"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Entrevista a Nikos, amigo de Alexis y testigo presencial de su asesinato

Han pasado ya 3 años y escasos días desde que Alexis Grigoropoulos caía fulminado en el asfalto de Exarcheia. La policía penetró con su vehículo hasta la zona donde tanto Alexis y sus amigos como otrxs jóvenes se encontraban. Una vez allí, les insultaron y provocaron con cosas como "vamos, putitas" y algunos jóvenes respondieron a los insultos retando a la policía. La policía efectúa tres disparos y uno de ellos alcanza a Alexis en el pecho. El joven de 16 años muere ratos después y sus amigos le suben ya cadáver a la ambulancia.

Los maderos emprenden la huída y con sus mentiras la prensa intenta por todos los medios habidos y por haber justificar el asesinato policial de un civil. Se acusa a Alexis de formar parte de un bloque de 30 encapuchadxs que arrojaron cócteles molotov y piedras contra la policía (dicho ataque a la policía nunca sucedió, según declaraciones de numerosxs testigos), se apela una y otra vez a la fuerte presencia anarquista en el barrio de Exarchia (de tradición precaria y combativa)... todo para intentar evitar decir las cosas con claridad: a Alexis le asesinaron a sangre fría sin ningún motivo, amparándose en su placa y su privilegio. Mientras, en la calle, una insurrección que sería conocida como el Diciembre griego estalla. Esa misma noche, la del 6 de Diciembre del 2008, más de 10.000 personas (la mayoría anti-autoritarixs o jóvenes precarixs) toman la capital helena y arrasan con bancos, locales comerciales de grandes firmas, comisarías y sedes de partidos. De especial mención es aquella imagen de la calle Ermou, siendo pasto de las llamas y las piedras al tratarse de una de las calles más caras del mundo. Lxs anarquistas okupan la Politécnica (situada cerca de Exarcheia y considerada aún hoy por muchxs un símbolo de lucha dada la revuelta que tuvo lugar allí en 1973 poniendo fin a la dictadura) así como la facultad de económicas y empresariales mientras que lxs izquierdistas hacen lo propio con la facultad de derecho, y las transforman en centros desde donde coordinar la lucha, decidiendo llevar ésta más allá de la repulsa anecdótica por el crimen de Estado  y dándole continuidad extendiéndola a todos los ámbitos de la vida cotidiana, sacudiendo la sociedad y sobre todo, las conciencias de lxs anarquistas de todo el planeta que sólo podíamos asistir con miradas cómplices a los sensacionalistas titulares del telediario y sonreir al sentirnos identificadxs con las palabras y acciones de nuestrxs hermanxs griegxs.

Finalmente, tiempo después, al madero le sale mal la jugada y es detenido, juzgado y condenado a cadena perpetua por asesinar a Alexis y por un uso negligente de su arma, ingresando en prisión donde son varios los intentos de compañerxs anarquistas y solidarixs de ajusticiarle como se merece. En la calle, la revuelta continúa y este pasado 6 de Diciembre varias ciudades griegas fueron escenario de fuertes enfrentamientos entre anarquistas y solidarixs con la policía, recordando a 3 años de la muerte de Alexis lo lejos que están de sofocar su rabia.

Esta entrevista a continuación la he sacado del libro "¡Maderos, cerdos, asesinos! - Crónica del Diciembre griego" (Editorial Klinamen, Diciembre 2011) y fue realizada a uno de los amigos de Alexis que fueron testigos de su asesinato aquella tarde de Diciembre. Al difundirla no busco generar morbo ni salsa rosa en torno a un hecho tan fatídico como el asesinato de Alexis. Creo que como en todo, es mejor escuchar (o en este caso, leer) la versión de alguien que lo vio todo con sus propios ojos antes que las especulaciones que yo o muchxs otrxs pudiésemos realizar en internet, basándonos en lo que otrxs escriben o dicen.

De paso, recomendaros que os pilléis un ejemplar del libro. Yo me hice con él en Madrid, en el Encuentro del libro anarquista de este año y dado que la primera edición en español es de este mes, tal vez tarde un poquillo en llegar a la calle (lo digo porque un colega lo ha buscado en la librería on-line de la Malatesta y otras librerías libertarias y distris y no lo ha encontrado) pero la verdad es que está bien editado y contiene desde comunicados hasta una crónica de los sucesos bastante completa (aún no he terminado de leerlo, pero estoy en ello y está bastante bien). También contiene imágenes de carteles de diversos grupos anarquistas, recortes de periódico de entonces etc... El único problema es que dado que el coste de la producción por cada ejemplar es de 3,40 €, poner el libro a 10 € me parece un poquillo caro pero siendo para una editorial libertaria y autogestionada, no me importa si es por ayudarles a poder seguir con su proyecto.


En fin, que me enrollo, aquí dejo la entrevista.

Que el hambre de justicia sacie la sed de venganza.
Alexis Grigoropoulos, 16 años. Asesinado por el Estado griego el 6/12/2008.

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Curso el primer año de instituto en el Psychiko. Conocí a Alexandros, o Gregory (el apodo que le pusimos, por su apellido), en cuarto de la escuela primaria. Íbamos al mismo colegio. Hasta el primer año de escuela media no nos hicimos amigos. Desde ese momento hasta ayer, cuando lo mataron, fuimos muy buenos amigos. 

