"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 8 de junio de 2012

Sobre el caso del compañero Andrzej Mazurek, preso del Estado griego desde Diciembre de 2008

A continuación difundo dos escritos relacionados con el caso del compañero Andrzej Mazurek, el cual se encuentra en las prisiones del Estado griego desde hace ya varios años, desde que fue torturado y arrestado en 2008, durante las revueltas de Diciembre por el asesinato a sangre fría de Alexis Grigoropoulos.

Durante todo este tiempo, el compañero se ha mantenido firme, sin olvidar a aquellxs que le hicieron víctima de un montaje judicial para ofrecer al vulgo borreguil y cobarde cabezas de turco a las que culpar de los disturbios que rompieron su normalidad durante aquella insurrección. También ha permanecido sin negar que, aunque fue el objeto de un montaje por el cual se le imputan unos cargos sin pruebas y sin justificación, él estuvo en aquellos disturbios, luchando contra la policía en la calle y organizándose en las facultades y los edificios okupados, para llevar el conflicto al día a día y tratar de evitar el regreso de la "Normalidad".

El primer escrito es una carta escrita por el propio compañero, de cara a la proximidad de su juicio, que será el próximo lunes 11 de Junio, en el tribunal de apelaciones de Atenas, en la calle Loukareos.

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TRES AÑOS Y MEDIO DESPUÉS…

Desde hace tres años y medio, me mantienen en las prisiones griegas, concretamente, desde el 11 de diciembre de 2008 y los enfrentamientos tras el asesinato de Alexandros Grigoropoulos en Exarchia. Me llamo Andrzej Mazurek y vivo en Grecia desde el 2007, exactamente, desde Mayo de 2007. Soy de Polonia y, debido a la falta del conocimiento adecuado del idioma, he trabajado aquí en diferentes trabajos precarios. Cuando llevaba año y medio viviendo aquí, me enteré, al igual que el resto, del asesinato de Alexis y me decidí a marchar por las calles de Atenas uniendo mi ira a la del resto, que estaba allí con el mismo propósito.

El 11 de Diciembre de 2008, en la esquina de la calle Solono con Sturnari, mientras caminaba con otrxs hacia la Escuela Politécnica, nos rodearon los cerdos del MAT (antidisturbios) y policías secretas que empezaron a apalearnos, nos arrestaron y nos llevaron al GADA (Comisaría Central de Policía de Atenas) donde, después de que nos convirtieran un par de veces más en sacos de boxeo, nos llevaron al 7º piso de las celdas detención y, a la mañana siguiente, un trabajador de la embajada polaca vino a ayudar a lxs maderxs en los interrogatorios. Dado que las autoridades polacas me habían marcado como objetivo por mi actividad subversiva, la embajada polaca informó a los medios, falsamente, de que había venido a Grecia a participar en la insurrección… Luego, al día siguiente, el 12 de diciembre de 2008, me llevaron ante la investigadora, que me comunicó los siguientes cargos: intento de asesinato, explosión, fabricación y posesión de explosivos y me mandaron a prisión preventiva sin, ni siquiera, la posibilidad de una disculpa judicial, ya que el traductor que me buscaron era un árabe (¡!) que hablaba un poco de griego y polaco, en vez de alguien de la embajada. Los Estados demuestran lo bien que cooperan cuando se enfrentan al “enemigo interno”… El pronto de la investigadora de mandarme al hospital después de que terminara el procedimiento jamás se materializó. A mi llegada a la prisión de Koridallos, los guardas se precipitaron sobre mí gritando que “quemé sus coches” y me pusieron en una zona donde nadie hablaba polaco, para que arreglara lo del hospital y preguntara por un médico, aunque lo único que hicieron por mí fue darme una pastilla de Depon (analgésico/antipirético). Una semana después, me avisaban de que había otra orden judicial contra mí en Polonia…

Semana tras semana, el tiempo pasa y las heridas se curan, pero la rabia ha vivido dentro de mí durante los tres años y medio que he estado preso en estas celdas de la prisión democrática. El 11 de junio, me enfrento al Tribunal de Apelaciones, ya que me han sentenciado a 11 años de prisión y me juzgan en el Tribunal de Apelaciones de Jurado Mixto en la calle Loukareos el 11 de junio de 2012, por eso, pido vuestra solidaridad como os parezca más adecuado…

También declaro que no he olvidado a ninguno de los que me apaleó, me puso bajo custodia y me sigue privando de libertad, mientras el asesino Saraliotis* fue liberado hace ya un año y ¡ahora camina libre por ahí!

Nos volveremos a ver en las calles, junto a todxs aquellxs que no han olvidado, lxs que rompieron y quemaron los escaparates que cubren la hipocresía de este viejo mundo, lucharon y siguen luchando. Pueden evitar que esté ahí con vosotrxs, pero vosotrxs podéis seguir por aquellxs que están en las prisiones y no en las calles, y seguir por Alexandros Grigoropoulos.

LA SOLIDARIDAD ES EL ARMA DE LA GENTE.
GUERRA CONTRA LA GUERRA DE LXS PATRONES.

Andrzej Mazurek, recluso de la prisión de Larissa

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El otro escrito es una carta de varios compañeros encarcelados en la prisión de Larissa (Rami Syrianos, Spyros Stratoulis, Dan Carabulea y Giorgos Karagiannidis), para solidarizarse con el caso de Andrzej:

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Lunes, 4 de Junio de 2012:

El 9 de Diciembre de 2008, durante la revuelta general que rugió durante tres días, en la zona que rodea la Escuela Politécnica (cerca de Exarchia, centro de Atenas) la policía detuvo a 5 personas que no se conocían entre ellas, que “disfrutaron” las palizas y humillaciones que se reservaban los cerdos uniformados para cualquiera que cayese en sus manos esos días, y luego, las trasladaron a las celdas de detención de GADA. Dos días después, las llevaron ante el interrogador, donde se les comunicó (en griego) que serían imputados por intento de asesinato, posesión y fabricación de explosivos, causar explosión e, incluso, algunos cargos más. Se les ordenó sumariamente quedar bajo prisión preventiva, añadiendo así sus nombres a los cientos de nombres de personas a las que  enviaron a prisión por los choques en las calles que duraron varios días. De los cinco arrestados, cuatro fueron excarcelados unos meses más tarde, mientras el quinto hombre, Andrzej Mazurek (un migrante de Polonia), quedó en prisión preventiva porque, a diferencia de los otros, admitió su participación en las protestas. Un año después, el 16 de enero del 2010, la primera sesión del juicio de este caso fue otro típico caso de audiencias judiciales contra lxs arrestadxs de diciembre de 2008, con una total ausencia de pruebas y perjurios contradictorios de los matones de la policía antidisturbios. Los tres fueron absueltos, mientras Andrzej y el cuarto co-acusado recibieron una condena de 7 años de encarcelamiento y 55 meses de prisión —que tuvieron efecto suspensivo sobre el último acusado. Andrzej ha permanecido en prisión hasta ahora.

Tres años y medio después, la democracia no ha olvidado el profundo corte que Diciembre de 2008 le dejó en la cara. Al mismo tiempo que el sistema se hace más tosco y se fortifica para reconducir la inestabilidad de su interior, los mecanismos de la justicia burguesa ponen en práctica su venganza contra lxs que rompieron, con su rabia, la falsa imagen de paz social durante la revuelta. El caso de Andrzej ejemplifica esta estrategia vengativa de la democracia, además de ser un campo de implementación del engranaje represivo transnacional hacia el enemigo interno. El hecho de que Andrzej afirmara claramente su participación consciente en las manifestaciones, junto a que ya era conocido por las autoridades polacas por su acción subversiva, lo colocaron en una posición muy específica contra los mecanismos de aplicación de la ley, una posición reservada especialmente para las personas que se posicionan en una órbita de confrontación hacia el edificio dominante de barbaridad. Desde el primer momento de su arresto las autoridades griegas y polacas, que cooperaron entre ellas de buena fe, tramaron la condena más dura posible para Andrzej, como medida ejemplar para aquellxs que se atrevan a actuar de la misma forma en el futuro, distorsionando sus declaraciones iniciales (cosa que es fácil, puesto que no hablaba griego y el intérprete que asumió su caso había sido enviado por el consulado polaco y era bien conocido como subordinado de la policía griega), añadiendo más cargos a la acusación y finalmente imponiéndole una condena muy dura, que ha resultado en una encarcelación durante tres años y medio en las celdas de la democracia. Además, cuando ya estaba en prisión, se expidió una orden judicial de arresto de contenido desconocido contra él en Polonia, donde la prensa del régimen lo “describió” como autor de ataques incendiarios.

El tribunal de apelaciones por los disturbios de diciembre de 2008 ha sido fijado para el 11 de junio del 2012, en el Tribunal de Apelaciones de Jurado Mixto de la calle Loukareos.

No dejamos a ningúnx compa solo en las garras del Estado; y expresamos nuestra solidaridad con el anarquista Andrzej Mazurek.

Además, no nos olvidamos de que el asesino Saraliotis fue liberado a principios de Octubre de 2011, tras su temporal, simbólica y privilegiada estancia en prisión; y le recordamos que las cosas llegan a su tiempo…

LIBERACIÓN INMEDIATA DE ANDRZEJ MAZUREK

Los presos de la segunda ala de la prisión de Larissa,

Rami Syrianos
Spyros Stratoulis
Dan Carabulea
Giorgos Karagiannidis

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* El tal Saraliotis, al cual ambos escritos hacen referencia, es Wassilios Saraliotis, el madero que se encontraba junto con Epaminondas Korkoneas aquella noche del 6 de Diciembre de 2008 en el barrio de Exarchia. Ambos dispararon a lxs jóvenes de aquel parque sin razón, y aunque los disparos que mataron a Alexis fueron los de su compañero, Saraliotis no es menos responsable. Sin embargo, la justicia burguesa le ha puesto ya en libertad a principios de Octubre del año pasado, mientras que a Andrzej, tras bastante tiempo más en la cárcel, aún le piden ahora 11 años de condena, además, por unos delitos que el Estado sabe a ciencia cierta que él no ha cometido.

Más allá de la Realidad y de la política de despacho que llevan a cabo algunxs auto-erigidxs "revolucionarixs" (como el KKE, por ejemplo) están las posibilidades infinitas de transformación social que tiene la creación de un contexto abierto de enfrentamiento no sólo con el Estado y el Capital, a través del choque con sus esbirros y de la destrucción de sus manifestaciones físicas (bancos, centros comerciales, edificios de las grandes empresas, sedes del gobierno...) sino también con el imaginario del espectáculo, con sus lógicas y sus roles, en definitiva, con toda forma de alienación del pensamiento, pues de nada sirve romper las propiedades del Capital y del Estado si no nos libramos de sus cadenas en nuestras mentes. 

Rompamos los escaparates de la falsa vida mediada por la tecnología y las relaciones vacías, saqueemos los mecanismos de la dominación y arrasemos el mundo de la miseria cotidiana, para construir sobre sus de todos modos ya ruinosos escenarios el sueño que llevamos en nuestros corazones.

Solidaridad con Andrzej y con lxs demás presxs de la guerra social.