"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 13 de julio de 2011

Una aportación inquietante para tiempos venideros.


Nota: El vídeo lo he extraído de una entrada publicada en el blog de Revista Anarquista Abordaxe y me ha parecido justo el referenciarlo pues yo no sabía de la existencia del mismo. Entrada de donde lo extraigo aquí (en galego reintegrado).

Aquí podéis encontrar el informe de Amnistía Internacional sobre denuncias de torturas en el 2010. Aclaro que no simpatizo con el funcionamiento de la organización, pareciéndome putxs apagafuegos que no dudan en condenar también la violencia contestataria contra este sistema, pecando de demagogia y oportunismo, no obstante, considero adecuada la difusión del documento.

Este vídeo forma parte de una entrevista realizada en el 2008 por la cadena de televisión australiana SBS al por aquel entonces Secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho y que en caso de ganar el PSOE pasaría a asumir las funciones de ministro de ostias públicas o como se conoce el cargo por el común de lxs mortales, ministro del interior, dado que Rubalcaba tomaría la presidencia ante la dimisión del señor Zapatero, el cual cada vez que quiere depilarse las cejas no va al/a la barberx sino que contrata una expedición de espeleólogxs de élite con toda la pasta que ha robado al pueblo obedeciendo como buen mandatario contemporáneo a los designios del FMI.

¿Que por qué es tan preocupante la situación o por qué es tan interesante el vídeo?. Observadlo por vosotrxs mismxs cuando al ser inquirido acerca de las escandalosas cifras y testimonios de denuncias de torturas a detenidxs de origen vasco durante su incomunicación en dependencias policiales en el Estado español intenta primero eludir la pregunta con que la información con la que el entrevistador cuenta no es creíble porque no proviene de una investigación judicial que, a su criterio, son las únicas que sirven para algo (por éso nunca investigan a banquerxs, empresarixs ni mucho menos a sus superiores). Tras comprobar que la información con la que cuenta el periodista está corroborada por numerosos organismos internacionales cuyo veredicto sí ha servido de peso cuando al capital le convenía (como Amnistía Internacional o la Organización mundial para los derechos humanos), el tío intenta escurrir el bulto haciendo alusión a que no es el único país, ante lo cual el periodista nuevamente replica con que actualmente España acapara la mayoría de los casos denunciados y es entonces cuando ya sin argumentos que no caigan en la falacia y el embuste, decide solicitar descaradamente que para tratar el asunto con profundidad, se apague la cámara.

Recordemos casos como el de Patricia Heras, la cual se suicidó tras sufrir torturas por los Mossos de Esquadra al ser detenida SIN PRUEBAS Y SIN FUNDAMENTO DE NINGUNA CLASE e involucrada en un montaje policial sin precedentes del cual he venido informando en su momento (+ info aquíaquí y aquí).

Conviene destacar también cuando el propio mandatario dice textualmente "¿En qué país no se han denunciado casos de torturas dentro de los que forman parte de la Unión Europea?". Podéis verlo, minuto 1:07. Efectivamente señor Camacho, en ninguno de los países de la UE no existen torturas, porque el problema no es el país, es el puto sistema al que usted sirve y que se encuentra basado en la violencia sistemática contra el pueblo que decide organizarse y resistir a la imposición de vuestros esquemas y vuestras leyes destinadas a servir al FMI y las oligarquías financieras. Precisamente ése es el problema, que ni usted mismo puede darnos un sólo país en el cual no se haya denunciado la  violencia del Estado y ésto ya no tiene que ver con Europa, es a nivel mundial.

Conviene alertar de la llegada de este sujeto (Antonio Camacho) al ministerio del interior dado que si con Rubalcaba vivíamos la represión, con éste 1984 nos va a parecer un manual de instrucciones para el Estado de deshecho y malestar (o de derecho y bienestar, según a quién preguntes) y no una novela de ciencia ficción.