"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 16 de mayo de 2011

Sobre la manifestación de "Democracia Real YA".

En un marco social, político y económico de una envergadura tan sumamente crítica como el que nos rodea, resulta lógico que surjan una serie de inquietudes con respecto al mismo, de cara a la consolidación de una alternativa que antes o después, pueda sustituír a la injusta situación actual. Así mismo, también resulta sin duda alguna gratificante observar cómo dentro de esa masa estancada en la apatía y el inmovilismo absoluto, como una turba gregaria que ha olvidado la razón de su existencia entregada a la corrupta y asquerosa vida de comodidades que ofrece un sistema cada vez más excluyente, violento y eco-destructivo, hay personas que, si bien se guían todavía por una desinformación producto del ejercicio de distorsión desarrollado por los medios de comunicación al servicio del poder, han mostrado ayer al menos un interés en una iniciativa como fue Democracia real ya, es decir, un proyecto autónomo que busca, en la teoría, movilizar a las masas para lograr finalmente la resolución del conflicto que lxs arquitectxs de este enfermizo mundo psiquiatrizado y post-moderno tanto se esfuerzan en silenciar o en invisibilizar.

No obstante, lo observado ayer en la gran mayoría de ciudades donde se ha hecho la mani no ha hecho más que dar respuesta a la pregunta de por qué los periódicos y canales televisivos tanto de centroderecha como socialdemócratas o sencillamente, órganos de expresión de diversos colectivos estudiantiles o vecinales que continúan siendo parte del pastel neoliberal se han hecho eco de una iniciativa que en un primer momento, parecía valerse de la autonomía para escapar al control del poder. Nada más falso.

La heteronomía, el borreguismo, las actitudes seguidistas, delegacionistas o incluso el discurso reformista de algunas de las organizaciones que acudieron a la convocatoria, evidencian más una nueva forma de hacer política (tan entregada al reinado de la mercancía como la actual), que una verdadera forma de acabar con la política capitalista.

En Madrid, los sucesos observados con el bloque autónomo que protagonizó los disturbios fueron no menos que decepcionantes. No me refiero, ojo, a la actividad de este que fue, de hecho, la única que actuó como es debido desde mi punto de vista sino al contrario. Me parece patética la actitud pacifista y recuperadora de todxs esxs "activistas" que se dedicaron a ir a una mani que parecía una puta fiesta. Recordando a otras manifestaciones importantes como por ejemplo, la contracumbre que tuvo lugar con motivo de la reunión de la Organización Mundial del Comercio en Seattle, en el año 1997, se observó, a excepción de pequeños bloques que sí mostraron su rabia de manera contundente (exactamente como la situación se merece), a un puñado de estudiantes que, sin tener claro si sus ideas pasaban por el anarquismo o por la tecnocracia del proyecto venus o por el Marxismo-Leninismo o la república o vete tú a saber qué, se dedicaron a sentarse en el suelo y a pasear por la calle canturreando sus consignas para en cuanto aparecía la poli, echar a correr como locxs, en vez de plantarles cara y convertir, por una vez la Puerta del Sol de Madrid en la plaza de Syntagma, en Atenas.

Creo personalmente que las manifestaciones convocadas ayer podrían haber servido, de ser enfocadas de otro modo más acorde con la gravedad del problema, como una plataforma sobre la cual proyectar y poner en práctica ese discurso que tantxs predicamos pero que pocxs, muy pocxs, parecen llevar a su día a día.

Yo, como anarquista simpatizante de las teorías y prácticas insurreccionalistas y de la acción difusa y autónoma como alternativa válida frente a la tradicional estructura de síntesis o al esquema de la muchedumbre, califico la mani de ayer de vergonzosa pues a pesar de que es cierto e innegable que la respuesta fue muy satisfactoria, quizás no era la respuesta que yo, por lo menos, esperaba.

En este contexto, se vuelve necesaria la reflexión histórica, el debate y la reinvención de la lucha anticapitalista y antiautoritaria pues el Capital ha vuelto a recuperar lo irrecuperable y ahora, todas las protestas son parte de sí mismo, parte de su espectáculo cotidiano, el mismo que nos brinda este vacío sucedáneo de existencia como premio de consolación por nuestra vida hipotecada entre centros comerciales y letras del coche. 

