"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 31 de mayo de 2011

La U.I.P., bomberxs y policía local protagonizan el violento desalojo del CSO La indiscreta en Granada

Cada vez que un/a dueñx de la tierra proclama "para quitarme este patrimonio tendrán que pasar por encima de mi cadáver", debería tener en cuenta que a veces, pasan... - Mario Benedetti.

Ayer lunes, cerca de las 7:00 de la madrugada, efectivos de la policía local cortaron los accesos a la okupa, ubicada en la calle Joaquín Costa, por las entradas de Elvira, Reyes católicos y Gran vía.

El edificio entero en el cual se encuentra el centro social okupado consta de seis pisos de altura y se trata de una construcción antigua, con cerca de 50 años de antigüedad y que llevaba 10 años en estado de total abandono antes de ser okupado y de comenzar las obras por parte de lxs nuevxs inquilinxs para reparar los desperfectos. La Unidad de Intervención Policial (U.I.P., más conocida como antidisturbios) se ha ido concentrando en los exteriores para acto seguido proceder a un desalojo violento e ilegal, (dado que no constaba la orden del juez que resulta, en todos los casos, imprescindible para llevar a cabo un desalojo, por no hablar de que nadie avisó ni dio parte a lxs inquilinxs para que tuviesen tiempo de recoger sus pertenencias y en caso de desearlo, abandonar el espacio por voluntad propia), en el que efectuó varias cargas contra lxs activistas de la casa, que ejercían una resistencia no-violenta. También han disparado pelotas de goma desde una distancia ilegal (tirando a dar, y no rebotando los proyectiles contra el suelo como está estipulado en su propia ley no siendo a partir de una distancia mínima que es, si no me falla la memoria, de 50 metros) y han perseguido por varias calles de la ciudad tras la intervención a varixs manifestantes que se dirigieron al juzgado a expresar su solidaridad con las personas injustamente detenidas.

Al correrse la voz del desalojo, un grupo de aproximadamente 30 personas que procedían de la acampada de Granada a la que la okupa ha ofrecido un sólido apoyo desde el principio y que al igual que en otras ciudades españolas pretende presionar a políticxs y banquerxs para que acepten sus exigencias de una democracia más justa (desde aquí me desvinculo una vez más de sus reivindicaciones reformistas aunque he de reconocer que últimamente parecen querer tomar un ritmo menos censurable con ciertas iniciativas que resultan muy plausibles de acción directa no violenta o la disolución de ciertas comisiones de clara actitud delegacionista y reformista) se acercó hasta las inmediaciones de la casa desalojada, donde tras unirse con lxs activistas del espacio reunieron en pocos minutos a un núcleo de 80 personas que, con silbatos, cacerolas y manos levantadas se sentaron en las principales bocacalles que dan acceso a Joaquín Costa para, pacíficamente, impedir el paso de las furgonetas de la policía que trasladaban a las personas detenidas.

A pesar de que en ningún momento ni del desalojo ni de la posterior protesta solidaria se observaron indicios de violencia por parte de los y las resistentes, la respuesta policial fue la misma de siempre. Violencia, intimidación y terrorismo, todo esto, contra un grupo de jóvenes y no tan jóvenes (no caigamos en el tópico de que todxs lxs okupas somos veinteañerxs que no quieren estudiar, por favor) que sí desarrollaban esa iniciativa cultural, lúdica y política para el vecindario, cosa que el hay-untamiento, como siempre, no se ha molestado en fomentar, preocupándose sin embargo por la especulación sobre el suelo, la corrupción, la represión policial a toda disidencia organizada y cómo no, de desenvolver una política basada en la imposición a golpe de talonario de la no-vida y el chantaje de la esclavitud asalariada, obligándonos a trabajar en jornadas abusivas y con sueldos de mierda que apenas nos llegan para poder pagar el agua, la luz, el gas, el teléfono, internet, la comida, la cena y la ropa de nuestrxs familiares, el colegio de lxs niñxs, la hipoteca y en definitiva, para poder satisfacer toda esa serie de necesidades artificiales generadas por la industria publicitaria para condicionarnos y contentarnos con el consumo de productos asquerosos para así, sobrellevar la rutina de su espectáculo cotidiano (bueno, también se pueden mitigar la frustración y la rabia con psicofármacos o drogas legales) mientras un puñado de estómagos con ojos amasan cada vez más cantidades de dinero, que aumentan en la misma relación en que se ven deteriorados los derechos y libertades civiles que nuestrxs antepasadxs murieron y sufrieron para poder alcanzar.

Aquí podéis encontrar información acerca del apoyo vecinal con el que contaban lxs okupas en el momento de su entrada en el edificio.

Terrorismo, sí, terrorismo de Estado. El terrorismo de Estado consiste en el uso por parte de un gobierno o grupo político determinado de la violencia sistemática destinada a inducir una cierta cantidad de temor en la población civil, con el objetivo de lograr sus propios fines por la fuerza o de amedrentar a la masa para evitar un levantamiento que ponga en entredicho la continuidad de su privilegio. ¿Quiénes son lxs terroristas?, ¿los polis que, con los ojos abiertos como platos y con la nariz llenita de polvos blancos (¿será tiza?) disparan bolas de goma y aporrean indiscriminadamente a personas de todas las edades y estratos sociales sólo por mostrar pacíficamente su descontento con un sistema corrupto y genocida?, ¿o por el contrario, somos aquellos y aquellas que, cansadxs de que un puñado de miserables se enriquezcan a nuestra costa, decidimos tomar la iniciativa y descargar nuestra ira contra sus símbolos, instituciones y pilares básicos?.

En fin, cada vez dejáis más claro que con palabras y actos de buena fe no podemos entendernos. No hablamos el mismo idioma. Pero bueno, no os preocupéis, algunxs estamos ansiosxs de poder mantener una conversación en la que de verdad, entendáis lo que tenemos que deciros. Porque si no escucháis nuestros gritos, arderéis en nuestro fuego. Tenedlo claro, os estamos perdiendo el miedo.

Un desalojo, ¡mil okupaciones!, ¡ánimo compañeros y compañeras de la Indiskreta!.

Viva la anarquía, nunca desalojaréis nuestras conciencias.

Aquí podéis encontrar una galería de imágenes del desalojo y la posterior protesta.

Aquí podéis encontrar el comunicado escrito por lxs compas del CSO La indiskreta ante esta nueva e intolerable muestra de brutalidad policial y abuso de autoridad.