"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 26 de abril de 2012

Desalojado el KOALA (Komplejo Okupado Autogestionado Laberíntico Anarquista), en Madrid.

Esta mañana, alrededor de las 6:00 de la madrugada, efectivos antidisturbios irrumpían tanto por la puerta como por el tejado del espacio, pillando a lxs compas que hacían permanencias en el interior desprevenidxs, mientras tres agentes armados con escopetas de pelotas de goma montaban guardia en el exterior.

Los maderos se pusieron bordes y chulescos en todo momento. Rompieron varias cosas y se negaron en rotundo a dejar a lxs compas recoger sus pertenencias antes de echarles a la calle entre risas y burlas.

Amenazaron con hacer daño a lxs animales no-humanxs que allí se encontraban junto a sus amigxs humanxs, en concreto un perro y dos o tres gatxs, aunque por suerte tanto ellxs como lxs compas humanxs están bien. No contentos con ésto, se dedicaron a divertirse haciendo comentarios por ejemplo a la compañera humana que tenía lxs gatxs preguntándole que si era ella la de lxs gatxs porque "lxs acababan de atropellar" y otras provocaciones que, podéis estar segurxs, recibirán su merecida respuesta llegado el momento.

Los maderos redujeron un poco la prepotencia de su actitud al ver que el medio burgués La Sexta estaba presente tomando nota e imagen de las escenitas que protagonizaron (aunque tampoco se tienen esperanzas de que vayan a publicar nada que comprometa a los maderos).

Hay que decir que los maderos acordonaron totalmente la zona, colocando agentes en estaciones de metro próximas (Pacífico y Conde Casal) y tratando de impedir la llegada de solidarixs al centro, que acudieron respondiendo a la llamada de lxs desalojadxs.

En la concentración en el exterior, lxs compas recibieron apoyo y ánimos, y se abucheó a la propietaria que durante todo el rato demostró expresión de suficiencia y dejó claro que disfrutaba con el percal. No ha habido detenidxs pero unas nueve personas han sido identificadas, así como algunxs solidarixs.

En el centro social, numerosas alternativas habían encontrado su seno. Un huerto, varios talleres, una biblioteca anarquista, una distri, varios colectivos tanto de activistas del propio centro como de compañerxs y personas interesadxs en hacer uso del espacio (con sus respectivas temáticas y actividades), una tienda libre y otros proyectos que estaban por llegar. Todo ha desaparecido y pronto no será más que un solar vacío en el que la propietaria, miserable egoísta y acaparadora, construirá pisos o alguna otra suculenta fuente de beneficios que le asegure una posición bien alta desde la cual contemplar el derrumbe del Estado de bienestar (cuya recuperación tampoco nos interesa lo más mínimo, que quede claro) y el avance de este sistema asesino y depredador hacia un modelo cada vez más totalitario, cruel, injusto y represivo. Nosotrxs sólo podemos darle las gracias. Gracias por devolvernos la fuerza y las ganas de empezar de nuevo, gracias por darnos más razones para odiaros a ti y a la basura de tu calaña, gracias por demostrar una vez más a lxs incrédulxs que estábamos en lo cierto, que la ley sólo protege al bolsillo lleno cuando casualmente, es éste quien con más frecuencia y de forma más gratuita las infringe (y lo de gratuita cobra doble sentido, pues además de infringir la ley sin ninguna necesidad de hacerlo -no como la gente que, para sobrevivir tras sufrir el azote de las patronales y la crisis, no tiene otra solución que robar a lxs ricxs-, no recibe además represalias de ninguna clase, por lo que se van de rositas y sin multa, ergo, gratuitamente).

La represión contra los espacios sociales, autónomos y autogestionados no debe lograr que cese nuestro empeño de construir una realidad alternativa en el interior de los espacios muertos con los que el sistema pretende traficar hoy o en un futuro aprovechando el estado de ruina y las estrategias especulativas más rastreras. En un contexto en el que la vivienda se convierte en todo un lujo al alcance de cada vez menos privilegiadxs, las fuerzas "del orden", "de la ley" y "de la justicia" continúan haciendo a toda alternativa social y gestionada desde abajo el blanco de sus ataques, mientras hacen la vista gorda, aceptan sobornos y consienten la cada vez mayor especulación sobre el suelo, a consecuencia de la cual hay actualmente más de tres millones de viviendas vacías en todo el Estado, de las cuales 306.553 aproximadamente pertenecen a la comunidad de Madrid y 178.377 en Madrid ciudad. Mientras las inmobiliarias y constructoras amasan cada vez más pasta untando el bolsillo a sus cómplices de la clase política y los bancos, las calles se llenan de personas que han de convertir un montón de cartones o un cajero automático en su nuevo hogar, en su nuevo "dulce" hogar. ¡Avergonzaros bastardxs!, ¡¡avergonzaros lxs cuerdxs!!.

Esta es la justicia que hoy, una vez más, han defendido lxs perrxs del Estado pero quien siembra vientos, recoge tempestades y a toda tempestad le precede una calma, cierto, una sempiterna calma que oculta la realidad de una guerra que se libra en las calles, en los suburbios y en las mentes, la batalla del corazón contra la psique, de los hechos contra las ideas y del presente contra el futuro. No obstante, la calma se resquebraja y no hay arcoiris sin tormenta. Vuestra eternidad está llegando a su fin.

Los medios nos difamarán, hablarán de vándalxs, de radicales antisistema, de perroflautas, de yonkis o de jóvenes descarriadxs que no daban un palo al agua. A nosotrxs nos da igual.

Habéis cometido un error fatal, el mismo que cometéis siempre. Desalojasteis el espacio, pero os olvidasteis de nuestros corazones y allí sigue existiendo ese mundo que vosotrxs miserables intentáis prohibir, ese mundo que nos levanta de la cama cada mañana para seguir caminando y que hace que cada vez sea menor nuestro miedo a vuestras ruinas. Seguiremos aprovechando los desechos, seguiremos destrozando vuestros dogmas y códigos de pensamiento y seguiremos dando vida, color y respiro a vuestras sucias metrópolis muertas. No os tenemos miedo, ya no. Porque un desalojo no es el fin de una okupación, sino el comienzo de otra.

Tenedlo por seguro. Volveremos a soñar.
Un muy fuerte abrazo a todxs lxs compas que allí resistieron, a algunxs de lxs cuales tengo el sin duda placer de conocer. Nos veremos pronto.
Desalojos son mudanzas. ¡Nunca vaciaréis nuestras conciencias!.