"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 4 de octubre de 2011

Manual del/de la no-violentx

¡Hola amigx!, ¿qué tal?, bonito día ¿verdad?.

¿Tú también estás cansadx de toda esa peña que con la excusa de buscar un mundo mejor para todxs, rompen, queman y destruyen todo a su paso?, ¡no temas!, aquí tengo la solución a todos tus problemas. Siguiendo estos sencillos pasos podrás librarte de esa gente tan molesta.

Algunos consejos:

- Es importante que sepas explicar, con claridad y usando un tono amigable y armonioso el motivo por el cual es de tan vital importancia rechazar SIEMPRE la violencia.

- La violencia es mala siempre, salvo cuando sirve para imponer (aunque sea a hostias) la noble causa de la no-violencia. Si en una mani, la cosa se complica y empiezan a volar las botellas y los ladrillos contra los bancos y las multinacionales, no dudes en agredir a quiénes los lanzan. Cuando en Génova durante una contra-cumbre un manifestante del bloque pacifista agredió a un activista del black block por no comulgar con su metodología de lucha estaba plenamente justificado. ¡Recuerda!, la violencia es mala, sólo podemos usarla nosotrxs y es para terminar con ella.

- Si un/a violentx intenta que cambies de opinión sosteniendo la visión de que toda violencia organizada y canalizada contra este orden social cruel e injusto y sus estructuras es una forma legítima de auto-defensa contra las agresiones que él ejerce contra nosotrxs a diario tales como la explotación laboral, el paro, las hipotecas y desahucios, la precariedad, el patriarcado, la xenofobia o el terrorismo de Estado tú no te dejes convencer y desvía la conversación. Es una buena opción que hables de todo lo que sepas (o de todo lo que puedas inventarte, lo que te vaya mejor) acerca de la energía, la materia, el universo y demás vicisitudes metafísicas. Dado que es posible que el/la violentx no entienda nada, será una buena forma de camuflar tu falta de argumentos.

Si lo anterior falla, siempre puedes decir que no quieres hablar de ese tema. Si te encuentras en alguna situación rodeadx de gente (una asamblea, un debate conjunto, una manifestación reformista...) eleva el tono para que todxs puedan comprobar que tú eres la víctima acosada por el/la voraz violentx insurreccionalista que "no atiende a razones" (tú tampoco, pero éso no debe notarse).

- Repite constantemente que la policía, lxs militares, lxs carcelerxs, lxs fiscales, lxs jueces/zas, lxs políticxs, lxs grandes empresarixs, lxs narcotraficantes, lxs vivisectorxs y demás negocios especistas, lxs sexistas, lxs xenófobxs y demás defensorxs de este sistema o autoritarixs despreciables son "nuestrxs hermanxs" y les debemos cariño porque sólo "están equivocadxs". Insiste en responder a sus palizas, torturas y despiadadas violaciones de los derechos humanos con flores, abrazos y un trato cálido y fraternal.

- Si hay una manifestación contra las políticas de recorte del gobierno al servicio del FMI y demás prestamistas neoliberales tú baila, grita o siéntate en el suelo con las manos levantadas. Si alguien monta gresca, tú señala con el dedo a lxs responsables y grita cuánto más alto mejor contra el uso de la violencia. Si la policía carga procura aparecer bien enfocadx por las cámaras de los mass-media y entre alaridos de dolor intenta que se te entienda cuando digas "no somos violentxs, no somos violentxs" para que luego en el telediario no cometan el error de tacharte a tí también de antisistema radical. Sólo debes detener tu conducta cuando TÚ consideres que te han roto ya demasiadas costillas o que te han provocado demasiadas hemorragias internas (no dejes que te influyan lxs violentxs, hazlo sólo cuando quieras tú).

Debes desistir en tu actitud cuando te encuentres camino del hospital puesto que la urgencia con la que tendrás que ser intervenidx te impedirá seguir dialogando con lxs respetables agentes del orden pero ¡no te preocupes!, en cuanto te den el alta, la policía ya habrá arreglado todo para que seas detenidx y trasladadx a comisaría donde mientras ellxs te pegan otra paliza más o te someten a alguna tortura, tú podrás seguir razonando con ellxs que no eres violentx y que tú sólo quieres ser su amigx. Repite la operación cuando te devuelvan al hospital.

- Olvida que el movimiento hippie de los '60 supuso para el poder un vehículo muy útil y una tapadera excelente para introducir subliminalmente el consumo de ciertas drogas que luego provocarían tantos problemas en los barrios pobres con cuyxs habitantes tú dices solidarizarte y cuyos efectos terminaron obedeciendo a los intereses del poder. Fuma porros, come setas, métete algún tripi en los conciertos, bebe alcohol y no olvides forrar la habitación de tu cómodo apartamento con fotos de Janis Joplin.

Si en cambio tu ídolo es Gandhi, olvida la acaudalada situación económica de su familia y la clase burguesa a la que pertenece. Manifiesta también su heroico sacrificio pero no hagas referencias a sus logros, no sea que te contesten con que lejos de encontrar en la paz una solución de verdad, lo que pasó fue que su familia financiaba a los grupos armados que saboteaban entre otras cosas las vías ferroviarias con explosivos y que de hecho, fue la lucha armada la que consiguió independizar a la India aún manteniéndose sin embargo las castas, el racismo y las clases sociales. Olvida también la debilidad de Gandhi con lxs niñxs y su pederastia, un secretito que debemos guardarnos porque da muy mala imagen.

Al olvidar tantas cosas, te quedará un montón de espacio libre en el disco duro que podrás rellenar con algunas citas célebres de Gandhi ya que quedan de lo más culto e intelectual si las repites cuando tu propio repertorio se ha quedado vacío. También molan para ligar o para poner por Twitter (una red social controlada por la poli, tal vez tampoco deberías decir nada acerca de que lo tienes ya que en ciertos ambientes frecuentadxs por violentxs te pueden mirar raro).

- Da discursos en plan dirigente/portavoz de masas y habla de paz, amor y respeto pero recrimina a lxs veganxs y a lxs que mantengan una postura contraria al consumo de drogas su actitud imposicionista e intolerante. Debes ser capaz de razonar que comer carne no es violencia, sino ley de vida. Si por el contrario ya eres veganx, entonces olvida que la piedra angular del pensamiento de todx veganx es el deseo sincero de ver libres a todxs lxs seres sintientes oprimidxs (incluídxs lxs humanxs) y compra caras delicatessen sin ingredientes animales (fabricadas por multinacionales), cuando te lleves algún/a animal de la tienda paga por él/ella (recuerda que robar es violento y da mala imagen a tu movimiento tolerante y amigo de todxs) y descalifica toda lucha o proyecto que otras personas hayan llevado a cabo con ilusión y esfuerzo sólo porque no descartan la violencia como auto-defensa a la hora de defenderse, por ejemplo, de un desalojo.

- Olvida también que la agresividad es un mecanismo de supervivencia innato en todxs lxs animales humanxs y no-humanxs y que nos permite defendernos de las agresiones que recibamos a lo largo de nuestra vida. Intenta que la gente confunda agresividad con violencia y rechaza siempre las dos. Afirma que si alguien te parte la cara sin motivo, no responderás pero éso sí, luego, como ya expliqué al principio, si en una mani alguien no acepta manifestarse como lo haces tú, pégale hasta que pare de romper bancos, multinacionales, sedes del INEM, edificios del gobierno, farmacias, concesionarios, contenedores, vehículos de la policía etc...

En definitiva, no hagas nada y sigue con tu peligrosa vida de activista no-violentx en la cual no existe estrategia práctica alguna para cambiar las cosas o para detener el desastre al que nos arrastra este sistema y bebe coca cola, cena ensalada en el mc' donalds (sin carne, recuerda que eres veganx) y cómprate un coche de bajo consumo.

Luego, sigue estudiando carreras, búscate un buen trabajo y manifiesta tus ideas sin quebrantar la legalidad establecida (es decir, sin dañar lo más mínimo al orden social contra el cual dices combatir). En las grandes movilizaciones contra las cumbres internacionales, ofrécete como poniente para alguna de las charlas que el foro social mundial y otras estructuras altermundialistas integradas por recuperadorxs y reformistas aprovechan para dar en estos eventos, con grandes palcos en espacios urbanos, decoración colorida y medidas de seguridad pagadas y cedidos por el poder neoliberal al que ellxs afirman oponerse.

Si no sale bien, siempre puedes seguir acompañando las manifestaciones ciudadanas y comiéndote los golpes de la policía hasta que un día, una "bala perdida" (o éso dirán en la tele, que era una bala perdida) disparada por la policía "por accidente" impacte contra tu pecho acabando con tu vida y transformándote en un/a mártir más de la causa, un/a héroe/heroína dentro del apasionante y morboso mundo de lxs antisistema. Te conocerán por camisetas, canciones de punk y montones de fanzines y panfletos en tu memoria. Lxs violentxs usarán tu imagen para justificar sus sabotajes y sus idas de olla (es inevitable, ellxs lo llaman solidaridad) e irás al cielo de lxs justxs junto con la madre Teresa, el Ché, Mickey Mouse...

Por una revolución sin turbulencias en un mundo de colorines y gominola en la calle de la piruleta dentro de la ciudad fantasbulosa de Felicilandia.

Si la policía te pega, tú pon la otra mejilla y no devuelvas los golpes. Viva la no-violencia ante todo.