"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Carga policial gratuita y desmedida en los aledaños del estadio de Riazor (Coruña)

Bueno.

Antes de nada quiero dejar bien clara una cosa. No estoy para nada de acuerdo con el fútbol, de hecho, me parece un negocio más y otra de las caras de esta sociedad, uno de tantos ejemplos de cómo el Estado mantiene entretenidas a las masas con pan y circo mientras decide cómo orquestar sus vidas según le convenga a su sacrosanto modelo de economía neoliberal.

No apoyo así mismo, el rollito de skins y punx que de algún modo, se declaran anticapitalistas y revolucionarixs mientras siguen en la grada ultra de turno, ratificando así la existencia del fútbol y alimentando al espectáculo en lugar de comportarse de manera coherente y oponerse radicalmente a este negocio, a fin de atacar precisamente a la razón misma de esta sociedad podrida y mercantilizada.

No obstante, no voy ahora a elaborar un juicio sobre lxs hooligans, lxs ultras y demás parafernalia  semejante pues mi objetivo con este artículo no es darle carnaza a la Mercedes Milá para su próximo pseudoreportaje. Lo que pretendo es informar de lo que hoy ha pasado en Coruña, algo que no tiene nombre. Bueno, sí, sí lo tiene. Abuso de poder y autoridad.

Efectivos de antidisturbios cargaron de manera totalmente gratuíta contra un grupo de aficcionadxs (no necesariamente radicales ni nada parecido, no entendamos mal) del Real Club Deportivo de A Coruña y a pesar de que se ha dicho que sólo cargaron contra aficcionadxs de Riazor Blues, esto es mentira pues numerosxs testigxs presenciales (y algunxs cercanxs a mi persona) afirmaron que la policía cargó contra padres y madres con sus niñxs que simplemente, disfrutaban el ambiente en los aledaños del campo. La carga, fue completamente gratuíta y es el resultado de dar poder y autoridad a un puñado de miserables bastardos de la peor calaña que entre cocainómanos y "personas" con claros problemas de estabilidad emocional, se dedican a apalizar a diestro y siniestro, sabiendo que pase lo que pase, la "justicia" estará de su parte.

Se cuentan un total aproximado de 40 personas heridas, entre las que se encuentran niñxs, adultxs, ancianxs y jóvenes de todo tipo. La poli llegó a entrar en los bares donde la gente veía el partido para no pagar la entrada y la emprendió a golpe y porrazo con todxs lxs que estaban allí, incluyendo puñetazos y patadas.

Se ha intentado contactar con la Delegación del gobierno para conocer los motivos pero no obstante, esta remitió a la propia policía y allí dijeron que no había nadie allí de la prensa para abordar la cuestión. No obstante, pandilla de cerriles terroristas y asesinos, hay un vídeo que opino recoge lo suficiente como para comprobar lo sucedido. Aquí os lo dejo.

Dejar de nuevo claro que no pretendo con esto enaltecer ni al movimiento hooligan / ultra ni al fútbol como escenario de lucha ni nada semejante. Sencillamente, prefiero mantenerme al margen de esos temas, pues no los considero, ni de cerca, formas de lucha contra el Estado sino más bien, prácticas recuperadoras que sólo perpetúan el problema. El único fin de esta entrada es el de informar sobre una situación que se diese dónde se diese (en este caso, en los aledaños del estadio supuestamente frecuentados por miembrxs de Riazor Blues, además de por otras tropecientas personas que nadie nombra) constituye un nuevo ejemplo (de entre otros tantos) de la brutalidad policial y de la impunidad con la que los agentes cuentan para hacer lo que les da la gana en esta puta democracia.

Me dáis asco. Sin vuestra placa, sin vuestro uniforme, sin vuestra sucia rojiguarra en el brazo y sin vuestra chulería prepotente, no sois nada ni nadie, no lo olvidéis. Algún día os daréis cuenta de que vuestros huesos también se rompen y que vosotros también sabéis sangrar. Os estamos perdiendo el miedo cobardes.