"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 19 de junio de 2011

Más oportunismo político, manipulación mediática y represión policial contra el 15-M.

El bloqueo del parlamento por lxs acampadxs tras cumplirse un mes del surgimiento del movimiento define la intención de algunas de las personas por ir un poquito más allá. De todos modos, las noticias que llegan desde Barcelona indican que fue la propia policía la cual, usando lo que se conoce como Provocadorxs, dio inicio a las cargas.


Lxs provocadorxs son agentes de policía que, infiltradxs entre la masa manifestante con una estética paramilitar se dedican a proclamar consignas incendiarias y a destrozar indiscriminadamente para así, justificar las cargas de sus coleguitas de uniforme. En Karcelona ya les tocó probarlo en la cumbre del Banco Mundial en el año 2001 y en otras cumbres como el G-8 en Génova 2001 o la del G-20 en Toronto 2010, por ejemplo, también se observó a algunxs manifestantes destrozando coches de particulares y pequeños comercios, algo que, por supuesto, va totalmente en contra de la ética del black block, cuyo único objetivo es visibilizar el conflicto mediante el ataque frontal y conjunto a las estructuras generadoras de la no-vida que nos impone el capitalismo como bancos, sucursales de las multinacionales como Mc donalds o Starbucks, sedes sindicales y de partidos políticos, ONG's, hoteles de lujo, policía y vehículos de ésta... pero nunca el comercio de una persona que se desloma cada día por hacer frente a los gigantes económicos que intentan aniquilar la pequeña empresa para dar paso a su modelo macroeconómico suicida.

De todos modos, me estoy desviando. En Barcelona el pasado 15 de Junio no hubo manifestantes violentxs, no hubo un bloque de encapuchadxs que vestidxs de negro amenazasen la tranquilidad de la ciudad, por mucho que cuatro convergentes de mierda y demás buitres despreciables de la clase política estatal se dediquen a afirmar lo contrario. Lo que sí había era indignación y desobediencia y una clara molestia en la política catalana que mientras acordaban dentro del parlamento nuevos recortes al sector público (cuyas consecuencias, obviamente, recaerán sobre los hombros de las capas más desfavorecidas de la sociedad), veían cómo en la calle lxs que protestaban eran algo más que perroflautas, porrerxs, punks o cualquier otro estereotipo que pueda encajar en su mediática imagen de "antisistema". 

Cuando en el barrio madrileño de Tetuán un grupo de "indignados" e "indignadas", así como gente de otros colectivos o movimientos sociales, lograron frenar un deshaucio a una familia que no podía pagar la hipoteca, increparon también a Cayo Lara, político de IU que, ¡qué casualidad!, allí estaba y cuya presencia sólo viene a significar una cosa. Quiere votos aprovechando que la partitocracia empieza a perder apoyo y si estoy equivocado, explíqueme, ¿para qué tanta cámara de televisión siguiéndole en todo momento?, ¿no puede ir a una mani ud. solito como todo el mundo?. Oportunismo de "izquierdas", pero éso sí, desde el amparo de papá capitalismo ¿verdad señor Lara?.

Es la gente de a pie la que está cansadita y éso se nota, tenéis miedo escoria y no podéis negarlo aunque tampoco os faltan razones. No seré yo quién haga apología de la paz y el amor, pero he de reconocer que atacando a la gente que se manifiesta pacíficamente nos están echando una mano y están logrando lo que nosotrxs (con nosotrxs me refiero a los movimientos sociales anarquistas) no hemos conseguido en años que es demostrar a todo Dios que la policía no protege al/a la indefensx, sino que lo único que protege es la paz social y los intereses comerciales de sus jefxs.

Están tirando piedras a su tejado y la paciencia no durará siempre. Lo del parlamento es sintomático, una señal del declive de su pulcro proyecto de sociedad perfecta. Artur Mas es un ejemplo. Señorito de CiU cuyos casos de corrupción no son ningún secreto acude en helicóptero a la sesión parlamentaria. Otro ejemplo es el caso de un parlamentario catalán gritando ante las cámaras "auxili", "auxili" cuando se puede observar sin ser ningún águila que no corría ningún tipo de peligro. Una puesta en escena ejemplar, sensacionalista manera de manipular la opinión pública y justificar las acciones de la policía, el politicucho mafioso y corrupto tiene miedo de un puñado de personas manifestándose pacíficamente. Pobrecillo.

Me gustaría dejar un vídeo de un reportaje emitido por Telemadrid el día siguiente. Prestad atención porque lo que han hecho no es descarado, es lo siguiente. Y es que al parecer, algún/a periodista necesita o bien unas clases de geografía o bien una buena revisión en su oculista, ¡¡confunden los disturbios de Grecia en la huelga del miércoles con los de la ciudad condal!!.

Sí, sí, como os lo cuento, vedlo vosotrxs mismxs.


