es además la única buena noticia que entrañaron las decisiones del tribunal estos días. El compañero ha quedado en arresto domiciliario total tras la última audiencia, y además, le han dado un plazo de 4 días a gendarmería para que respondan sobre si Luciano puede quedar en libertad vigilada (y no me refiero al régimen de "democrática" libertad vigilada que tenemos todxs en este sistema). Esto sería, al menos, hasta el próximo día 15 de Agosto, en cuya mañana se leerá la sentencia final y se dictará sentencia. Por otro lado, respecto a la absolución del compañero por delitos de terrorismo, cabe señalar que teniendo como precedente la actitud de esta contra el veredicto final del Caso Bombas, es muy probable que la fiscalía apele, una vez más, contra el fallo absolutorio. Veremos qué sucede.

Solidaridad incondicional con el compañero, ¡guerra social!