"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 9 de octubre de 2011

Porque luchar a medias también es mediocre, tomar posturas, debatir, evolucionar, atacar.

El próximo 15 de Octubre retorna el fantasma de lxs indignadxs y es por ello por lo que siento la necesidad de escribir ésto, de decir algo al respecto.

Expondré una serie de opiniones y luego que cada persona las contraste, rebata o ignore según crea conveniente y a través de los medios que crea necesarios o adecuados. Veamos.

- El miedo, una reacción natural a lo desconocido. ¿Qué fue el 15-M para otras luchas?.

Lo primero a lo que me referiré será al amplio elenco de reacciones que todo este fenómeno social ha provocado dentro del marco de los diferentes movimientos sociales tanto en aquellos con una trayectoria más reciente como en otros de un carácter más secular como por ejemplo, el anarquismo y algunas de sus ramificaciones.

En los movimientos vecinales, ciudadanos, ecologistas, animalistas, en sindicatos combativos e incluso en algunos espacios declarados anticapitalistas y/o antiautoritarios no han sido pocas las personas que se han sumado a sus acampadas, campañas e intervenciones de acción directa no-violenta. Se han visto asambleas tomadas por el reformismo y las alternativas recuperadoras a la llamada partitocracia diseminándose sin seguir liderazgo alguno por los barrios construyendo los vecindarios por sí mismos espacios autónomos de contrapoder que dieron origen a algunas acciones desde mi punto de vista bastante plausibles y dignas. Barrios enteros en pie plantando cara a la policía a la que meses antes temían para detener el desahucio de sus convecinxs, redes de solidaridad y apoyo mutuo que eran tejidas con ilusión y esfuerzo de todxs para sustituir las relaciones mercantilistas impuestas por los modelos del dominio, concentraciones ante el parlamento catalán en las que políticxs y especuladorxs eran insultadxs e increpadxs por el objeto de sus mercados, okupaciones de inmuebles abandonados, charlas con algunos temas tan interesantes como los CIE's (Centros de Internamiento de Extranjerxs) o la desobediencia de género y la teoría queer y lo que en mi opinión es lo más importante, la ruptura en algunos casos concretos del bloqueo mediático a toda violencia policial y con ésto no estoy diciendo que los medios denunciasen la brutalidad de las fuerzas de seguridad contra civiles desarmadxs en lucha por sus derechos más inalienables pues nada más lejos de la realidad. Lo que digo es que la represión se generalizó y por tanto, fue imposible el ocultarla o maquillarla ante unas masas que después de ser víctimas de ésta abrieron los ojos y entendieron que la policía no sólo ataca a esxs jóvenes "antisistema", "radicales" y "anarquistas" vestidos de negro y con el rostro encapuchado que descargan toda su ira contra bancos, multinacionales y vehículos de la policía sino que lo que persiguen es la osadía de lxs desheredadxs a decir que NO, sea de la manera que sea.

No obstante, ésto no basta contra la maquinaria del capitalismo y como siempre, ha sabido cubrirse bien las espaldas recurriendo a tácticas tan tradicionales como lxs Provocadorxs (agentes de policía destrozando sin ningún tipo de logística todo lo que encontraban a su paso para justificar las cargas de sus compañerxs de uniforme) u otras tantas que, acompañadas de los sensacionalistas y criminalizadores titulares de los mass-media terminaron enterrando la credibilidad del movimiento.

Es cierto que como siempre, no todo es positivo y en algunos lugares, el movimiento encontró en su propia consolidación el problema que suele terminar devorando este tipo de proyectos: la masificación. Dentro de las acampadas del 15-M yo mismo he podido asistir a un movimiento tan heterogéneo como estéril, con filas donde se estrechaban la mano explotadorxs y explotadxs para luchar contra un monstruo de cuyo organismo ellxs también formaban parte inconscientemente. He podido ver, así mismo, cómo la gente aplaudía las altas cifras de asistentes a una manifestación convocada por el 15-M mientras parecían ignorar que el 70% de esa gente no procedía de una situación ya politizada ni había participado a priori en lucha alguna y que por tanto, era muy posible que ignorasen la razón exacta de por qué protestaban desarrollándose mecánicas seguidistas en las que la gente acudía a las movilizaciones motivada por sus amigxs o como si manifestarse fuese un "plan para esta tarde". Las asambleas no eran, en algunos casos, un panorama menos desolador convirtiéndose en espacios de autoridad y relaciones de dominio donde lxs que contábamos con una cierta base (más o menos significativa) intentábamos exponer en vano nuestras opiniones mientras éramos censuradxs o inquiridxs con preguntas sin respuesta y argumentos tan triviales como incoherentes que encajaban en un perfil, el de aquellxs que pretenden enfrentarse al capitalismo (unxs para reformarlo, otrxs para destruirlo, otrxs para ser parte de sus propias modas televisivas...) sin antes haber comprendido su funcionamiento.

