"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 20 de febrero de 2012

Vuelven los comedores pro-presxs en el CSO Palavea (Coruña)

Info extraída de Abordaxe: Aquí.

Lejos quedan ya aquellos comedores y cenadores veganos en el viejo CSO Casa das Atochas, ubicado en el inmueble nº 14 de la calle Atocha Alta de A Coruña, embrujado por un grupo de jóvenes de diferentes movimientos sociales antagonistas de la ciudad durante 3 largos años. Hoy, ya exorcizado y desalojado aquel emblemático espacio por los sacerdotes del orden y la ley, parecía que aquella tradición se había perdido, pero nada más lejos de la realidad.

Vuelven así los comedores veganos solidarios con las personas presas, todos los miércoles a éso de las 14:00 de la tarde. La idea es, al grito de guerra de "¡Abajo los muros, arriba los tenedores!", tener una excusa más para reunirse, disfrutar de comida libre de sufrimiento animal y, además, apoyar tanto económicamente como a través de las ideas y vicisitudes que en las conversaciones y debates de sobremesa puedan surgir, a acabar con la injusticia que suponen las cárceles en un sistema como éste, que se encuentra precisamente diseñado para perseguir, aislar, criminalizar y reprimir a toda disidencia o comportamiento divergente, generalizando entre culpables e inocentes y arrojando a todo lo que molesta al mismo vertedero y provocando por lo tanto no sólo que no se resuelva el problema del delito (originado casi siempre por las construcciones sociales heteropatriarcales que cimentan nuestra "cultura", así como por la existencia de propiedad privada y del sistema capitalista, y por la situación de miseria y exclusión de él derivada y que cada vez más personas han de soportar día tras día) sino también un agravio constante del problema, pues cada vez hay más vigilancia, más represión, más leyes con las que estigmatizar y legislar cada aspecto de la vida cotidiana y, por lo tanto, más presxs y más pretextos absurdos para entalegar a la peña.

Para llegar a la okupa, recomiendo coger el autobús urbano de la línea 1-A, y os bajáis en la parada del Alcampo. Una vez allí, cruzáis la calle y está a unos pasos, al lado de la discoteca Oh! Coruña, calle Río Quintas nº 31.

La cárcel esconde el fallo del sistema.