"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 21 de julio de 2012

El fascismo "social" crece en el Estado español.

En un país arruinado por la economía neo-liberal de la Unión Europea, el número de desahuciadas y precarias es cada vez mayor. Tales condiciones objetivas establecen un terreno altamente fértil para la aparición virulenta de ideologías chovinistas que, disfrazadas de alternativa social y con discursos populistas que les otorgan una apariencia de comprometidas con el pueblo español y su situación de miseria emergente, cautivan y embaucan a quienes necesitan, hoy más que nunca, una solución lo más inmediata y cómoda posible y que ofrezca mientras tanto un hogar y algo de alimento. Sobre esta necesidad, el fascismo ha fundado nuevamente su causa.

Del mismo modo que Hitler, tras ser electo como encargado de gobernar Alemania en 1933, comenzó a lanzar programas de ayuda social a lxs alemanxs empobrecidxs por las consecuencias del Tratado de Versalles y de la Gran guerra, mientras sus pogromos reprimían de forma cada vez más brutal a la población judía y a toda disidencia o sector político o social confrontado con sus intereses, hoy lxs bastardxs herederxs de su legado aprovechan las condiciones materiales provocadas por el saqueo al que las oligarquías supranacionales someten al Estado español, para venderse mejor que nunca. Aparecía así en Italia el proyecto "Casa Pound" hace un tiempo, una serie de locales en los que lxs nazis ofrecen a las familias italianas "de pura cepa" más castigadas por la crisis, un hogar y alimento caliente. Además, en esos centros sociales, por llamarles así, se aprovechaba para introducir en el coco de la gente ideales xenófobos, de patriotismo y de defensa de la Nación frente a la invasión inmigrante que, según estxs "iluminadxs" habría sido favorecida por "la izquierda" (y sabemos que esta gente, entiende por "izquierda" tanto al PSOE y a IU como al anarquismo, el Marxismo consejista o el Marxismo-Leninismo, ¡no importa, es todo lo mismo!, para ellxs es todo basura sionista y a tomar por culo). Pues bien, de esta forma consiguen ganarse al pueblo y favorecer las divisiones entre explotadxs que el día de mañana contribuirán al ascenso de la ultra-derecha que si bien es posible que no lo tenga tan fácil para llegar al poder sí obtendrá un alarmante respaldo entre las masas populares, como ya ha pasado por ejemplo en Grecia.

Este problema ha llegado finalmente al Estado español. El otro día recibí en el correo electrónico un enlace, que no difundiré aquí para no dar cobertura a esa basura y que conducía a una de las tantas páginas web con las que cuenta la extrema derecha española, y donde se anunciaba la apertura en Valencia de un espacio de características muy similares a las que definen los de la organización Casa Pound, lo que preocupa, pues sabiendo cómo es este país de manipulable (me creo las mentiras del PSOE, ¿me falla?, me creo las del PP, ¿me falla?, bueno, voy a confiar otra vez en el PSOE, ¿me falla?, bueno, pues otra vez en el PP, ¿me falla?, bueno, pues en IU, ¿me falla?.... así constantemente) la aparición de alternativas como esta garantiza a la ultra-derecha una posición de privilegio dentro de quizá no mucho tiempo, a no ser que se haga algo al respecto.

Insto a todo el mundo a que se informe (e informe) del verdadero carácter de movimientos como este, que en un momento en que la unidad entre explotadxs más allá de absurdas cuestiones raciales, nacionales, de credo o relativas a la sexualidad de cada unx es imprescindible (ya que el capital se muestra frágil y es ahora cuando nos toca unir fuerzas no sólo para destruir al capitalismo, como orden social dominante o como nexo de relaciones que determina modelos de vida insostenibles, sino también para organizarnos y aprender a vivir en libertad) el fascismo pretende vestirse de piadoso y popular para sembrar divisiones, realizando el trabajo sucio que la propaganda democrática ya no se atreve a hacer (puesto que ello pondría en entredicho el tufillo progre y de paz social e integración que caracteriza su mierda de modelo de sociedad hipócrita y estratificada). Si no lo hacemos, finalmente lo que sucederá será que una vez más, el fascismo sembrará odio racial y nacionalismos ridículos de onanismo hacia la bandera y la figura del líder, lo que nos conducirá a un régimen fascista en el cual serán gestionados los procesos de regeneración de la economía capitalista al mismo tiempo que la política represiva hacia minorías raciales o hacia extranjerxs presentes en el Estado español, así como contra los movimientos de base social, popular y revolucionaria se incrementa peligrosamente. Tras esto, vendrá seguramente un conflicto bélico grave, en el que una vez más, la asquerosa (perdón, la "benevolente") democracia "derrotará" al malvado fascismo para así, instaurar nuevamente la jodida y mediocre normalidad a la que tan acostumbradxs estábamos hace unos años, cuando el supuesto bienestar aún no había mostrado su otra cara.

La historia se repite en el más ignominioso de los silencios, sólo roto por proclamas anti-fascistas que no profundizan muchas veces en la verdadera problemática y se reducen a simples modelos triburbanistas recuperables e incapaces (si bien existen, por supuesto, espléndidas reflexiones, no intento decir que todas las reflexiones sean insuficientes, ojo).

Ah, y por si algún/a derechista lee esto, diré que no, no soy de izquierdas, ni falta que hace.

Revolución o barbarie, señorxs. El fascismo avanza si no se le combate.