"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Próximas charlas del colectivo Negres Tempestes en Galiza

Info extraída del blog del CSO Palavea: Aquí

Desde el barrio de Sants en Karcelona llega este colectivo que estará dando charlas en dos partes de Galiza en las fechas y espacios que siguen:

- En Vigo el día 27 de Diciembre, en el Centro Social A Revolta a las 19:30 de la tarde.
- En A Coruña el día 28 de Diciembre en el Centro Social Okupado Palavea a las 20:30 de la tarde.

El propósito de estas charlas es romper un poco el estereotipo que define al/a la anarquista perfectx como alguien que como buen/a anarquista ha de rechazar, en nombre de un internacionalismo malentendido, la cultura y lengua del territorio en que vive, así como al/a la independentista perfectx como un/a rojx que defiende la idea de creación de un Estado con todo lo que ello conlleva de autoridad y estructura coercitiva.

Así, tendemos a lanzar consignas desde mi punto de vista ridículas como por ejemplo "Independencia es fascismo" (demostrando con esa relación forzada de independentismo y nacionalismo el desconocer una amplia parte del discurso del independentismo), igual que algunxs rojxs con poco cerebro lanzan otras como "Anarquismo es españolismo", algo absurdo totalmente pues no luchar por la construcción de un estado socialista "de tránsito hacia el comunismo" (ejem, ejem... ver comillas) no significa que antepongamos la identidad española (artificial) a la galega, en tanto que comprendemos por esa identidad una cierta herencia cultural que no necesariamente ha de conllevar una política o postura chauvinista o supremacista frente a cualquier otra (y por supuesto, menos aún que reconozcamos la cultura española como nuestra).

El Estado español es hoy un Estado-nación que existe a través de los pueblos a los que ha desposeído tanto de su cultura autóctona como de su autonomía para mantenerse al margen de las estructuras del desarrollo capitalista, imponiendo un modelo de cultura prefabricada y estándar que, en gran medida, surge en detrimento de aquella que pertenece a otros pueblos cuya existencia se remonta a varios siglos antes de concebir España como tal. Por ende, lo verdaderamente contradictorio es, desde mi postura, defender esa falsa identidad española con la excusa de que proclamar la cultura de los pueblos es nacionalista y por tanto autoritario, fascista y un largo bla bla bla de gilipolleces que no hace falta ni mencionar.

Por otro lado y como postura personal, yo como anarquista no encuentro incoherente el reconocer y valorar la lengua y cultura de Galiza, donde he crecido y donde vivo actualmente pues ello, evidentemente no me impide valorar y nutrirme de otras culturas que son alóctonas al espacio donde se ha desenvuelto mi existencia. Creo que el problema surge cuando en la opresión real que sufre una cultura determinada, encuentras el pretexto perfecto para anteponer dicha cultura a otras o para tratar de exaltarla por encima de otras. Además, resulta bastante problemático el hecho de que muchas veces, esa conservación de la cultura propia ante la imposición de otras conlleva la casi automática asimilación y aceptación de un cierto estilo de vida que, en muchos casos, entra en conflicto con los intereses que, como anti-autoritarixs, algunxs poseemos. Un ejemplo cercano es aquí en Galiza, donde una parte notable de la población vive de la pesca y se encuentra ya en peligro ante las pesca indiscriminada de las multinacionales. Yo reconozco la cultura galega como mía y me enorgullezco hasta cierto punto de ella (sin tratar de situarla, repito, por encima ni por debajo de ninguna otra) pero al mismo tiempo, mi pensamiento anti-especista me impide justificar la práctica de la pesca sea a pequeña escala, a gran escala, tradicional o industrial pues sea como sea, supone la sumisión de un/a individux (el/la animal pescadx) ante los caprichos y el abuso de otrx (el/la pescador/a, el/la mariscador/a...) que puede abastecer sus necesidades sin necesidad de establecer esa relación de dominación/sumisión y éso, desde un punto de vista anti-autoritario es inadmisible.

Al mismo tiempo, creo que debe conservarse el rechazo de los valores que despreciamos del estilo de vida y la construcción social contemporánea en materia de relaciones humanas, con el medio que conforma nuestra realidad circundante y sobre todo a nivel de cultura que evoluciona a través de experiencias autoritarias que apestan independientemente del contexto en el que tengan lugar. Considero por tanto que debemos conservar esas culturas, sí, pero siempre identificando y aislando todo aquello que, aunque dentro de "nuestra" cultura, simbolice los mismos esquemas que como anarquistas odiamos y trabajamos para destruir (heteropatriarcado, especismo, xenofobia, saqueo del medio ambiente, "cultura" de la domesticación...).

De todas formas, cultura e identidad cultural no deberían ser conceptos equivalentes al de frontera, al contrario, debería servirnos para el intercambio de saberes y experiencias con todas las variedades posibles a través de fronteras, banderas manchadas de sangre e intereses imperialistas y nacionalismos estúpidos que no significan nada.

Evidentemente, cada individux ha de ser libre de reconocer o no como suya una cultura X, pero el hacerlo no le convierte en "menos anarquista" que Fulanitx, por decirlo de alguna manera.

En fin, creo también que es un debate sobre el que falta mucho trabajo y molaría potenciarlo.

Más info del colectivo en su página web, Aquí.

¡Allí nos vemos!.