Creo firmemente que tanto la acción directa y el sabotaje como los circuítos informativos y de difusión ajenos a la lógica del intercambio monetario, los centros sociales, las asambleas y en definitiva, todo aquello que pueda contribuir a que este sistema se venga abajo, se han vuelto algo imprescindible y por supuesto, es imprescindible su autonomía total para lograr así un cuestionamiento absoluto de todo el engranaje capitalista desde una perspectiva periférica y destructiva pues desde mi punto de vista, cuando llega el momento de tratar con este sistema, no hay lugar para el diálogo o la negociación. El capitalismo no se humaniza, no se reforma, no se modera. ¡SE DESTRUYE!.

Decía Massimo Passamani, que a lxs explotadxs de hoy en día, a lxs que ya nos han despojado de nuestros sentimientos (sujetos a una razón única y comercial), de nuestras pasiones (reducidas a un código binario que determina lo que está bien o mal en relación a la voluntad de su insaciable codicia), de nuestra libertad (una broma de mal gusto que alimenta a una asquerosa urna mientras las multinacionales continúan el expolio salvaje del 3º mundo en nombre de su paz y su justicia) y finalmente, de nuestras propias vidas, que dejan de ser nuestras para pasar a ser de los bancos, que venden nuestra fuerza de trabajo y nuestro tiempo como si fuésemos simple mercancía, atándonos al trabajo esclavista para poder alcanzar todos esos deseos plastificados que su maldita máquina publicitaria nos ha obligado a ansiar, flexibilizando nuestra moral a fin de que nuestras vidas terminen respondiendo a sus demenciales intereses. Nos quitan tiempo para relacionarnos, para aprender unxs de lxs otrxs, para interactuar con nuestros respectivos entornos y para poder asumir el control total de nuestros actos y decisiones (y la responsabilidad total de las consecuencias que de ellas deriven), siendo dueñxs de nosotrxs mismxs y poder asociarnos voluntariamente para poder prosperar,entendiendo el trabajo como una labor necesaria pero comunitaria, hecha por todxs para todxs y no por una mayoría explotada para alimentar a una minoría que no da palo al agua mientras siguen enriqueciéndose más y más a base de muerte, miedo, asfixia y frustración de lxs demás.

Por ello, dado que no somos dueñxs de nuestras reacciones ante un estímulo placentero u hostil, dado que no somos dueñxs de nuestros deseos ni de nuestras vidas, sólo nos queda perder dos cosas para recuperar nuestra libertad. El miedo y la paciencia.

Como decía Raoul Vaneigem, de la Internacional Situacionista, "Sólo después del desastre podremos resucitar". 

Según me informa un compañero que allí estuvo, la acción del bloque insurrecto en Madrid se habría saldado con un par de coches de la policía que fueron lapidados a adoquinazos, junto con sus respectivos ocupantes. También se atacaron los bancos y las sucursales de grandes empresas de las calles Fuencarral y Duque de Alba. Se formaron barricadas con contenedores ardiendo y se realizaron luego más acciones minoritarias por la ciudad, resultando atacados otros de los espacios donde el capitalismo desenvuelve su infame imaginario. 

Como era de esperar, ningún medio burgués parece haberse hecho eco de estos detalles y sin embargo, todos han coincidido en el esfuerzo por silenciar la revuelta y por mostrar todo como un movimiento "pacifista", dentro del rollito socioprogre chupiguay que tanto se lleva ahora. 

Por último, me gustaría dejar un vídeo donde se ve la desproporcionada violencia policial ya no contra lxs compañerxs del bloque autónomo sino contra toda la manifestación en general. Además, se ve al principio claramente a dos polis de secreta con ropa de paisano arrastrando a un manifestante mientras sus coleguitas de azul se suman al bukake. Se pone una vez más de manifiesto que las palabras no sirven de nada con cierta escoria ya que cuanto más te esfuerzas en ganarte su confianza, peor lo vuelves y si sólo entienden el lenguaje de las piedras y los cócteles molotov, sin problema. Nos entenderemos genial, ya lo veréis.