A esa basura se le terminan las excusas y no saben ya qué hacer. Yo me pregunto algo, lxs periodistas que seguís cubriéndole las espaldas a este sistema, ¿tenéis dignidad?, ¿por qué mentís?, si sabéis que lo que estáis contando es mentira, ¿por qué lo hacéis?, y lo más importante, sabéis que esas mentiras le lavan las manos a lxs mismxs que os explotan, ¿qué pasa, os gusta que os puteen no?, sois felices con vuestra mierda de vida y un jefe que se ríe de vosotrxs ¿verdad?.

Llegadxs a este punto me gustaría no obstante plantear la siguiente pregunta: ¿Por qué permitimos que el poder se reserve para sí el monopolio de la violencia?, ¿qué es violencia?. ¿Un deshaucio o una casa recuperada del olvido y expropiada a la especulación para darle un uso social y cultural?, ¿un suicidio en la cárcel o en un Centro de Internamiento de Inmigrantes ("suicidio") o un banco con un cajero hecho trizas?, ¿un chaval que muere por la brutalidad policial en comisaría y cuyo caso no se investiga o un saqueo en un centro comercial para repartir la comida entre lxs más necesitadxs?, ¿un artefacto incendiario en una madrugada que calcina la tienda de Nike y no hace daño a personas o lo que Nike hace en Filipinas, explotando en jornadas laborales extenuantes y condiciones infrahumanas a niñxs de 12 años?. ¿Ser como ellxs?, ¿quién es como ellxs?, ¿el/la que les da impunidad para hacer lo que quieran porque sólo se va a manifestar sentándose en el suelo (y a veces ni éso)?, ¿o es como ellxs el/la que les devuelve el producto de la rabia sembrada?, decís que no queréis ser como ellxs pero, ¿alguien tiene miedo al lobo feroz?.

Es cierto que es necesario (y cada vez más) construir espacios de autonomía donde poder encontrarnos, conocernos, perdernos el miedo e interactuar y debatir más allá de las ideas, más allá de las verdades absolutas o los dogmatismos, debatir un cambio real en este mundo (pero real, nada de reformas y promesas banales) y qué mejor lugar para hacerlo que las calles, históricos escenarios de lucha y desobediencia que el poder privatiza cada vez más, mercantilizando tiempo y espacio para adaptarnos a su lógica de esclavitud asalariada y servidumbre post-moderna.

No obstante, opino también que es igualmente necesario dar señales de presencia, indicar a esxs miserables sin corazón que seguimos vivxs, que seguimos aquí y que la conspiración continúa, porque no nos vale con transformar esta realidad, algunxs no queremos una explotación de esquemas novedosos ni tampoco queremos una plutocracia más participativa. No canalizaremos nuestra rabia por vuestras protestas insulsas y estériles.

Como anarquistas, soñamos con la destrucción absoluta de este mundo gris y triste para recuperar el total control sobre nuestras vidas y así, ser nosotros y nosotras quiénes decidamos cómo, dónde, cuándo, con quién y por qué. ¿Por qué?, porque a lo largo de la historia hemos venido soportando mil y un latigazos, patadas, escupitajos y vomitonas, nos han vilipendiado, insultado, marginado y hoy somos sólo su mano de obra, cada vez más prescindible, barata, gratuíta, cada vez más indignada, cabreada y con más mala ostia.

No podemos conformarnos con ésto mientras el Estado, respondiendo a los intereses de las oligarquías financieras, sigue bajando salarios, subiendo impuestos o alargando la jubilación aunque los sueldazos de la clase política o las plusvalías de sus contratos sigan siendo intocables al igual que no podemos contenernos mientras los "magnánimos" ejércitos "humanitarios" de la OTAN siguen sometiendo al mundo en nombre de su sacrosanta democracia occidental.

Alguien dijo una vez que para comprender la libertad es condición sine qua non el haberla experimentado de verdad y que una vez que sientes cómo se llena ese vacío que el absurdo cotidiano ha ido erosionando en tu interior, no puedes volver atrás. Nosotrxs estamos hartxs de que la naturaleza sólo pueda ya proveernos de agua envenenada y alimentos transgénicos. Hartxs de que vuestro progreso ecocida haya condenado a muerte a este planeta y a todxs lxs seres que vivimos en él. Hartxs de que el espectáculo nos despoje de toda esperanza de otro mundo, hartxs de vuestro mundo, un mundo que se derrumba por momentos.

Nos han tildado de locos y locas. Esxs ilusxs utopistas, luchando por lo imposible, intentando alcanzar lo inalcanzable. Sí, en efecto, y por éso nos hemos planteado reducir a añicos hasta el último escaparate de asquerosa mercancía, quemar hasta el último de los bancos y hacer bellas hogueras con vuestros sucios papeles de colorines, tan tentadores, tan mortíferos. Nos hemos propuesto convertir hasta la última de vuestras ciudades en el escenario de una ilegal obra de arte, la revuelta.Porque ya no hay vuelta atrás y no queremos autogestionar la barbarie, sino acabar con ella, de una vez y para siempre.

