"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 1 de abril de 2012

Dos policías atropellan y matan a una turista en Mallorca.

El pasado domingo 25 de Marzo, siendo alrededor de las 10:00 de la mañana, una turista alemana de 64 años que se encontraba de vacaciones en Mallorca y que circulaba en bicicleta acompañada de más turistas que, como ella, habían viajado a Mallorca para practicar ciclismo, en la localidad mallorquina de Lluchmajor (carretera de Cabo Blanco) fue arrollada por un vehículo conducido por dos "respetables" agentes de la ley y el orden.

Según informó el medio Mallorca Diario (aquí y aquí), los maderos se llaman Rodolfo Álvarez Gayo (37 años) y Carlos José García Cuesta (33 años). Al parecer, testigos afirmaron haberles visto salir alrededor de las 7:30 de la madrugada de un conocido local de after-hours de Mallorca, en un estado de embriaguez bastante notable. Así mismo, otrxs testigos afirmaron según los medios que uno de los agentes ya había tenido antecedentes por beber grandes cantidades de alcohol, incluso estando de servicio.

Según fuentes policiales, ambos agentes estaban fuera de servicio en el momento de atropellar a la señora, no obstante, cabe destacar que el atropello lo produjo un vehículo policial de la secreta, en concreto un Fiat Bravo plateado, y que por cierto, no llevaba ningún distintivo que lo identificase como automóvil policial. El coche iba dando bandazos cuando se llevó por delante a la mujer, que por el impacto cayó de la bicicleta y se pegó el leñazo padre contra un árbol. Acto seguido, los dos polis se dieron a la fuga y poco después eran detenidos por sus colegas que, tras efectuar el arresto, les hicieron un test de alcoholemia, dando ambos unas tasas muy superiores a las permitidas por la ley (en concreto, 1,15 y 0,58 mg).

Al escenario del siniestro se desplazaron tanto agentes de la guardia civil como efectivos sanitarios, que no pudieron desgraciadamente reanimar a la víctima pues ésta ya estaba en parada cardio-respiratoria cuando éstos llegaron.

Los dos maderos fueron puestos bajo custodia y pasaron a disposición judicial, donde tras tres horas de interrogatorio, el tribunal decretó por ahora prisión provisional sin fianza para Rodolfo Álvarez Gayo,  el cual conducía el vehículo, mientras que dejó en libertad con cargos a espera de juicio al que ocupaba el asiento del copiloto, Carlos José García Cuesta.

Hay que señalar también que el Estado hizo lo posible por encubrir la información hasta que su revelado se hizo imprescindible para esclarecer las circunstancias de los hechos. Aquí, Mallorca Diario se hizo eco de este trato especial en torno al crimen cometido por los dos agentes.

Si la cosa hubiese sido a la inversa y hubiese sido la turista alemana de 64 años la que atropelló a los dos policías yendo borracha (multiplicando por 5 la tasa de alcoholemia permitida por la ley que esos agentes se supone que deberían obligarnos a cumplir, aunque por lo visto no se apliquen el cuento), seguramente trascendería todo en cuestión de milisegundos, y la tía sería enemiga pública nº 1 pero claro, como los culpables de la muerte de la mujer son dos agentes de la policía, pues hay que tapar el rollo no sea que se haga demasiado público y la gente piense mal de las FSE (Fuerzas de Seguridad Ebrias, dígoo, del Estado). En fin, viva la objetividad y viva la igualdad ante la ley, tan predicada en esa constitución que hoy no es más que papel mojado, en el cual han vomitado, meado, cagado y derramado el whisky (y nunca mejor dicho esto último oigan). Y es que así es este país, corruptxs y maderxs gozan de trato especial (me gustó la forma de definirlo de Mallorca Diario, la verdad) mientras que los talegos se llenan de pobres y de gente que comete un error pero que no se puede permitir una segunda oportunidad.

Sólo espero que al policía éste se lo zampen en la cárcel, ah, no, que a la policía no la torturan ni la meten 22 horas al día en aislamiento, éso sólo lo hacen con lxs pobres y a lxs maderxs, les sacan en cuanto pueden con cualquier excusa.

En fin... ésto pasa por jugar tantas horas seguidas al videojuego Grand Theft Auto, que luego vas por la calle borracho con el coche y crees que puedes ir arrollando ciclistas por la vida.