"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 26 de mayo de 2012

Desalojado el CSO La Salmanquesa (Madrid)

Ayer por la mañana, a éso de las 7:00, un nuevo espacio, fruto del esfuerzo y las ilusiones de un barrio en lucha contra la miseria otorgada por el modo de vida capitalista, se iba al garete. Una vez más (y ya he perdido la cuenta de cuántas van), las instituciones favorecen los intereses especulativos y codiciosos de unxs pocxs, en este caso, de la cadena de centros comerciales El Corte Inglés. Sí, una de esas empresas multimillonarias que siguen llenando las calles de sórdidos escaparates, repletos de deseos de plástico que te susurran al oído que si no los compras no eres nadie, que para triunfar debes acumular mercancías y que para éso, has de ser un/a ciudadanx obediente que consagre su vida al trabajo y a la circulación insomne entre estanterías.

A continuación, dejo el comunicado de la asamblea del espacio tras el desalojo, que extraigo del blog de la okupa (aquí):

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En Enero, un inmueble que llevaba 20 años abandonado recuperó la vida en el callejón de Peyre, en el distrito de Salamanca. En estos cinco meses, hasta que la policía lo ha desalojado este viernes 25 de mayo, ha sido un espacio abierto para un barrio, el de Fuente del Berro, que carecía de un centro social.

Un lugar que hasta entonces sólo era un foco de problemas, se convirtió en un espacio de actividad rebosante. Ahí hemos celebrado un sinfín de actividades artísticas: exposiciones, conciertos, talleres de teatro, circo… hemos aprendido de electricidad, costura, jardinería… hemos desarrollado sistemas de transporte ecológico (taller de bicis), consumo responsable (tienda gratis, reciclaje de alimentos); hemos acogido asambleas y debates de todo tipo… y hasta en inglés. Hemos aprendido de todo y entre tod@s, y hemos replanteado casi por completo nuestros modelos de vida para construir una alternativa sostenible y anticapitalista.

Uno de los mayores exponentes del modelo contrario, El Corte Inglés, compró este edificio en 2007 aunque no lo usó para nada. Su único propósito ha sido especular con él hasta el punto de que ya está publicado en el Boletín Oficial el acuerdo por el que cambia al Ayuntamiento de Madrid esta parcela y otra en Vicálvaro, que juntas suman 10.000 metros cuadrados, por 25.000 metros cuadrados para que la meca del consumismo pueda ampliar tres de sus centros comerciales. Sin duda, un premio merecido a una de las empresas más adaptadas a su tiempo, por su largo historial de desprecio de los derechos humanos, empezando por los laborales.

En definitiva, El Corte Inglés, que en cinco años no había tenido ningún interés por el inmueble, denunció inmediatamente la okupación. Un juez rechazó la causa y la corporación recurrió aduciendo que tenía que usar el espacio con “urgencia”, lo que ha aceptado finalmente un juez. El Ayuntamiento, que decía tener planes para este lugar desde mucho antes y que ya tenía cedida la propiedad, no ha hecho absolutamente nada. A la asamblea de La Salamanquesa le gustaría creer que su paso por el edificio ha servido para reactivar esos planes, aunque dudamos de la veracidad de sus intenciones. Lo que sí sabemos es que toda persona que ha pasado por el centro, lo ha visto y lo ha vivido, se lleva algo. Lo que nosotr@s hemos creado era un sueño que no depende del dinero, de instituciones corruptas, ni tan siquiera de un espacio físico. Sólo de nuestra voluntad y de la de este barrio que está despertando.

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En fin, no hay mucho que decir, no siendo lo de siempre. Esta es la clase de ciudades que quieren las instituciones, para favorecer el modelo de urbanismo carcelario promovido por el sector financiero, donde los intereses de la ciudadanía no importan nada y lo único que cuenta es impulsar el ideal de consumo y trabajo que tanto interesa a la nueva burguesía.

En todo este entramado neoliberal, evidentemente, no hay lugar para la cultura, y menos, para la cultura hecha sin ánimo de lucro, disidente, autogestionaria y que evidencia y desnuda las distintas estrategias con las que, sutilmente, este sistema depredador y asesino nos está robando nuestra autonomía y nuestras vidas. Por eso han desalojado la Rimaia en Barcelona, por eso han desalojado el KOALA y ahora la Salamanquesa en Madrid, por eso han desalojado la Huelga en Sevilla y por eso han desalojado el Hospi en Cuenca, así como tantos otros centros sociales y espacios liberados que en los últimos años han desaparecido, porque tienen miedo a que alternativas a su modo de vida de deshumanización y aislamiento, de relaciones sociales frías y apatía, florezcan en el medio de sus metrópolis orwellianas, y tienen miedo de que esa ciudadanía cobarde, predecible, apática y gregaria, tome conciencia de las agresiones de las que son objeto cotidianamente y empiece a organizarse para hacerles frente. No obstante, seguiremos conspirando entre los edificios de vuestras fábricas de esclavxs. La lucha no acaba aquí.

Gente sin casa, Casas sin gente, y en la calle los cajeros no son suficientes.