"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 24 de junio de 2012

El ayuntamiento de Vigo patrocina y ofrece lecciones de racismo a niñxs

Para cerrar el curso 2011-2012, la policía local de Vigo ofreció el pasado martes 19 de Junio una exhibición en el recinto ferial de la ciudad (IFEVI).

Entre otras reproducciones de la labor cotidiana de este cuerpo policial, unxs agentes escenificaron lo que sería una tentativa de robo de un vehículo, en la cual, el actor que hacía el papel de ladrón interpretaría a un individuo con acento gitano exagerado, como el que ya emulaban en sus gags cómicos el duo Cruz y Raya (para entenderlo, nada mejor que ver el vídeo):


El hecho de que el madero que hizo el papel de ladrón, hablase con esa exageración de la jerga gitana es constitutivo de un acto de racismo que vulnera (una vez más) ese papelucho mojado llamado "Constitución", y por el cual se supone que todxs somos iguales. Pero como dicen lxs compañerxs de Abordaxe (de donde yo saqué la noticia, aquí, junto a algún mass-media al que me niego rotundamente a hacer propaganda), esto no es lo peor.

El ayuntamiento de Vigo, ante el descontento de algunos sectores por el ejemplo de xenofobia dado a lxs niñxs, se limitó a negar lo que resulta más que evidente, afirmando que no existía intención alguna de ridiculizar al colectivo gitano y que toda interpretación que fuese encaminada por esos derroteros estaría "fuera de contexto".

Además, para reforzar su mentira de que no existía ánimo de menospreciar a lxs gitanxs, el ayuntamiento recordó de forma bastante oportunista que ofrece ayudas al "Secretariado gitano" para que pueda organizar lo que definieron como "actividades en pos de la integración social del colectivo".

Esto viene a significar que, para el ayuntamiento, todxs lxs gitanxs son unxs delincuentes que no estarían integradxs dentro de la "intachable" sociedad capitalista, blanca y europea. Además, se presenta ese estilo de vida de hombre/mujer neo-liberal y occidental como el ideal, mientras que se desprecia e identifica como sinónimo de marginal o inadaptado el estilo de vida de lxs gitanxs. Al respecto, yo personalmente sólo puedo parafrasear aquella cita de Jiddu Krishnamurti, que decía "no es saludable estar bien adaptado/a a una sociedad profundamente enferma".

Al margen del contenido discriminatorio que por sí mismas tienen las ofertas del ayuntamiento para "integrar" a lxs gitanxs (dando por sentado, repito, que la forma de vida "normal" y "buena" es la que promueven las instituciones, y que la de lxs gitanxs, es sinónimo de marginalidad y delincuencia), insisto en que la integración social me parece un argumento absurdo bajo el cual ocultar las políticas y actitudes xenófobas del ayuntamiento y sus funcionarixs policiales y que de todas maneras, el esfuerzo del consistorio por lograr esa supuesta integración tampoco es nada del otro mundo. De todas formas, me pregunto; En caso de que el ayuntamiento de Vigo dijese la verdad y realmente les preocupase la aceptación social e integración del colectivo, ¿creen acaso que la mejor forma de integrar, en una sociedad tan elitista y "políticamente correcta" como esta, a un colectivo es haciéndoles quedar como delincuentes?, ¿por qué no hizo un payo de ladrón y al policía lo pusieron como a un gitano?, ¿no sería esa una forma mucho más eficaz de mostrar a las personas gitanas como capaces de integrarse, en lugar de reforzar el topicazo por el cual todxs lxs gitanxs son unxs "kinkis"?

Las contradicciones no tienen límite.

Por su parte, el comité de empresa del ayuntamiento se ha pronunciado también al respecto con unas declaraciones en las que nos toma o bien por gilipollas o bien por sordos y sordas. Y es que, para el comité de empresa, la polémica habría partido de una "malintencionada malinterpretación del acento como de raza gitana" (sic).

Me pregunto si habría algún/a niñx gitanx entre lxs aproximadamente mil espectadorxs infantiles de la muestra racista y en caso de ser así, me pregunto también si le habrá hecho tanta gracia como a sus compañerxs payxs.

Por otro lado, conviene recordar el caso de Mamadou Kane, un vendedor ambulante de origen senegalés que en 1997, hace ya unos cuantos años, fue abordado sin motivo por el mismo cuerpo, la policía local de Vigo, y ante la presunta carencia de un documento de identidad, le habrían metido a la fuerza en el coche para, supuestamente, llevarle a comisaría para identificarle. Sin embargo, la realidad era bien distinta, y Mamadou fue abandonado a su suerte en los alrededores del campus de Marcosende, hasta donde los maderos le llevaron en coche torturándole durante todo el trayecto, pegándole, insultándole con locuciones de clarísimo tinte racista tales como "la culpa la tiene el gobierno español por dejaros entrar, marchaos de nuestro país y mataos entre vuestras tribus", y amenazándole de muerte, además de amenazarle también con tramitar su expulsión del Estado español si se le ocurría presentar denuncias por lo ocurrido.

Los maderos fueron detenidos y condenados a prisión (uno de ellos a cuatro años, y los otros tres, a penas de tres años), además de ser inhabilitados durante un periodo de entre 8 y 10 años. No obstante, en 2005 fueron indultados y devueltos a su despreciable puesto de trabajo, mientras que políticos de todos los tintes y siglas amenazaron también a Mamadou y le acusaron de haberse inventado las agresiones (los moratones también debían ser de mentira).

Más información de este caso aquí.

Por lo visto, el carácter de tal cuerpo policial no ha cambiado demasiado desde entonces y aunque en aquel 1999 fue un migrante senegalés, esta vez le ha tocado a lxs gitanxs.

Dejo para terminar una foto, difundida por la policía local de Vigo, donde se puede ver claramente el que sería el prototipo ideal de agente, es decir, aquel que sería plenamente aceptado y vitoreado por todxs lxs miembros del cuerpo.

¡Apatrullando la siudá!