Hubo quiénes motivadxs por lo que parecía una reacción a las agresiones del poder decidimos tratar de incidir en las asambleas y acampadas de nuestra ciudad (encontrándome yo, por lo menos, con un rechazo cuasi-religioso a la violencia revolucionaria que terminó derivando en que me rindiese) y quiénes desde un primer momento atacaron algunos frentes de éste. Por parte de individualidades y grupos de afinidad anarquistas llegaron opiniones de todo tipo. Desde cartas donde se animaba a lxs compañerxs a no dejar morir el movimiento (invitando a participar para cambiar lo que considerasen que fallaba en lugar de darle la espalda) hasta otras llenas de descalificaciones (en varios casos gratuitas, en otros desbordantes de razón) e incluso de amenazas o acusaciones varias, con un espacio reservado para la cultura de la conspiranoia y su cómplice rol de freno de mano para la lucha de clases, vehículo de cambio social por excelencia en la historia. Hubo también quiénes mostraron en sus aportaciones temor a que se convirtiese en un nuevo ejemplo de izquierdismo indefinido, democráticamente recuperable y de rebeldía efímera. También hubo quién ante la posibilidad de que su identidad personal ya fuese como anarquista, comunista, independentista, republicanx etc. se viese absorbida por una turba tan decidida como desorientada, defendieron a capa y espada su postura pero sin ceder llegando a ser incluso contraproducentes los efectos de esta actitud para su día a día, produciendo depresiones, malos rollos entre compañerxs y amistades y distanciamiento entre los distintos frentes de lucha. 

Tras haber pasado un tiempo y haber visto tanto en primera persona como desde una posición de espectador los dimes y diretes entre unxs y otrxs, debo decir que creo que el movimiento es absolutamente insuficiente y debería comenzar por asumir unas posturas claras y sin relativismos ni dudas absurdas ante la imposición por parte de las clases privilegiadas de este modelo de organización tecnificada de la vida, del tiempo, del espacio y de la producción que ha llenado de nocividad este mundo hasta volverlo inhabitable y cuyas nefastas consecuencias llevamos padeciendo años sólo para mantener activos los mecanismos de reproducción y crecimiento del capitalismo y sus estructuras. Hecho ésto, llegaría el momento de llevar a la práctica la revuelta en todas sus formas para mediante huelgas generales y salvajes, auto-organización, solidaridad y esperanza poder destruir a la par que construir. Destruir este mundo para sustituir paralelamente sus cimientos por otros más humanos, más sinceros, más justos.

- ¿Cómo nombrar lo invisible?, confusión entre los distintos movimientos participantes o convocantes.

Una vez tratado el tema de las reacciones en los movimientos sociales me gustaría abordar brevemente algo que me llamó la atención y es la confusión que existía en torno al uso de los nombres como "Movimiento 15-M", "Movimiento Democracia Real Ya!", "Toma la calle", etc.

El movimiento 15-M era el nombre que recibía y recibe todo el abanico de movimientos, asambleas, acampadas, comisiones y demás que encontrasen su origen en las protestas que tuvieron lugar el 15 de Mayo (de ahí el nombre).

Por su parte, para comprender DRY y el papel que jugó en todo ésto es quizás necesario remontarse unos meses en el tiempo. Todo surgió en la emblemática Puerta del Sol, en el centro de Madrid. Una inmensa carpa se levantaba y albergaba lo que en un primer momento se definía como un simple intento de devolver al pueblo la voz cantante a la hora de tomar las decisiones dentro de este sistema, sin cuestionar su eje principal. Reivindicaciones exigiendo transparencia en las cuentas de lxs políticxs pero sin poner en entredicho la misma existencia de su privilegio o propuestas para otras formas de gestionar el poder pero sin cuestionar el por qué necesitábamos a alguien encima de nosotrxs diciéndonos qué debemos o no debemos hacer. Miles de curiosxs se acercaron a aportar sus ideas y sus opiniones (y otrxs a consumir bebidas alcóholicas u otras drogas en el recinto) pero lo que no sabían era que la libertad de expresión era allí tan ficticia como en el resto de la ciudad y del mundo. Los sindicatos mayoritarios, partidos como Izquierda Unida (símbolo del progresismo bienpensante y de los totalitarismos mercantiles disfrazados de participativos y de humildes) u organizaciones bienestaristas y afines a la conservación de este sistema como Greenpeace, ONG's varias etc. habían tomado las asambleas y decidían quién podía hablar y quién no violando turnos de palabra a placer o atacando sistemáticamente a personas cuya opinión les incomodaba lo más mínimo. Gente que iba a las asambleas para salir frustrada y quemada, debates que terminaban en discusiones (y en agresiones físicas y verbales), centralización del poder y en definitiva, un conjunto de actitudes y detalles de los que surgieron muchas tensiones, cabreos y enfrentamientos.

Llegaron las primeras entradas en escena de la policía, el desalojo a golpes y pelotazos de la plaza y las primeras reacciones ante quiénes pese a todo, llamaban a la calma y a la sensatez. Afortunadamente, compañerxs de Madrid (a algunxs de lxs cuales conozco y aprovecho para enviarles un grato saludo) lograron que cuando la acampada de Sol se tambaleó, el movimiento evolucionase y se transformase en una asamblea en cada barrio, horizontal y donde de verdad no hubiese sitio para la censura siempre que las ideas proclamadas fuesen respetables, ergo, respetuosas a su vez con todas las de lxs demás y con los diferentes colectivos que co-existían en dichos espacios como homosexuales (bi-trans-lesbo-homo-queer) o asociaciones de personas inmigrantes.

DRY, por su parte, ha sido objeto de diversas acusaciones y en algunos medios antagonistas se llegó a afirmar que sus principales defensorxs eran también leales al neoliberalismo, conocidas eminencias dentro del mundo de las finanzas y el márketing. En otros como Wikileaks hubo un tiempo para las palmaditas en la espalda y los apretones de manos con este movimiento y también para las críticas y los insultos. De todas maneras y dado que Wikileaks fue también objeto de numerosas acusaciones yo prefiero no entrar en estos términos ni llevar el texto por estos derroteros. Para mí Wikileaks no es más que otro mass-media más tan "creíble" como otros espacios informativos o declaraciones y aportaciones supuestamente refractarias al orden social imperante pero que al final, no eran más que mentiras en boca de quienes no dudan en chupar bien del bote cuando se les presenta la ocasión, como por ejemplo Al Gore y sus discursitos contra el cambio climático pero éso sí, desde su estándar de famosete bien acaudalado.

Sol hizo alguna entrada en escena más pero ya no contaban con la misma credibilidad que antes y por supuesto habían perdido por completo el control de las asambleas. A día de hoy, sinceramente, desconozco la situación de ese movimiento de asambleas barriales pero se siguen sucediendo los desahucios y algunos de ellos parecen seguir obteniendo una respuesta firme lo que es buena señal.

En otras ciudades del Estado, a pesar de todo, la cosa no era tan fácil y por ejemplo en algunos lugares la gente que rechazaba totalmente la presencia de personas en sus asambleas que pudiesen tener intereses en llevarse a la peña al huerto para sacar beneficio en forma de votos o simpatizantes no dudaba en reconocerse como Democracia Real Ya sin saber que precisamente, el mayor ejemplo de recuperadorxs en mucho tiempo lo encontramos precisamente ahí.

Creo que desde el principio la situación fue muy confusa para algunxs de nosotrxs y por ende, comprendo ésto como otro craso error más a tener en cuenta la próxima vez.

- De incoherencias y falsa benevolencia. La otra cara del 15-M. 

Como algunxs ya sabréis, a las personas que bien de manera descentralizada o bien asumiendo un papel de responsabilidad dentro del mismo participaban del funcionamiento de alguna de estas acampadas, asambleas etc. se les dio el nombre de lxs "Indignad@s".

Ésto no es fruto de la casualidad y encuentra su razón de ser en que el movimiento fue inspirado en gran medida por el libro escrito por Stéphane Héssel, llamado "¡Indignaros!" y que recogía en muy pocas hojas lo que podríamos señalar como el manifiesto que sirvió de revulsivo para quienes comenzaron con lo de Sol. Los mass-media, como siempre, se tomaron la libertad de apropiarse el monopolio informativo en torno a este movimiento y con el fin de generar morbo y espectáculo no tardaron en poner nombre y etiqueta a todo y a todxs.

Stéphane Héssel es considerado aún hoy por mucha gente como un gran pensador pero lo cierto es que su manera de pensar dista mucho de ésto.

El señor Hèssel, en vista del éxito de su primer libro (el cual él no se esperaba ni de lejos), decidió escribir un segundo, en la misma onda que el primero pero con el título "Comprometeos" y que vino a presentar al Estado español yendo a caer a Madrid, justo en el medio de las manifestaciones contra la reforma constitucional aprobada de manera conjunta entre el PP y el PSOE y que se traduce en la introducción en la constitución de que será obligatorio pagar al FMI y los otros prestamistas la deuda generada por sus propias políticas y chanchullos antes de destinar el dinero a cualquier gasto social y todo ésto, sin consultar al pueblo al que se supone que representa la carta magna. Pues bien, a lo que iba. La cuestión es que durante su visita, el señor Héssel hizo unas declaraciones la mar de reveladoras y en las cuales no sólo se reconoció como admirador de Zapatero (presidente del PSOE y marioneta del dominio al igual que su supuesto archienemigo en el PP, Rajoy) sino que además, se mostró decepcionado y descontento con el cariz revolucionario y anticapitalista que el movimiento cuyo origen muchas fuentes le atribuyen a él y a sus libros ha ido tomando con el paso de los meses y hacía un llamado al voto útil calificando la abstención activa de "irresponsable".

Estos hechos son una clara manifestación de los intereses que desde un principio había detrás del movimiento de lxs Indignadxs, independientemente de la evolución del susodicho con el paso del tiempo en según qué ciudades y en según qué aspectos. 

- Sobre la No-violencia y cómo ésta defiende los intereses del poder.

Según a quién se le haga esta pregunta encontraremos seguramente respuestas de lo más variopinto pero lo cierto es que el movimiento logró, en ocasiones contadas al menos, ser un grano en el culo del poder e hizo que algunas conciencias se percatasen de la clase de mundo en el que viven. No obstante, mucha gente después de recibir brutales palizas de la policía en sus concentraciones pacíficas todavía iban a los tribunales exigiendo justicia, pidiendo dimisiones y demás prácticas contraproducentes y estúpidas que sólo logran una cosa: Legitimar el papel del Estado y por tanto la autoridad para decidir y mediar por nosotrxs en los problemas que, como seres racionales, podemos resolver sin ellxs.

¿Por qué pedís justicia a lxs mismxs jueces/zas, fiscales y bastardxs encorbatadxs que enviaron a esa policía a pegaros?, ¿padecéis síndrome de Estocolmo o qué?.

Es necesario dejar de confiar en los aparatos y mecanismos del Estado porque si cuestionamos al capitalismo pero le suplicamos que resuelva por nosotrxs los problemas, ¿para qué protestamos?.

En fin, la cuestión es que con indignarse no es suficiente, hay que llenarse de rabia y canalizar esa rabia contra sus instituciones, bancos, multinacionales y contra todxs aquellxs que aún en estas condiciones tan críticas tengan la cara de ejercer de policías sabiendo que están protegiendo la integridad de un sistema criminal, mucho más criminal que cualquier persona que, sin trabajo y sin futuro, atraca un banco robando el dinero a quiénes lo han empujado a esa situación. Mientras ésto no se comprenda, la cosa no cambiará lo más mínimo. Es posible que el poder decida concedernos reformas parciales (es decir, será el poder quién nos las conceda, no nosotrxs quiénes las conquistemos) pero dichas reformas podéis estar seguros de que no afectarán a su estabilidad ni harán menos injusta o cruel la situación del 3º mundo o sin irnos tan lejos, de algunos barrios del Estado español que se mueren de cárcel mientras las drogas y el tedio consumen a la población para que unxs cuantxs puedan "vivir" sin preocupaciones ni "jaleos políticos". Son apagafuegos, el pan y el circo con el que contentar a unas masas cada vez más hartas de este mundo. Lo que vosotrxs llamáis "vivir en paz", sin embargo, es la monopolización del aparato de la violencia por parte del Estado. Mientras tú disfrutas de tus comodidades manchadas de sangre, las redadas contra inmigrantes, el heteropatriarcado, la represión policial contra todo lo que no sea gris y comercial, la responsabilidad directa de la U.E. en diversos genocidios en Oriente Medio... son cosas que seguirán apareciendo en tu televisor porque seguirán sucediendo y ésos problemas generan rabia y la rabia ha llegado un momento en el cual ha vencido a la paciencia. 

Mirar para otro lado y hacer como que no ha pasado nada es COBARDÍA y va siendo hora de dejar de actuar como putxs borregxs y salir a la calle para algo más que para ir de compras.

Por éso, me gustaría para terminar decir que si crees que destruir un banco mientras está cerrado es violencia, pregúntate si no lo es también el hecho de que ese banco robe las tierras a los pueblos originarios (caso de BBVA o de Banco Santander en Chile, con el pueblo mapuche) o si no es violencia también el hecho de que tengas que trabajar toda tu vida para poder sobrevivir, aceptando condiciones vejatorias y humillantes en muchos casos y todo para acceder a lo que ese panfleto zarrapastroso que llaman constitución afirma que te corresponde por derecho. Si crees que es violencia okupar un edificio propiedad de una inmobiliaria con antecedentes por delitos relacionados con la corrupción y la especulación urbanística y re-utilizarlo con un uso social dando vida a barrios enteros, pregúntate si no es violencia también que hace sólo unos días, una familia fuese desahuciada en Zaragoza mientras estaban de parto (más info aquí) y pregúntate también si no es violencia que la cultura esté cada vez más mercantilizada, volviéndose un sucedáneo con una lógica de mercado en lugar de una creación altruísta hecha con el corazón. Pregúntate si no es violencia que cada vez haya más paro y más familias empujadas al delito para no morir de hambre, para poder vestirse y tener una vida indigna. Pregúntate si no es violencia el hecho de que tú, cada noche, llegues a casa quemadx del trabajo y todo para besar a tus hijxs en la mejilla y fingir con una sonrisa que no te crees ni tú que todo va bien, que mañana será otro día. Sentarte enfrente de la tele para ser hipnotizadx por publicidad, deseos artificiales que consumirás para destacar, para que todxs vean que te puedes permitir "ese caprichito" mientras financias las guerras que matan miles de personas (y de las que nadie habla, ¿no son violencia o qué?). La telebasura te atonta hasta que tus ojos se cierran y duermes para que el despertador te recuerde horas después que tu vida sigue siendo una mierda.

Habláis de violencia con un cadáver en la boca.

El movimiento del 15 de Octubre hace llamamientos a una respuesta global en forma de movilizaciones no-violentas pero yo creo que va siendo hora de hacer un llamamiento a la insurrección, a que ardan las barricadas una vez más por el futuro que nos han robado, por el presente que han construido y por el pasado que han destrozado con sus recortes, con los cuales nos han hecho retroceder varios lustros en lo que a nuestras condiciones de vida se refiere, lanzando al abismo todas las mejoras que nuestrxs antepasadxs pagaron con sus vidas.

¡Ni no-violencia ni hostias!.

- Para terminar 

Que cada unx se haga la siguiente pregunta: ¿qué significó el 15-M (y todo lo que de él ha ido derivando) para el poder?, ¿de verdad les hemos afectado?.

Algunxs dirán que sí, que si no les hubiésemos afectado no habrían enviado a la policía a disolver a porrazos y patadas las concentraciones pacíficas pero el enviar a la policía es una estrategia con la cual criminalizar un movimiento ante unas masas que han establecido a la policía como el ejemplo incuestionable de justicia. Cuando la poli ataca algo o a alguien, significa que algo habría hecho, ésa es la mentalidad que reina hoy en día. Si un poli es sorprendido con farlopa, es "un caso aislado" pero si un/a chaval/a pobre, en un barrio, lleva farlopa automáticamente es consideradx como un traficante y toda la juventud de los barrios es hostigada, criminalizada y objeto de todo tipo de reportajes sensacionalistas. Ojo, con ésto no hago apología de la droga y que conste que las odio a muerte pero es un ejemplo para que algunxs vean la parcialidad con la que inconscientemente se juzga muchas veces un caso determinado en función de lxs protagonistas.

Yo la verdad es que dudo mucho que el 15-M haya significado algo para el poder principalmente porque han ignorado absolutamente todas las exigencias y la voz de todo el pueblo que se manifestó, aún haciéndolo siguiendo un comportamiento heterónomo. De todas formas, creo que sentó las bases para la auto-organización de las personas en barrios y tajos a través de las asambleas y ésto, de ser añadido a una práctica paralela diseñada de otra manera podría, en mi opinión, dar muy buenos resultados a largo o corto plazo.

Porque la búsqueda de la democracia no tiene sentido si no es el propio pueblo el que decide. No tiene sentido delegar en tercerxs nuestras responsabilidades para luego quejarnos de su mala gestión cuando esas personas que hemos nombrado subyacen a la corrupción y el ansia de poder.

Basta de intentos de reformar el sistema y basta ya de jugar a la revuelta en el tablero que el poder ha preparado a conciencia para nosotrxs. Es hora de desbordar los cauces de la legalidad establecida y de la protesta inofensiva, es hora de romper el tablero.

Salud e insurrección. Viva la anarquía.
Convirtamos nuestro miedo en rabia y la rabia en pólvora.