Ayer, 6 de Diciembre de 2008, ¿estabas con Alexandros?

Ayer, a éso de las 17:50 de la tarde, fui con un vecino que es amigo mío a la estación Larisis. Antes de ir allí, sin embargo, había hablado con Alexandros. Me dijo que iba a ir a un partido de polo... le dije que me llamase cuando terminase el encuentro, para quedar en la calle Mesolongi, en Exarchia. Iba al partido con sus amigos Nikos F. y P. Ch. Solíamos quedar regularmente en Mesolongi. Pensamos ir a Faros Psychikou, para encontrarnos con nuestros amigos del colegio y hacer algo juntos, ya que ayer yo celebraba mi santo.

Finalmente, Alexandros te llamó cuando terminó el partido. ¿A dónde iba él?

Sí, me llamó y me dijo que saliera, que él ya salía del estadio... por lo que veo en el móvil, Alexandros llamó a las 19:10.

¿Cuándo te encontraste con Alexandros en la calle Mesolongi de Exarchia?

No recuerdo exactamente. Unos 45 minutos antes del incidente. Fui andando desde casa de mi amigo. Subí la calle Ipeirou (si no me equivoco), luego giré a la derecha hacia el museo, subí Stournari hacia la plaza a la derecha y a 10 metros está Mesolongi. Lo esperé unos 3 o 4 minutos.

¿Qué hicistéis cuando llegó?

Cuando llegó fuimos a una tienda a diez metros a comprar algo de comer y beber... Volvimos por la calle Mesolongi para comer y charlar.  

¿Dónde os sentastéis exactamente?

Nos sentamos en el portal de un edificio de apartamentos en el cruce de Mesolongi y Tzavella, en la acera izquierda desde donde veíamos la calle Zoodochou Pigis. En ese lugar hay tres rejas donde te puedes sentar. Ahí nos sentamos. Nos comimos lo que habíamos comprado y de repente, mientras hablábamos, oímos un estruendo. Lo suficientemente cerca de nosotros para que lo pudiéramos oírm pero no lo bastante para que nos pudiéramos hacer una idea de qué había ocurrido. No le prestamos ninguna atención...

¿Vistéis la luz que acompañaba al ruído que has descrito?

No, porque desde donde oímos el ruído no teníamos contacto visual, ya que teníamos un muro enfrente. Para ver mejor qué ocurre en la calle Navarinou tienes que bajar hasta la mitad de la calle Tzavella.

Tras un minuto y medio oímos a unos 4 o 5 transeúntes decir: "Viene la policía, algo ha ocurrido...". Así que, llenos de curiosidad, Alexandros y yo fuímos hasta donde se podía ver qué había ocurridol Nos movimos unos 2 o 3 metros... Cuando llegamos a la mitad del paseo vimos a dos agentes de policía a una distancia de unos 15 o 20 metros. Estaban justo en el cruce entre Zoodochou Pigis y Tzavella. Uno era más alto que el otro. Seguidamente se detuvieron en el cruce de las dos calles... Enfrente de nosotros dos no había nadie más. Alexandros estaba frente a mí y yo estaba detrás a su derecha. Cuando los policías se pararon en Zoodochou Pigis y Tzavella tenían ya las manos, la izquierda o la derecha, no recuerdo, en sus pistolas, que estaban en la funda que cuelga del cinturón. Alguien detrás de mí lanzó una botella de plástico que, naturalmente, no les llegó a alcanzar. Me olvidé decirte que cuando ví a la poli empezaron a gritarnos a mí y a Alexandros, diciendo "me cago en la virgen, ven aquí y te enseñaré quién es más duro" y cosas así. Los chicos de detrás de nosotros les gritaban a los maderos "fuera" o "iros a tomar por el culo"...

Cuando lanzaron la botella de plástico, los policías, los dos si no me equivoco, sacaron las pistolas, apuntaron al frente, es decir, hacia donde estábamos Alexandros, yo y el otro, y se escucharon tres disparos. Se me había olvidado deciros que estoy seguro de que uno de los dos policías sujetaba el arma con las dos manos. Entonces ví - y estoy completamente seguro - que los policías no estaban disparando al aire, ni al suelo. ¡Apuntaban hacia donde estábamos y dispararon!.

Alexandros cayó, si no me equivoco, tras el primer o segundo disparo; seguro que antes del tercero... Después, no sé lo que pasó. La gente gritaba y alguien le levantó la camiseta a Alexandros. Pude ver que tenía un agujero en medio del pecho, un poco hacia el corazón, y que había sangre en la herida...

Los policías que dispararon, cuando vieron a Alexandros caer, salieron corriendo. No sé hacia qué dirección... Entonces llegó la ambulancia y subió a Alexandros, muerto. Lo digo porque no tenía pulso y le salía sangre de la boca.

¿Qué luz había en el sitio en el que ocurrió el incidente?

Aunque ya era de noche, había luz en las farolas y en las tiendas. Sólo había una farola que no funcionaba, a la izquierda de Alexandros. 

¿Quieres decirnos algo más de lo que sabes?

Lo único que quiero decir es que ellos no mataron a Alexandros. Lo asesinaron a sangre fría...