"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 17 de marzo de 2012

Cartel en memoria del compañero Lambros Foundas y traducción del texto incluido en el mismo.

Cartel y traducción extraídos de la web de la Red Traductora de Contrainformación: Aquí 

El 10 de Marzo de 2010, el compañero Lambros Foundas, con una incuestionable militancia y trayectoria en el movimiento anti-autoritario de Grecia a sus espaldas y en aquellos momentos, una de las personas que conformaban la organización anarquista armada Epanastatikos Agonas (Lucha Revolucionaria), caía fulminado durante un tiroteo con la policía que se inició cuando éstos le abordaron a mano armada mientras intentaba robar un vehículo, que luego sus compañerxs en prisión (una vez que la operación policial desencadenada contra Lucha Revolucionaria acabó arrestando a todo el grupo) reconocerían que se habría robado con el fin de ser usado para una de las acciones de dicha organización.

El nombre de Lambros Foundas dejó entonces de ser tan sólo el de otro de esxs prolíficxs compañerxs que ni en las revueltas callejeras ni en su compromiso cotidiano habían dado nunca un paso atrás, y se convirtió, además de en ésto, en otro de lxs compas asesinadxs por las balas del Estado y del Capital, que no perdonan a quien osa desafiarles en el centro mismo de sus dominios, la metrópolis, que como ya dijo en una de sus declaraciones Nikos Maziotis, uno de lxs compañerxs de Lambros Foundas en Lucha Revolucionaria, es custodiada a sangre y fuego por lxs praetorianxs de este nuevo imperio, que gustosxs obedecen e imponen los crueles designios de sus codiciosxs amxs, matando, torturando y encarcelando en pozos de deshumanización y agonía a quienes siguen luchando.

Desde entonces, Lambros ha estado presente en todas partes, en nuestras pequeñas y grandes decisiones, en los disturbios, en las acciones individuales, en nuestros gritos por lxs caídxs y por la revolución, en cada okupación, en cada actividad (charlas, jornadas, proyecciones, debates, comedores veganos solidarios, concentraciones...), en cada lágrima, aún a pesar de no haberle conocido, su fantasma traspasó los límites de lo concreto y se introdujo en nosotrxs para tomar nuestras voces y jurar venganza. Porque su memoria, sus sueños y su fe en que otro mundo es posible se encarnan en cada anti-autoritarix que no se rinde y en cada instante que arrebatamos al capital cuando la rabia vence al miedo y la protesta va más allá de lo establecido para devolvernos en miles de sensaciones encerradas en un segundo, pequeños fragmentos de nuestras vidas, secuestradas por los bancos y la mercancía. No todxs somos guerrillerxs de valor implacable como lo era Lambros, pero ambos llevábamos el mismo mundo en nuestros corazones, y ese mundo está creciendo en este mismo instante.

Viva la revuelta de lxs miserables, ¡os estamos perdiendo el miedo!.

Para más información sobre el caso de Lambros, mira aquí.
También recomiendo leer el siguiente dossier informativo sobre el caso de la organización Lucha Revolucionaria, aquí. Para una mejor lectura, os aconsejo que si podéis, lo imprimáis a doble cara y en formato fanzine (o cuadernillo) y lo grapéis.


Bailando en la celebración de la guerra.
En la guerra encarnizada, estás a nuestro lado.

en los malos tiempos, jamás abandonaste la ciudad, en los buenos tiempos, jamás sacaste provecho, en los tiempos desesperados, jamás temiste a nada…

en la batalla, elegiste luchar por todos los medios, luchaste con rabia y devoción, con auto-conocimiento y conciencia, sin miedo a la muerte y con fe en la vida, a veces, como un lobo, otras, como un árbol, buscaste al ser humano en ti y en quienes te rodeaban, y jamás te alineaste, sino que seguiste tu propia entropía…

estabas destinado a estar en la órbita de las estrellas, ¿por qué, estrella, te preocupas de la oscuridad?. Gira con alegría por estos tiempos, ¡cuya infelicidad te sea extraña y lejana!. Tu esplendor pertenece al otro mundo, para ti, ¡la misericordia debería ser pecado!. La única orden que cuenta para ti: que eres de verdad…

Para el compañero revolucionario pero, sobre todo, excelente persona, Lambros Foundas.