"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 8 de marzo de 2012

A prisión integrantes de "Pussy Riot", banda de punk feminista de Rusia, por interpretar sus canciones en el interior de una catedral de Moscú

Noticia propia redactada con la información extraída de Revista Anarquista Abordaxe: Aquí (en galego reintegrado).

Integrantes del grupo de punk feminista "Pussy riot" fueron entalegadas al menos hasta el 24 de Abril el pasado lunes 5 de Marzo, por haber tomado parte en una acción realizada el pasado 21 de Febrero en la catedral moscovita de Cristo Redentor, en cuyo interior penetraron (¡ui!, penetraron, palabra políticamente incorrecta para la iglesia) vestidas de creyentes y montaron un improvisado escenario para luego quitarse los disfraces y mostrarse con ropas coloridas y capuchas, vestimentas que usaron para interpretar canciones contra Putin y contra la dirección de la iglesia ortodoxa rusa, todo ello, mientras bailaban en las llamadas "puertas del paraíso" (que viene siendo la parte central del altar de los templos ortodoxos, aunque el paraíso que prometen esté reservado para los bolsillos llenos). No les faltó sitio para criticar la enseñanza sectaria que impone en las escuelas la iglesia ortodoxa y para burlarse de los caros automóviles que poseen los cargos de la empresa eclesiástica.

Pussy Riot nació en 2011, en el marco de las protestas y acciones contra Vladimir Putin en respuesta a los nefastos resultados de las elecciones del 4 de Diciembre. Es en esta coyuntura de tensión y de descontento social cuando nace la banda, la cual se define como integrada por miembros anónimas, punks y feministas, dedicadas sólo a conciertos ilegales y que rompan con lo establecido al desarrollarse en escenarios y lugares poco convencionales o inadecuados para la vomitiva moral de la ciudadanía responsable y "normal". Es por ello que la mayoría de sus espectáculos terminaban con detenciones y multas, e incluso penas de cárcel, como ha sido este caso. La intervención que las llevó a captar la atención de los mass-media internacionales fue una canción contra Putin interpretada frente al Kremlin pero no han sido pocas sus apariciones.

En una entrevista, una de ellas manifestó que el nombre de Pussy Riot (que significa en inglés algo así como Revuelta de "gatitas") fue elegido porque es duro y suave al mismo tiempo.  A pesar de todo, se equivoca de cabo a rabo quien piense que a estas jóvenes punks les asustan las posibles consecuencias de sus actos y como ya he dicho, han afrontado y siguen enfrentando (algunas desde el talego) problemas con la justicia, lo que no las ha llevado a amedrentarse y como manifiesta la entrevistada, "lo único que no nos ha pasado todavía es que nos hayan golpeado. Pero el objetivo de todo ésto, es disminuir el miedo para poder cambiar este escenario político". Además, enfatizó respecto al anonimato de cada una de las miembros del grupo, que asegura llevan una "doble-vida" y que su activismo como Pussy Riot nada tiene que ver con su vida privada o su identidad tras las capuchas y los disfraces.

En cuanto a por qué luchan, sus declaraciones no son menos reveladoras ni menos agradables: "Para nosotras, la política agresiva de la Unión Soviética es la inspiración para el gobierno de Putin. La situación de la ciudadanía cambió poco desde el fin de la URSS y aún tenemos paternalismo, control y truculencia". Critica sobre todo la centralización del poder, la arquitectura del sistema político y las reformas en la educación y en la sanidad, así como la hipócrita moralidad impuesta.

Dejando a un lado su activismo político, el grupo hace un punk agresivo y con letras obscenas y de ridiculización de personalidades del poder político, eclesiástico o financiero tales como las de la canción "Putin vososal" (que significa literalmente, Putin se ha meado). Su gran logística permite a las componentes de la banda montar y desmontar todo su aparataje en cuestión de minutos y así, pueden tocar de forma espontánea en cualquier parte, haciéndolo ya en varios locales privados y pubs de lujo (naturalmente, sin haber sido invitadas), en el interior de un vagón de metro o de un autobús en circulación, en la ya citada antes plaza roja (a pesar de haber una temperatura de diez grados bajo cero) o en el tejado de una casa situada frente a un edificio donde mantenían encerradxs a varixs presxs políticxs.

Según reconoce orgullosa la integrante: "Incluso en días fríos, cuando la temperatura es de -10º, somos acogidas con calor por el público, que aplaude, graba todo con sus teléfonos móviles e incluso pide repeticiones".

También dice que para el futuro preparan nuevas puestas en escena pero como es de esperar, se niegan a decir dónde o cuándo. El tiempo lo dirá.

Hay que decir respecto a ésto que en Rusia, los grupos que realizan esta clase de activismo tienen bastante presencia y no conviene olvidarse tampoco de las acciones de grupos como por ejemplo, Voina, (aquí más info en Revista Anarquista Abordaxe, en galego reintegrado), lxs cuales ya se dejaron ver con intervenciones que recuerdan a la actividad de otros grupos en Francia como la Internacional Situacionista, algo que les valió las críticas y el interés mediocre de todo tipo de satélites del "artisteo" europeo, que buscan como buitres algo que llenar de elocuentes discursos post-modernos. Y es que ya lo decía un panfleto difundido por círculos pro-situacionistas en Londres, el arte está muerto, pero lxs espectadorxs somos unxs necrófilxs.

Habrá que estar pendientes de estas chicas. Personalmente soy bastante aficionado a la música y a la contra-cultura del punk aunque no comulgo en absoluto con determinados folclores como por ejemplo el de las drogas o el discurso auto-destructivo, que fueron ligados a esa música o subcultura especialmente en sus comienzos y antes de la aparición del anarkopunk (dentro del cual todavía se encontraron algunos folclores igualmente chungos desde mi punto de vista, pero cuyas bandas solían tener un mayor sentido crítico y una mayor sensatez). Lo que discográficas, recuperadores y modas de mierda hayan hecho de dicho movimiento, no es cosa mía y me da bastante asco, os lo aseguro. No puedo irme sin dejar alguna foto y vídeo de las Pussy Riot y sin desear que sigan adelante, pues en realidad, en un mundo donde la gente se muestra incapaz de vivir un sólo minuto de su vida sin planificar todo lo que va a pasar, no hay mayor forma de alterar la paz social que precisamente romper con todo pronóstico y con lo que toda esa masa aborregada y absorta en la rutina espera que pase y darles en la cara con la realidad que tratan de olvidar con trabajo, drogas y consumismo.