"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 12 de junio de 2012

[Cine] ¿Puede la dialéctica romper ladrillos?, por René Viénet

Poco se sabe sobre la vida de René Viénet. Sinólogo francés y miembro de la Internacional Situacionista, se fue a vivir a China al terminar sus estudios, donde sufrió la represión por sus fuertes críticas al Maoísmo, siendo expulsado del país en 1966. Estas críticas también le trajeron problemas en Francia, donde fue despedido dos veces del Centro Nacional Francés de Investigación Científica (CNRS, por sus siglas oficiales en Francia).

El asunto es que, tras abandonar la Internacional Situacionista, René trasteó en varias películas con la técnica del Desvío, o Détournement que había tomado de la experiencia en la I.S. y que consistía en coger fragmentos de películas (o películas enteras) y cambiar sus diálogos o banda sonora, para darles un sentido completamente distinto. Cabe señalar que esta técnica ya había sido utilizada antes por otras personas, como Woody Allen, aunque evidentemente, el fin no era criticar la sociedad de entonces, ni la idea procedía tampoco del mismo origen.

La película que hoy dejo aquí es una de las obras de René Viénet. Una película de artes marciales de serie B realizada en Hong Kong, a primera vista de pésima calidad y escaso valor instructivo, sirve al director situacionista a modo de piedra angular cilíndrica en torno a la cual representar la lucha de clases mediante piruetas dialécticas, centrándose en el conflicto entre el/la proletarix y la burocracia, que trata de reconducir el comportamiento de ese proletariado explotado y alienado respecto a sus propias miserias por la senda de un rebaño, a través de otros mecanismos represivos e instituciones de control presentes en la sociedad capitalista contemporánea, tales como la psiquiatría, el trabajo asalariado, el urbanismo carcelario o las relaciones basadas en el delegacionismo y el papeleo eterno, mecanismos todos ellos que también encuentran una ingeniosa crítica en el largometraje, que pasa de ser una simple película china de artes marciales, a ser un documental y un arma, un vehículo de circulación de ideas ajeno al discurrir del espectáculo y una herramienta brillante de transformación de la conciencia y de puesta en evidencia del modelo social, económico y relacional dominantes. Además, Viénet muestra la potencialidad del cine como instrumento ideológico.

Aquí la dejo, recién subida al Youtube. Para verla con subtítulos, click en el cuadradito que pone "cc", junto a donde se cambia la calidad del vídeo etcétera: