"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 10 de junio de 2012

Descubren a un madero infiltrado en los movimientos sociales sevillanos

Noticia relatada por mí con la información que me llegó al correo electrónico y con lo encontrado aquíaquíaquí y aquí.

Hola compas.

Bueno, tras una charla-debate con el compañero Alfredo Maria Bonanno bastante interesante, y que pese a haber comenzado a las 20:30, se prolongó hasta bien entradas las 00:00, y la posterior noche de fiesta por Santiago de Compostela, pues he llegado a casa y toca seguir informando.

Al parecer, se ha encontrado a un agente de policía infiltrado, que respondía al nombre falso de Luis García Torres, en varios movimientos sociales sevillanos, a los cuales se había catapultado a través del 15-M, en el cual se hizo rápidamente un hueco relacionándose con todo tipo de gente, pero centrándose desde hace ya varios meses en el espectro anarquista / anti-autoritario, como por ejemplo, en el Centro Social Okupado y Autogestionado Sin Nombre o en el Centro Social Okupado y Autogestionado La Huelga, que fue, por cierto, desalojado el pasado mes de Mayo (¿también has tenido algo que ver en eso, bastardo?).

Yo conocí la noticia de la mano de un compañero y colega de Sevilla que tuvo la afortunada idea de enviarme al correo varios enlaces. Según me comentó, varias personas que se habían relacionado con él en algún momento se hallaban desconcertadas. Hablan de él (o mejor dicho, del personaje que interpretaba para su labor de infiltrado) como un chico tímido, cariñoso y amable.

No se sospechaba demasiado de él hasta que una chica le reconoció como uno de los antiguos camareros de una discoteca de Sevilla, donde aseguró que él le había comentado que se estaba preparando para ser policía nacional. Sin embargo, cuando la chica le interrogó sobre ello, él negó ser aquel camarero y replicó con que se equivocaba de persona. Otra chica le preguntó un día en qué instituto había estudiado, a lo que él contestó "en uno de por ahí", para luego especificar con que había ido al instituto Giralda, en el barrio de Corza. Sin embargo, ese centro es el mismo al que había ido la chica que le hizo la pregunta, y ella no recordaba ni su cara ni su nombre, y tenían la misma edad. Preguntó a más ex-compañerxs de clase, pero nadie le conocía ni le recordaba. Él alegó que tal vez no le recordaban porque antes era "un chico con sobrepeso".

Sin embargo, ante esta y otras situaciones por el estilo, las evidentes sospechas llevaron a varixs de sus "compañerxs" y "amigxs", tanto de las asambleas y colectivos surgidos del 15-M como del movimiento anarquista sevillano, a poner a prueba la veracidad de su identidad. Así, primero le preguntan que por qué no llama a algunxs amigxs para hablar con ellxs por si querían acercarse a las asambleas. Ante ésto, él se apresura a contestar que no tiene ningún teléfono encima, porque siempre les llama desde el teléfono fijo de casa. Es entonces cuando algunas personas recuerdan que él mismo había negado tener teléfono en su apartamento cuando el colectivo le pidió el número para mantener contacto con él, afirmando que no tenía porque su padre "tenía muchos pagos pendientes con Movistar". Con una última esperanza de que las sospechas fuesen falsas y de no tener que dar la espalda a un tío al que muchxs consideraban ya un amigo, se le comunica que existen graves desconfianzas hacia él, y que con el objetivo de despejarlas, necesitaban que Luis les acompañase hasta el lugar donde, según reflejaba en el apartado de Domicilio del DNI que mostró a lxs compañerxs, él vivía. El estupa acepta a regañadientes, y durante el camino se queja, ofendido porque no se fían de él. Durante el camino, Luis entró a un bar con el pretexto de ir al cuarto de baño. Según una de las personas que le acompañaba, tardó mucho rato en salir, tanto que a esa persona le dio tiempo de liarse un cigarrillo y fumárselo. Por fin salió y no sé si la casualidad o los planes de la policía quisieron que, al doblar la esquina, un "control rutinario" de la nacional, con 6 agentes, estuviese en una calle estrecha y poco transitada. Tras ver la supuesta documentación de Luis, le arrestan, alegando que está en busca y captura. Siguen surgiendo motivos para pensar lo peor, y es que cuando le arrestan, compas realizan varias llamadas a su móvil, resultando que lo encuentran encendido y dando señal, algo muy infrecuente en una persona detenida, ya que normalmente, para evitar molestias, cuando te meten al calabozo te hacen apagar el teléfono.