También me llegó info por la cual afirmaban que en el bloque autónomo uno de los secretas gritó "Gora ETA" y automáticamente esposaron a dos personas a las que acusaban de haber gritado semejante estupidez. En fin, total, sólo es represión, en este país a nadie le importa ¿verdad?. Gracias a la tele y sus informativos, todavía hay "cerebros privilegiados" que juntan en el mismo saco a lxs pro-etarras y a lxs anarquistas. Hay gente que es "demasiado" inteligente y hay que ir más despacito para pillar su ritmo, ¿qué le vamos a hacer?.

Sólo decir una cosa a esa peña "del rollito" que sigue criticándonos por la espalda. ¿Qué pretendéis, cambiar las cosas con flores y piruletas?, ¿pensáis derribar un banco interpretando a John Lennon con un laúd?, ¿qué pasa?, ¿lxs cabecillas de vuestras organizaciones jerarquizadas y autómatas os riñen si quemáis contenedores?. Va siendo hora de dejarse de tanto rollo hippie y tanta batucada y empezar a plantearse que esto no es el camino de amapolas que nos han prometido, estamos en guerra y más os vale escoger barricada porque en el medio, llegará un punto en el que os lloverán las piedras por ambos lados.

Vemos aquí cómo la policía enseña una nueva lección de democracia a un joven manifestante que se encuentra reducido en el suelo. 


Para terminar, el mismo compa que me informó sobre la actividad del bloque autónomo en Madrid, también me comentó que días antes acudió a una asamblea de esa nueva plataforma llamada "Juventud sin futuro" (debería llamarse "Revolución sin futuro", pero bueno) y en la cual al parecer, proponían una manifestación por la legalización de la marihuana. 

¡Yeah!, vamos a legalizar las drogas que sirven a los intereses del Estado, para que el Estado, que ahora no puede ejercer ningún control sobre su venta o consumo (aunque se beneficia de sus efectos), pueda además monopolizarla y transformarla en otra industria a su servicio. Vamos a legitimar el aparato burocrático y jurídico exigiendo una reforma en sus leyes, esas leyes tan injustas pero que ya estamos aceptando de antemano. Vamos a drogarnos, que es mazo revolucionario y antisistema.

Bah, de todos modos, no pienso caer en el discursito victimista para dar pena a cuatro putos medios de comunicación al servicio de la plutocracia. No tenemos nada de lo que arrepentirnos, somos antiautoritarixs, no madres de beneficiencia, a ver si se os mete en la cabeza. Vuestro buen rollismo ya empieza a cansar.

A todas esas lumbreras que he visto en páginas web como por ejemplo, aquí, soltando perlas como "siempre que lxs antisistema (¿?) se apuntan a una movida la terminan reventando". Todavía nadie me ha aclarado en qué consiste la ideología antisistema. ¿Marxismo-Leninismo?, ¿anarquismo?, ¿república federal?, ¿independentismo?, ¿troskysmo?, ¿de qué va el asunto?, ¿quién es la máxima ideóloga de esa secta tan peligrosa, Mercedes Milá?. Ah y una última pregunta a toda esa gente que al parecer sabe tanto de esxs misteriosxs antisistema, ¿hay que llevar estética determinada para entrar en sus apasionantes ambientes?, ¿si no llevas palestina o las flechas del símbolo del caos pintadas en algún lado te dejan pasar?, es que la tele decía que no y jo, yo quiero ir a la actividad que hacen en la okupa pero si no me dejan entrar, pues paso. Hay que joderse con el cacao mental que tienen algunxs. ¡Hay que ver menos tele y salir más a la calle!.

Para terminar, agradecer pese a las destructivas críticas presentadas en este artículo, la más que abrumante respuesta popular a esta convocatoria. Da gusto ver que no somos lxs únicxs indignadxs, que hay más gente dispuesta a protestar pero creo también que hay que analizar el problema para resolverlo y lamentablemente, indignarse no es suficiente. Hay que devolver las agresiones de la máquina social capitalista con toda nuestra rabia hacia su ecocidio y su masacre legal y con todo nuestro amor hacia lxs oprimidxs.

Basta de simulacros, ¡¡la guerra social es inevitable!!. Porque Madrid no es Atenas pero los sueños de lxs compas griegxs y los nuestros son los mismos. Recuperaremos el mañana.