Debatamos, compartamos, sentémonos cuando haya que sentarse e intercambiemos nuestras opiniones pero basta ya de pacifismo y de disfrazar vuestra complicidad con la piel muerta de la no-rebeldía. De nada sirve ir a una asamblea (ya sea ésta en el sindicato, con nuestro grupo de afinidad, en la okupa del barrio o una asamblea del 15-M) si luego nos vamos a cenar al burguer king para luego irnos a casita y tirarnos interminables horas mirando una caja tonta que maquillará la pesadilla con los colorines del fútbol, el neón y la publicidad donde el cielo siempre es azul y ninguna melena tiene un sólo pelo fuera de sitio.

En algunas ciudades como Madrid, la peña al parecer ha dejado de tener desvaríos causados por tantas horas expuesta al Sol (sí, sí, con S mayúscula) y ha dinamizado las asambleas en los barrios. La peña participa desde abajo, solucionando ella misma los problemas de su calle, de su domicilio y ayudada por sus convecinxs, con la horizontalidad y la esperanza de ver un sol distinto. Todavía queda un largo camino por delante pero creo que el primer paso para una revolución es querer hacer la revolución y ninguna revolución encontrará su razón de ser en el sistema, pues el sistema es contrarrevolucionario, al igual que el reformismo o el continuísmo.

¿Violencia?, no me jodas, violencia es que un soldado de la OTAN viole a tres mujeres para luego tirotearlas delante de sus respectivxs hijxs, que serán lxs siguientes y se lleve una medalla al valor por haberlo hecho. El mismísimo Gandhi (convertido por la industria publicitaria en mártir de los derechos humanos junto a Durruti, el Ché, los Teletubbies, el Papa y la Madre Teresa de Calcuta) reconoció en un escrito suyo que como último recurso y sólo si fracasara la lucha pacífica y aún con argumentos y razón, lxs asesinxs continuaban sometiendo y colonizando al pueblo (aquí sucede, ver sino Barcelona o Valencia), entendería una reacción opuesta de carácter violento por parte de lxs oprimidxs ya que prefería ver a su pueblo en cólera pero libre a verlo esclavizado, despojado de su cultura y sus tradiciones. Adjunto fragmento del mismo:

"Entre la violencia y la cobardía, prefiero la violencia, ya que la cobardía genera una violencia mucho más avasalladora y perenne".

Os escandalizáis cuando rompemos un cristal de un gran comercio, cuando saqueamos un centro comercial y repartimos la comida entre esa gente que duerme en el banco del parque o en el cajero de la esquina y también nos llamáis violentxs y decís que no hay derecho cuando los cajeros aparecen rotos tras una noche de sabotaje pero, yo pregunto, ¿no hay derecho?, ¿a qué no hay derecho?, ¿a que tú no puedas sacar dinero en ese cajero para comprarte una tele nueva?, ¿o a qué miles de personas mueran de hambre, sed o por un puto catarro para que esos bancos se enriquezcan y puedan seguir marcando el camino que ha de seguir el rebaño?, ¿cómo puedes llamar violentxs a lxs que incendian una noche una tienda de United Colors Of Benetton si luego cierras ojos y oídos a las masacres de las que esa empresa (junto a muchas otras) es responsable contra el pueblo mapuche en Chile?, ¿cómo diablos puedes ser tan hipócrita de juzgarnos cuando es tu maldita felicidad plastificada la que legitima y financia al único origen de toda esa maldad?. 

Decía Vaneigem, escritor, pensador y activista de la Internacional Situacionista y la huelga de Mayo del 68 que sólo después del desastre podremos resucitar. Cuánta razón en tan bellas palabras.

¿Que quiénes somos?, lo sabes muy bien. Nos ves en la calle, en el metro y cuando nuestra ira aflora, en la pantalla de tu televisor. Somos voces insurrectas ataviadas de negro, camufladas con la noche que se encuentran, por así decirlo, indignadas con lxs indignadxs y es que no, no llega con indignarse. Hoy más que nunca, hay que demostrar esa indignación y de nada sirve sentarse en el suelo a esperar que la policía decida rompernos el cráneo mientras que a nuestro alrededor las multinacionales siguen devorando el planeta y robándonos el futuro.

En una realidad triste que ha institucionalizado la violencia y la ha privatizado, que ha roto sueños e ilusiones y que ha transformado miedo y asco en rutina y espectáculo cotidiano, sólo podemos desear su final. En una sociedad que ha destruído toda aventura, no existe mayor aventura que la de destruír esa sociedad.