Desde aquel extraño día, nadie en los movimientos sociales ha vuelto a saber de él. Lxs compas acudieron, en los días siguientes a la supuesta detención de Luis, al bloque de viviendas donde él decía que residía. Preguntaron a varixs vecinxs del edificio pero nadie le conocía ni le había visto por allí. Sospechoso. También investigaron a fondo, con rigor y fuentes fiables, sobre si existía su DNI, su nombre, sobre si era algo más que una entidad fantasmagórica vendiendo a un sistema asesino a un amplio elenco de personas que, si bien de varias formas distintas, compartían el sueño de un mañana mejor. No existe, nadie sabe de él, lo que conduce a pensar que ni su nombre, ni su domicilio, ni su número de DNI, ni el personaje que había interpretado todos aquellos meses, con el que había engañado a tantxs compas y con el que había traicionado y herido la confianza y los sentimientos de tantxs, eran reales. En su perfil de Facebook tampoco da señales de vida. Cabe señalar que entre sus contactos sólo había activistas, ni un/a familiar, ni un/a amigx ajenx a los movimientos sociales, como si Luis no tuviese vida fuera de estos.

Hoy, sus antiguxs amigxs y compañerxs comentan varias de las cosas que les llevaron a sospechar de él. Algunas son, a mi entender, sencillamente estúpidas, como por ejemplo, señalar que el tío les parece policía porque no mantuvo relaciones sexuales con ninguna compañera, pese a haber podido hacerlo... ¿estáis de coña?, ¿acaso es necesario follar para ser aceptadx en el "ghetto"?, yo nunca me he tirado a una compañera y no soy poli. Sin embargo, creo que otras cuentan con la relevancia suficiente:

- Siempre que tenía que marcharse ponía la misma excusa. Cuidar de su supuesta abuela enferma. Sin embargo, cuidar de su abuela enferma no le impedía estar presente en todas las convocatorias y actividades que pudiesen ser de interés para un puto estupa como él, como por ejemplo, su participación en el bloque anarquista en la huelga (casualmente fue pronto abordado por un control policial que le impidió seguir su marcha), su participación en asambleas (donde siempre proponía las acciones más violentas y desatinadas, incluso cuando esa metodología de lucha no tenía ningún sentido), su participación en pequeños sabotajes (como echar silicona en las cerraduras de las sedes de algunos partidos o comprometerse a participar en el piquete que en la huelga del pasado 29-M pensaba cortar con barricadas de neumáticos ardiendo uno de los accesos a Sevilla, qué casualidad que en este último caso la policía apareciese justo cuando se iban a prender los neumáticos) o su asistencia a una cena en un bloque de viviendas okupado, al cual, por cierto, fue sin haber sido invitado.

- El tío siempre trataba de evitar las fotos.

- Siempre que alguien le pedía acompañarle a su casa ponía excusas. Sin embargo, él había estado en las casas de numerosxs compas, en algunos casos, incluso sin ser invitado, como ya he dicho.

- Siempre hablaba abiertamente de su vida privada. De supuestas "condenas" que había tenido que cumplir mediante trabajos para la comunidad, de su participación en la asamblea del 15-M en Barcelona, de su novia, de sus amigxs, de su familia... sin embargo, cuando llegaba el momento de interconectar, fuese como fuese, las dos vidas, su vida de activista político y su vida cotidiana de persona con familia, amigxs, intereses, aficiones etcétera, siempre tenía alguna excusa para salir del paso y no mezclar las cosas.

- Aunque sus antiguxs "compañerxs" le definen como un tío muy comprometido y siempre dispuesto a ayudar a quien fuera, lo cierto es que el susodicho servidor de la justicia siempre se interesó por los apéndices más radicales, y trató siempre de acercarse a los colectivos como la Asamblea de okupas.

En fin, hay más razones para dar por hecho que el tío es madero. En el BOE del 10 de Julio de 2007 (aquí) aparece un tal Luis Castilla Pérez, con DNI 28782578, que según informaron algunas personas de diferentes MM-SS de Sevilla, se correspondería con la verdadera identidad de nuestro amigo mete-hocicos-donde-nadie-le-llama. Yo de todas formas tampoco tengo pruebas de que se trate del mismo, simplemente lo pongo aquí como dato, basándome en lo que he podido leer en diferentes portales contra-informativos y blogs particulares de personas que habrían tenido contacto con él.

En definitiva, sea quien sea, más le vale a este payaso no volver a aparecer por los movimientos sociales de Sevilla, ni por los de ninguna otra parte a no ser que se cambie la jeta. Os dejo una foto suya, por si le veis por la calle y queréis "agradecerle" su labor.

Un saludo si lees esto, embustero.
Ten por seguro que tu traicionera labor recibirá su merecido en su momento.