"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 13 de octubre de 2011

Acerca de las próximas actividades en Galiza en memoria de Diego Viña y contra la represión

El 22 de Septiembre del año 2004 muere ahorcado en un calabozo de la guardia civil Diego Viña, joven de 22 años, mientras permanecía detenido tras ser denunciado por su padre (un ex-guardia civil, dato a tener en cuenta) por un presunto delito de malos tratos dentro del ámbito familiar.

La negligencia de la guardia civil encontró diversas expresiones. Era innecesario trasladarle a comisaría y además, una vez allí, se negaron a proporcionarle su tratamiento médico, motivo por el cual él sufre una crisis nerviosa ante lo cual, lxs maderxs por si fuese poco la situación en la cual Diego se encontraba deciden negarse también a trasladarle a un centro sanitario. Otros ejemplos son el hecho de que se desconectasen las cámaras de seguridad que filmaban la zona de los calabozos mientras Diego se encontraba allí y que los pantalones que Diego utilizó para ahorcarse hubiesen sido tirados a la basura por lxs propixs agentes aún pese a ser éstos una posible prueba concluyente a la hora de esclarecer la verdadera causa de que Diego se ahorcase.

La versión oficial dijo que fue un suicidio, pero dicho suicidio viene enmarcado en una serie de circunstancias sospechosas y truculentas lo que derivó finalmente en que la madre de Diego junto con la Comisión de denuncia interpusiese un total de tres denuncias: una por homicidio, otra por negligencia grave y otra por denuncia falsa.

Ante estos hechos, el Estado comienza a mover hilos para lograr objetivos claros, resumidos en:

a) Lavar la imagen de la guardia civil, como garante de las libertades y derechos de lxs ciudadanxs cuando sólo son un cuerpo militar heredado de una dictadura fascista y que sólo mantiene la integridad de un Estado y un sistema criminales y asesinos.

b) Llevar a cabo una ofensiva contra todxs lxs que todavía denuncian hechos como éste, ensuciando la pulcra e incuestionable imagen del poder Estatal y sus instituciones y aparatos represivos.

c) Tratar de invisibilizar lo sucedido para que, al igual que ha pasado con otrxs fallecidxs en instituciones penitenciarias o en dependencias policiales en circunstancias extrañas (Xosé Tarrío, Francisco Pallas, jóvenes muertxs en centros de menores como Ramón Barrios y un laaaaaaaaaaaargo etcétera de tristes efemérides que el Estado oculta a conciencia...) las muertes se queden en el olvido y nunca se ponga de manifiesto que la justicia no existe, pues quien hace la ley hace la trampa y el Estado se salta su propia ley asesinando y torturando a lxs que cuestionan su funcionamiento o a lxs que, por cualquier cosa, no se ajustan a sus planes.

Así es todo, el Estado, en pos de los objetivos previamente mencionados, lleva a cabo a través de la Subdelegación del gobierno en Coruña una campaña de criminalización y persecución contra lxs familiares, amigxs y personas o colectivos solidarios que durante todo este tiempo protagonizan concentraciones y muestras de solidaridad que no dejan silenciado este crimen de Estado.

A día de hoy, dicha institución viene de abrir como he comentado diligencias contra un total de 12 personas entre las cuales se encuentran cinco familiares directxs del chaval fallecido, así como familiares de otras personas fallecidas bajo custodia y personas solidarias por haberse concentrado durante una misa de la Patrona de la guardia civil en la iglesia de Arteixo, por lo cual el poder les imputa un delito de Injurias y calumnias contra el Estado.

Este delito acarrea según el Código Penal (artículo 504) una multa de 6 a 18 meses con la responsabilidad penal subsidiaria de un día de prisión por cada dos cuotas sin pagar (pudiendo alcanzarse un máximo de 9 meses de cárcel).

Las instituciones denunciantes (la guardia civil y la subdelegación del gobierno en Coruña) basan su acusación en que las consignas gritadas por lxs denunciadxs en las distintas concentraciones realizadas y especialmente en la celebrada el 12 de Octubre del 2010, interrumpiendo una misa de la Patrona de la guardia civil, constituyen un agravio inaceptable al Estado y sus instituciones (en cambio, no les parece una mancha en su imagen el intentar ocultar las circunstancias de la muerte de un joven fallecido bajo su responsabilidad).

Además, durante los años 2009 y 2010 se viene desarrollando de forma paralela otra causa contra familiares de Diego Viña y solidarixs. Esta vez consiste en un delito contra la libertad de culto y la detención ilegal (supuestamente por interrumpir la misa).

Todo esto sirvió de excusa al Estado para reflotar sus sanciones contra personas solidarias con lxs presxs, lxs maltratadxs, lxs sin voz, lxs excluídxs de esta sociedad de mierda y su sistema de miseria atacando sin pudor a diversos colectivos e iniciando más de 62 procesos sancionadores por presuntos delitos cuya comisión se encuentra enmarcada (según ellxs, evidentemente) en algunas marchas solidarias de los años 2009, 2010 y 2011.

Por estos hechos, tuvo lugar hoy una concentración en la iglesia de Arteixo (A Coruña) donde un año más se dió voz a Diego Viña, dado que la responsabilidad de su muerte, independientemente de que se suicidase o fuese asesinado, recae sobre la guardia civil y el Estado. Desconozco detalles todavía dado que yo no he podido asistir por asuntos personales.

Además, el día 22 de Octubre (sábado) se ha convocado una concentración unitaria a nivel galego en la plaza del Obelisco, en Coruña, contra la escalada de represión a los diferentes movimientos sociales en Galiza, a las 18:00. Es importante acudir para plantar cara a la generalización de la represión contra todxs aquellxs que sitúan su lucha más allá de los por otra parte cada vez más estrechos cauces de la legalidad y el silencio conforme que compran con más productos y reformas de mierda.

Se agradece toda la difusión posible, gracias.

QUEREMOS SABER CÓMO HA MUERTO DIEGO VIÑA
NI OLVIDO NI PERDÓN, POLICÍA ASESINA.