"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 9 de mayo de 2011

Texto Oxidando Cadenas

Hola compañerxs, curiosxs, damos y caballeras.

Hace un rato, un colega y compañero me ha pasado un enlace a un fotolog de esos. Nunca he sido muy amigo del fotolog, esflog y demás movidas semejantes, me parece absurdo subir una foto tuya delante del espejo con la cámara recién preparaditx para esa "gran odisea" en la que se han convertido esas arduas noches en las que infinidad de licores y sustancias estupefacientes recorrerán tu cuerpo causándote todo tipo de sensaciones (menos la de que tienes los pies en la tierra, que esa no es diver). Total, subirla para que un puñado de nombres vacíos en la pantalla del ordenador te digan lo guapo/a que estás cuando posiblemente, a nadie le importe y sólo lo hagan por inercia o por quedar bien (y es que parece que a algunxs, tener el tablón sin comentarios les baja la autoestima, mira tú por donde). Cosillas de la tecnología oigan. En fin, la cosa es que en este caso, encontré un texto que la verdad, me ha encantado. Para toda esa gente que dice que no se puede hacer poesía del insurreccionalismo, me gustaría dejároslo por aquí, para que cada unx pueda leerlo y reflexionar por su cuenta o en conjunto o como crea conveniente.

El texto se titula "Oxidando cadenas" y el tío que lo ha escrito responde al nombre de Ciudadano Terrorista.

Podéis encontrar más cosillas suyas haciendo click aquí.

Un texto que habla de revuelta más allá de la ideología, más allá de absurdas convicciones estereotipadas o prediseñadas en los mismos altares de antropocentrismo ecocida que este psiquiatrizado post-moderno conocido como Capitalismo. Una revuelta contra el ahora, contra la normalidad, que es la enfermedad mental menos diagnosticada de la historia, contra una existencia insatisfactoria y una vida de alquiler hipotecada por la mercancía y el trabajo asalariado, en la que cada paso es una caída, mientras continuamos cabizbajxs, víctimas del miedo de encontrarnos a nosotrxs mismxs y quizás, sólo quizás, soñar con ser libres y salvajes de nuevo.

A propósito, me he tomado la libertad de corregir los géneros en los que se contaban individuos masculinos e individuas femeninas con las X, a intención de continuar con mi intento de no reproducir un lenguaje sexista en este espacio. Espero que a la persona que lo ha escrito si llega a pasarse por aquí no le moleste. Salud.

Texto:

La calle no tiene piedad, pero sus hijxs tampoco. Hemos recorrido las entrañas de la máquina para comprobarlo, nosotrxs, serenxs y dulces perrxs de la calle. Indomables, inmisericordes. Nos hemos curtido a golpes, nos hemos ganado los galones y tenemos la infancia para vivirla a destiempo; las circunstancias que han desnudado la verdad a nuestros ojos, nos han traído carencias, sí, pero también nos han librado de un/a adultx sumisx y cobarde. Y existimos al margen, en veredas que les son ignotas a lxs pastorxs, en dirección contraria del rebaño, trastabillando confusxs en la cara oculta de la Historia, viviendo a cada paso la belleza de nuestra naturaleza robada. Y sentimos la escarcha indiscriminada de las noches al raso y el sol implacable de los días y la lluvia incesante de una tierra machacada, como un regalo de la vida, para sentir nuestra existencia abandonada. Y vamos camino de alguna parte, en otro lugar, en otro tiempo; eso somos: insumisxs del tiempo y el espacio.

Vivimos intentando comprendernos. Somos errores de un sistema infaliblemente imperfecto, despojos de una trituradora gigante, demasiado difíciles para la doma, demasiado afortunadxs para la castración (mental) de su circo. Tenemos corazón y horizontes verdes de futuro sin desbroces ni fuego; agitadorxs de gargantas puras, un paso por delante de la desgracia que hace levantarse al/a la conformista de su estresado sofá. Somos lxs hijxs de la mala hostia, que no lloramos cuando no es necesario, pues ya hemos aprendido que la tristeza es un lastre y que la negatividad es sólo un arma de doble filo, que lo único útil es la sonrisa, por cara que se cotice. Exploramos nuestro lado animal, descubriendo a cada paso qué somos, qué queremos; desandando un camino que cien vidas cobardes no harían más que aumentar.

Apretaremos los dientes, hasta que no nos quede ninguno. Y después las encías. Y soñaremos con un hogar nuestro, legitimo. Despertaremos al/a la demonio que duerme en nosotrxs cuando se cierre la noche, corroyendo al engendro de metal y hormigón con nuestra mera presencia. Y miraremos a los ojos a lxs traidorxs, porque ellxs son más fuertes, pero nosotrxs más valientes. Y desnudaremos la naturaleza del hombre/de la mujer sin miedo de las consecuencias, pues vamos conociendo lo que somos y nos gusta serlo. Seremos libres rodeadxs de cadenas si es necesario, negaremos a nuestrx señor/a las veces que exija la vida, olvidaremos el dolor y la pena para sonreír de nuevo. Volveremos a esgrimir adoquines, a afilar los puñales, a engrasar los fusiles. Volveremos.

He hablado en plural, por si estás ahí, por si te apuntas a ser salvaje. Tú, Hermano. Tú, Hermana.


Letra:

Donde antes crecían árboles, hoy crece el cemento, hoy crecen lxs niñxs, rodeadxs de muros, encerradxs en los patios de los colegios donde les enseñan a curarse a base de pastillas, a pasar por encima del resto para sentirse superiores a sus semejantes hasta el día en que traguen el espectáculo o se unan a nosotrxs en la caza de la libertad y lo salvaje. En la búsqueda de nosotrxs y del tiempo que nos han quitado, ¡han quitado!.

¡En el abismo de lxs bárbarxs las hogueras arden, las hogueras arden cada vez con más fuerza!
¡En el abismo de lxs bárbarxs las hogueras arden, las hogueras arden cada vez con más fuerza!
¡¡cada vez con más fuerza!!